La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) trabaja en una revisión integral del Reglamento de Grúas, proceso que desarrolla en conjunto con cámaras y asociaciones del autotransporte federal y que prevé concluir este año, informó Luis Ruiz Hernández, director general de Autotransporte Federal (DGAF).
La actualización del Reglamento de los Servicios Auxiliares al Autotransporte Federal de Arrastre, Arrastre y Salvamento y Depósito de Vehículos es una demanda sentida de los transportistas que busca atender temas relacionados con los cobros por los servicios y su operación, y se prevé que esté lista este 2026, detalló el funcionario.
Entre las principales propuestas presentadas por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) y la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) destacan el combate a los cobros excesivos, la regulación del número de permisionarios por tramo carretero y la agilización de los procedimientos para presentar quejas.
Servicio de grúas por tramo carretero
Augusto Ramos Melo, presidente nacional de Canacar, señaló que uno de los planteamientos de la cámara es establecer como obligación que cada servicio de arrastre cuente con una memoria descriptiva que detalle las maniobras realizadas y justifique los conceptos cobrados.
Asimismo, informó que la organización trabaja con el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) en un análisis sobre la distribución de los servicios por tramo carretero.
Solicitamos al IMT una revisión para garantizar no solo el cumplimiento del tabulador, sino también definir cuántos concesionarios deben operar en cada tramo, porque actualmente esa cantidad no está regulada. Incluso algunos prestadores de servicios nos comentan que únicamente realizan un servicio al mes», explicó.
Quién y cómo presta el servicio
Leonardo Gómez Vargas, presidente ejecutivo de la ANTP, afirmó que uno de los principales objetivos de la revisión es que la SICT cuente con herramientas regulatorias que garanticen servicios de calidad, eficientes y con costos competitivos.
Buscamos que exista equidad y evitar abusos en un servicio que, por su naturaleza, debe ser prestado por un concesionario. Hoy, en muchos casos, es la Guardia Nacional o quien llega primero al lugar quien determina qué empresa presta el servicio», comentó.
El directivo agregó que el nuevo reglamento también debe precisar que el cobro de la grúa corresponda únicamente al trayecto en el que se presta el servicio y no desde que la unidad sale de sus instalaciones.
Si una empresa tiene asignado un tramo, debe contar con la infraestructura suficiente para atenderlo desde esa zona y no cobrar recorridos de 20 o 30 kilómetros adicionales«, subrayó.
Otra de las propuestas es eliminar prácticas como el traslado obligatorio de las unidades a un corralón cuando el vehículo del autotransporte federal es el afectado en un incidente. Además, se plantea agilizar la entrega de las unidades y garantizar que sea el usuario quien decida el destino al que será trasladado su vehículo tras un accidente o una descompostura.
En muchas ocasiones los transportistas requieren una grúa para una maniobra sencilla, pero se les asigna una unidad de mayor especialización y costo. Ese tipo de situaciones debe quedar claramente regulado. No buscamos que el servicio sea más barato por decreto, sino que exista una relación justa entre el costo y el beneficio recibido», concluyó Gómez Vargas.
Aplicación del SIRSE
La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) sostiene que el Reglamento de Grúas debe establecer la obligatoriedad del Sistema Informático de Registro de Servicios (SIRSE) como un mecanismo para frenar los cobros excesivos en la prestación de los servicios de arrastre y salvamento.
Lo que se busca es que todas las empresas de grúas estén obligadas a documentar cada maniobra para acreditar los costos que cobran«, explicó Pedro García, coordinador nacional territorial de Conatram.
Los transportistas consideran que la integración de evidencias, como fotografías, videos y el registro de los kilómetros recorridos durante la prestación del servicio, contribuirá a evitar abusos, como el envío de hasta tres grúas cuando el vehículo siniestrado solo requiere una, para posteriormente intentar cobrar el servicio de las tres unidades.
Otro aspecto que, a juicio de la organización, debe atenderse es el procedimiento para presentar quejas por abusos, con el fin de que sea más ágil y permita a los transportistas reincorporar sus unidades a la operación en el menor tiempo posible. Actualmente, afirman, los procesos son lentos y carecen de mecanismos eficaces para inhibir las malas prácticas de algunos permisionarios.
Asimismo, Conatram propone que la SICT establezca un registro de las empresas de grúas que incurran en abusos durante la prestación del servicio, a fin de identificarlas plenamente y facilitar la aplicación de las sanciones correspondientes.
Aunque la SICT publicó el actual Reglamento de Grúas en mayo de 2023, los transportistas consideran necesario fortalecerlo para garantizar un servicio más transparente, justo y de calidad en las carreteras federales. El propósito es que estas buenas prácticas también se extiendan a los ámbitos estatal y municipal, donde igualmente se registra una alta incidencia de abusos.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:














