En junio de este 2026, los pedidos de remolques en Estados Unidos (EU) llegaron a las 14,474 unidades, con un crecimiento anual del 14 por ciento, de acuerdo con cifras de FTR Transportation Intelligence.

Si bien la consultora definió este comportamiento como un “enfriamiento” de la demanda –dado que en abril y mayo rondaron las 20,000 unidades–, reconoció que se mantuvo sólida para un mes estacionalmente lento. 

De hecho, aunque hubo una caída del 28% en el comparativo intermensual, el desempeño de pedidos de remolques en junio fue 8% superior al promedio de junio de los últimos 10 años de 13,379 unidades. 

En este sentido, FTR calificó el comportamiento como “un mercado que se encuentra en una fase de recuperación selectiva, impulsada por la renovación, en lugar de un ciclo de expansión de capacidad generalizada”. 

Y es que las tarifas de flete más elevadas fomentan la confianza de las flotas, pero el crecimiento del volumen de carga sigue siendo limitado y muchos transportistas aún están recuperando márgenes.

Agregó que el bajo número de cancelaciones de pedidos indica una estabilidad, mientras que la fuerte demanda de camiones de Clase 8 está desviando parte del capital de las empresas transportistas que actualmente se destina a remolques.

En su informe mensual FTR explicó que el retroceso mensual probablemente indica que la mayor entrada de abril y mayo fue temporal en lugar de un nuevo ritmo de ejecución. Asimismo, señaló que, dado que el verano suele ser débil, es poco probable que la demanda mejore significativamente hasta que comiencen a abrirse los pedidos de 2027 alrededor de septiembre. 

Sobre los segmentos con mayor actividad, los remolques refrigerados y las plataformas impulsaron la mayor parte del crecimiento interanual de junio, mientras que la demanda de cajas secas se debilitó después de varios meses sólidos de órdenes. FTR detalló que casi todos los demás segmentos mejoraron con respecto al año pasado. 

Decisiones políticas que mueven el mercado de remolques

Dan Moyer, Analista Senior de Vehículos Comerciales en la consultora, comentó que la presión sobre los costos en este mercado de remolques continúa aumentando debido a los cambios arancelarios de la Sección 232 sobre el acero y el aluminio.

El experto también refirió a la decisión preliminar del Departamento de Comercio de Estados Unidos de imponer aranceles a los remolques importados de México y Canadá, que podría afectar a los precios de los equipos.  

“El principal riesgo derivado de las decisiones políticas recientes y pendientes es que el abastecimiento de remolques cambie más rápido de lo que la capacidad de producción nacional puede ajustarse. 

“Los fabricantes de equipo original y los proveedores con producción en Estados Unidos podrían ganar participación de mercado y poder de fijación de precios, pero una fuerte reducción de las importaciones afectadas podría disminuir la disponibilidad, alargar los plazos de entrega y aumentar los costos”. 

Por lo tanto, dijo, es más probable que las medidas comerciales modifiquen el origen de los remolques y el momento en que las flotas realizan sus pedidos, al menos a corto plazo, a que generen una demanda nueva y significativa.

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