Mientras se disputaban los partidos de futbol, el tráfico disminuyó hasta 45% en la Ciudad de México y, al concluir los encuentros, la circulación se reactivó rápidamente, provocando incrementos de hasta 62.6% en maniobras de frenado brusco en Guadalajara, dio a conocer Geotab.

Al dar a conocer los resultados de un estudio sobre movilidad vial, la empresa de videotelemática, reveló cómo se transformó la circulación en las sedes mexicanas durante las jornadas futbolísticas.

Los datos recopilados muestran que la mayoría de las personas y los camiones de reparto prefirieron detener sus traslados durante los juegos para ver el partido, pero una vez que se terminaron, salieron a las calles para regresar a sus actividades.

El estudio, elaborado con información de la plataforma Altitude by Geotab, encontró que, a diferencia de las sedes de Estados Unidos y Canadá, donde los efectos se concentraron en los alrededores de los estadios, en México la afición y diversas medidas institucionales provocaron una pausa de la movilidad a escala metropolitana.

Este comportamiento único de la población explica además el ajuste en la tabla de movilidad, donde la Ciudad de México pasó de la tercera a la décimo cuarta posición en el ranking de resiliencia.

La movilidad regresa con fuerza tras el silbatazo final

Geotab detalló que la Ciudad de México registró el mayor impacto. Durante los partidos, el volumen vehicular cayó 45% respecto a un día normal, favoreciendo un incremento de 32.7% en la velocidad promedio de circulación. Sin embargo, al finalizar los encuentros el flujo volvió rápidamente a sus niveles habituales, con un ligero aumento de 3.2%, mientras que los frenados de emergencia crecieron 24.5%, impulsados por el regreso de las actividades y las caravanas de aficionados hacia puntos de celebración como el Ángel de la Independencia y Paseo de la Reforma.

En Guadalajara, el tráfico disminuyó 30.2% durante los encuentros debido a la reducción de la actividad laboral y escolar. No obstante, tras el silbatazo final, la movilidad se reactivó con rapidez hacia zonas de festejo como La Minerva, elevando el volumen vehicular 17.3% y disparando 62.6% las maniobras de frenado brusco, el mayor incremento registrado entre las sedes mexicanas.

En Monterrey, la circulación se mantuvo relativamente estable durante los partidos, con un incremento de 6.1% en el flujo vehicular y velocidades prácticamente sin cambios (+1%). Sin embargo, al concluir los encuentros, el tráfico aumentó 27.9% debido al traslado de aficionados hacia sitios de reunión y celebración, como la Macroplaza.

Geotab explicó que estos cambios reflejan un comportamiento social característico de las ciudades mexicanas, donde buena parte de la población decidió detener sus actividades para seguir los partidos y retomarlas una vez concluidos. Esta dinámica también modificó el análisis de resiliencia vial de la compañía, provocando que la Ciudad de México pasara del tercer al decimocuarto lugar en su ranking, sin que ello signifique un deterioro de las condiciones habituales de tránsito.

«El fervor y la pasión por celebrar el fútbol en México fueron verdaderamente notables, haciendo que el cambio de ritmo en las ciudades sede se hiciera notar de forma contundente en las calles. Es por ello que conocer y entender estos cambios de movilidad a ciencia cierta resulta clave para diseñar estrategias que mejoren la fluidez vial, optimicen los traslados y fortalezcan la logística comercial ante eventos de gran escala en el país», señaló Jonnathan Solis, director de Nuevos Negocios para Latam en Geotab.

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