El sector del autotransporte en México ve con preocupación el Paquete Económico 2027 que la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso, sobre todo la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, que plantea un nuevo límite para la acreditación del gasto por uso de autopistas.
“Hay temas que vienen en el paquete económico que implicarán retos que tendremos que sortear. Es preocupante porque, de alguna manera, somos un sector que en los últimos años hemos sido muy sacudidos por decisiones como la desaparición de los gastos ciegos y la renegociación del convenio IMSS-Canacar, que propiamente quedó en un esquema en el que ahora tenemos que basarnos únicamente en los salarios mixtos o variables, y todo esto es un costo”, destacó Enrique González Muñoz, presidente del Clúster Logístico y de Movilidad de Guanajuato (CLYMG).
El gobierno federal propuso en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para 2027 limitar la acreditación de hasta 50% del gasto total por uso de autopistas a contribuyentes con ingresos anuales de hasta 250 millones de pesos, y no de 300 millones como ocurre actualmente.
En la iniciativa enviada el pasado 7 de septiembre al Congreso, la presidenta sostuvo que el ajuste busca hacer más eficiente la transferencia de recursos que se proporciona mediante el otorgamiento de estímulos fiscales, así como mejorar la focalización de estos recursos hacia los contribuyentes con menores ingresos.
De acuerdo con el gobierno, la medida afectará a menos de 10% de los contribuyentes.
No obstante, para los transportistas, este y otros temas del paquete deben ser analizados con mesura.
“Quisiera tener una postura tal vez un poco más optimista de cómo viene el próximo año, pero no lo sabemos. Lo que sí tenemos claro es que debemos prepararnos para los grandes retos que va a presentar 2027 para el sector”, aseguró González, en entrevista exclusiva para TyT, en el marco del Simpósium de Logística y de Movilidad, realizado en León, Guanajuato.
Los retos para 2027
El Paquete Económico 2027, que debe ser analizado por ambas cámaras del Congreso a más tardar el 31 de octubre, también incluye cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) mediante mecanismos para combatir la elusión y la evasión fiscal, cerrando el camino al uso de factureras.
En este contexto, el planteamiento es reforzar el control del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a los combustibles, con el objetivo de combatir el huachicol, sin crear un nuevo impuesto.
La medida, que busca establecer una trazabilidad de la gasolina y el diésel desde su origen hasta la venta al público, plantea que los participantes de la cadena de suministro reporten información que permita al gobierno cruzar los volúmenes de combustible adquiridos y vendidos, así como los inventarios, entradas, salidas y facturas.
Los transportistas que realizan actividades de autoconsumo estarían incluidos, ya que, a partir del próximo año, estarán obligados a reportar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) toda la información relacionada con la compra de combustible, para que la autoridad realice los cruces y detecte si existen diferencias en los volúmenes reportados.
Al hablar de las perspectivas para el sector, González consideró que ha sido un año difícil y con importantes sobresaltos, pero confió en que pueda cerrarse con continuidad en el trabajo.
“Ha sido un año con sobresaltos muy marcados. El tema de los aranceles, aunque ya no genera la misma incertidumbre que al principio, sí impacta, ya que para el autotransporte mantener el consumo y la fabricación de productos es una señal importante, debido a que el sector funciona como un termómetro de la actividad económica”, explicó. “Si aumenta la producción y el consumo, aumenta también la necesidad de mover mercancías”.
Otro punto importante que preocupa al sector del autotransporte es la importación de los llamados camiones “chatarra”, que ha impedido una mayor modernización del parque vehicular.
“La importación de camiones chatarra ha ocasionado que los parques vehiculares no se hayan modernizado y esto, a su vez, ha frenado la venta de unidades seminuevas y la adquisición de vehículos nuevos”, refirió el presidente del CLYMG.
El también socio fundador de Express MG agregó que el efecto se extiende a diferentes segmentos de la cadena del autotransporte. Por ello, llamó al sector a mantenerse alerta ante los retos que enfrentará en 2027.
Coordinación con autoridades
Pese a las preocupaciones, González resaltó como positivo que continúa la coordinación entre el sector y las autoridades en diversos temas, especialmente en materia de seguridad.
Desde su experiencia como presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) entre 2018 y 2021, consideró fundamental mantener un diálogo permanente para plantear los problemas, riesgos y necesidades del autotransporte.
En este sentido, valoró como positivo el trabajo de la actual administración de Augusto Ramos Melo al frente de Canacar.
“Está muy enfocado en ser un portavoz de los intereses de nuestro sector, ser un órgano de representatividad para que, de alguna manera, las autoridades reconozcan que el sector ha sido afectado y le permitan recuperar condiciones antes de imponer nuevas cargas”.
El autotransporte de carga es uno de los pilares de la economía mexicana, al mover cerca del 80% de la mercancía que se traslada en territorio nacional.
En este contexto, los transportistas no solo siguen de cerca el análisis del Paquete Económico 2027, sino también la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya que será un factor clave para que las empresas generadoras de carga continúen invirtiendo en el país.
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