Para el autotransporte en Estados Unidos (EU), 2025 fue un año desafiante, pues enfrentó el impacto combinado del aumento de los costos operativos y la persistente recesión del movimiento de mercancías.

De acuerdo con una encuesta del American Transportation Research Institute (ATRI) entre transportistas, proveedores del transporte y especialistas del sector, por tercer año consecutivo la principal preocupación del autotransporte de carga en ese país es la economía.

Este doble impacto del aumento de los costos operativos y la baja en la carga está llevando a más transportistas a declararse en quiebra en Estados Unidos, señaló ATRI.

Te puede interesar: Ve ATA ligera recuperación para el transporte por carretera en EU al cierre 2025

En el vecino país del norte suman dos años de una menor demanda del transporte de carga; a su vez, ven tarifas de flete en descenso, la incorporación de aranceles a menudo cambiantes, factores que dieron como resultado una mayor tensión e incertidumbre para el sector.

Los desafíos económicos se extienden más allá de los transportistas y conductores de camiones, e incluyen también a quienes abastecen a la industria. Informes recientes muestran que los pedidos de camiones han disminuido un 44% interanual debido a diversos factores, como los aranceles.

Asimismo, de acuerdo con la encuesta de ATRI entre los proveedores de la industria, más del 46% señaló la economía como una de sus principales preocupaciones.

Desde disminuciones en los volúmenes de contenedores hasta aumentos potencialmente significativos en el costo de los equipos, los desafíos económicos de la industria no parecen disminuir en el futuro cercano, refirió el insituto de investigación.

Jonathan Starks, CEO de la consultora FTR Transportation Intelligence, expuso que la incertidumbre creada por los aranceles provocó que gran parte de la inversión se suspendiera en el sector industrial, por lo que el comportamiento de este sector fue extremadamente débil en 2025.

Esta debilidad afectó la demanda del transporte de carga, aunque las expectativas sobre el crecimiento económico en Estados Unidos se mantienen en terreno positivo al finalizar 2025.

“Hemos vuelto al crecimiento, pero no uno que realmente genere un mercado de transporte nacional sólido en sus inicios, pero al menos estamos generando cierto incremento en ese sector”, comentó al participar en un webinar sobre expectativas para 2026.

En su reporte a diciembre, la American Trucking Associations (ATA) estimó que el tonelaje total de carga para el autotransporte en Estados Unidos durante 2025 aumentó sólo un 0.1% con respecto al promedio de 2024, el primer incremento anual desde 2022.

Bob Costello, economista en jefe de la ATA, expuso que la actividad manufacturera y de construcción, aunque débil, continúa frenando los niveles de carga, como ocurrió durante gran parte del año pasado.

Efectos

Frente a esta incertidumbre y menor crecimiento económico, la industria del transporte en Estados Unidos se adaptó lentamente a los cambios para atender una menor demanda de carga, de acuerdo con la ATRI.

Según la encuesta de la ATRI, entre los factores que influyen en una menor demanda de transporte está el uso ilegal de conductores con visa B-1 en el cabotaje, es decir, operadores extranjeros que trasladan carga de punto a punto dentro del territorio estadounidense de manera ilegal, porque no tienen permitido hacerlo.

Las empresas transportistas en el vecino país del norte ocupan a conductores con visa B-1 (visa de no inmigrante para visitar EU temporalmente por negocios o turismo) para evitar pagar salarios altos; por ello, en los meses recientes el Gobierno de Estados Unidos impuso una serie de medidas para frenar esta práctica, así como para hacer las carreteras más seguras.

Entre las razones de las empresas americanas para ocupar a extranjeros con visa B-1 está la escasez de operadores en EU, refirió Manuel Sotelo, Vicepresidente de la Región Norte de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR). Se estimaba que existían cerca de 60,000 operadores mexicanos con visa B-1 trabajando en ese país, cifra que no es oficial, simplemente son estimados, apuntó.

“Lo que entiendo es que hubo como un abuso de las empresas americanas que contrataban extranjeros con visas B-1, es decir, de turista, para hacer estos trabajos de largo recorrido, lo cual es ilegal”, sostuvo el Vicepresidente de la CANACAR en entrevista con TyT.

Por otra parte, en el vecino país del norte se registraron accidentes en los que participaron operadores extranjeros; por ello, los sindicatos y la autoridad impulsaron la obligatoriedad de dominar el inglés para los operadores de vehículos comerciales en ese país, a partir del 25 de junio de 2025.

En Estados Unidos, entre el 25 de junio y el 31 de diciembre, por la falta a la norma del dominio del inglés se registraron 24,000 sanciones, y si bien parece una cantidad considerable, en realidad no es una cifra que cambie el mercado, señaló Avery Vise, Vicepresidente de la consultora FTR.

Transfronterizo

“Los transportistas que nos dedicamos a hacer los cruces entre México y Estados Unidos, seguimos operando con conductores mexicanos, en tractocamiones mexicanos entrando a la frontera americana”, dijo Manuel Sotelo.

En la operación del transporte de carga entre México y Estados Unidos, por estos nuevos requisitos del inglés, las flotas mexicanas han invertido en la capacitación del idioma, pero en general, no les afecta en su trabajo cotidiano.

En este sentido, explicó que los transportistas mexicanos entran en la zona fronteriza que está permitida, y hacen la transferencia de la carga, mediante los denominados transfer. “Con la excepción de que tenemos que darles clases de inglés a los operadores que cruzan, eso es todo lo que hemos visto”, señaló Sotelo.

Para las empresas transportistas mexicanas autorizadas para los largos recorridos en Estados Unidos con operadores mexicanos, el dirigente de la CANACAR manifestó que son pocas esas empresas.

De acuerdo con un registro a noviembre de 2025 de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA, por sus siglas en inglés), 84 empresas transportistas con sede en México, con 1,476 operadores y 1,288 vehículos, tienen autorización para operar en el comercio de larga distancia fuera de las zonas comerciales estadounidenses.

Son empresas que no tienen problema porque cuentan con permisos, conductor y tractocamión mexicanos, y pueden circular en cualquier parte de Estados Unidos, aunque los operadores sí tienen que hablar inglés, comentó el entrevistado.

T-MEC

Para el transporte transfronterizo y rumbo a la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el dirigente de la CANACAR señaló que la apuesta debe ser que la regulación actual entre ambos países se mantenga en la mayor medida posible.

También lee: Pedidos Clase 8 reflejan cautela entre flotas de EU

Aunque hizo un llamado para contar con mayor infraestructura en aduanas y carreteras que soporte el crecimiento del transporte transfronterizo, así como en materia de seguridad.

Manuel Sotelo destacó que la falta de seguridad en las carreteras mexicanas y el deterioro en la infraestructura física de las mismas, desincentiva la inversión extranjera.

El autotransporte de carga es vital para el comercio entre México y Estados Unidos, de acuerdo con cifras del Buró de Estadísticas del Transporte (BTS, por sus siglas en inglés), ya que el 74% del intercambio bilateral se realiza por carretera.

Te invitamos a escuchar el reciente episodio de nuestro podcast Ruta TyT: