Ante un déficit de 2.9 millones de operadores en Europa, la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización están transformando el transporte por carretera, pero la Unión Internacional de Transporte por Carretera (International Road Transport Unión, IRU) señala que las personas seguirán siendo fundamentales para su operación.

Al participar en la Conferencia Mundial de Movilidad 2026, Radu Dinescu, presidente de la IRU, expuso cómo la IA y las tecnologías autónomas podrían transformar el transporte por carretera, al tiempo que subrayaba la necesidad de adoptar un enfoque realista y centrado en el ser humano.

Dinescu afirmó que la implementación exitosa de la IA y nuevas tecnologías en el transporte dependerá de contar con normas comunes, una gobernanza fiable y un enfoque centrado en las personas.

En la sesión titulada «Liderazgo en acción», Radu Dinescu destacó cuatro prioridades para ampliar las soluciones de transporte conectado: normas comunes de datos e interoperabilidad; gobernanza fiable y rendición de cuentas; cooperación público-privada; y un modelo de implementación centrado en las personas.

«La IA será un factor clave para los futuros ecosistemas de transporte conectado, ya que vinculará vehículos, infraestructuras y operaciones logísticas de manera que se mejore la eficiencia. No obstante, debemos garantizar un enfoque centrado en las personas que se base en la colaboración entre la industria, los proveedores de tecnología y los responsables de formular políticas», comentó Radu Dinescu.

IA ayuda en la disminución de consumo de combustible

El presidente de la IRU reconoció que la IA ya está ayudando a los operadores en una gama cada vez mayor de actividades, como la optimización de rutas, la utilización de los vehículos, el consumo de energía, la asignación de servicios y la planificación, mientras que el mantenimiento predictivo puede identificar fallos antes de que se produzcan y reducir los tiempos de inactividad.

Además, la misma tecnología permite conocer los datos en tiempo real con lo que se puede mejorar la percepción de la situación, la seguridad vial y la gestión del tráfico, contribuyendo a reducir la congestión, las emisiones y los tiempos de desplazamiento.

Sin embargo, para generalizar el uso de estas aplicaciones es necesario que vehículos, flotas, gestores de infraestructuras y plataformas logísticas intercambien datos de forma fluida. Los operadores y los organismos reguladores también deben comprender cómo toman decisiones los sistemas de IA.

Necesario atraer jóvenes y mujeres

Radu Dinescu advirtió que, según una encuesta del organismo elaborada en 2025, existen alrededor de 2.9 millones de puestos de operador de camión sin cubrir en 18 mercados. En Europa, solo el 5 % de los conductores tiene 24 años o menos, mientras que se prevé que unos 660.500 se jubilen antes de 2030.

En ese sentido afirmó que la IA puede ayudar a los operadores a aprovechar mejor la capacidad existente, reducir las cargas administrativas y mejorar la seguridad de los operadores. La tecnología de vehículos autónomos también podría aliviar, con el tiempo, algunas de las presiones sobre la fuerza laboral, especialmente en corredores específicos y entornos controlados.

Sin embargo, el despliegue a gran escala de camiones totalmente autónomos aún está lejos de materializarse. Incluso las operaciones altamente automatizadas seguirán requiriendo personal para la gestión de la carga, la interacción con los clientes, el cumplimiento normativo, los trámites fronterizos y la respuesta ante incidentes.

Por tanto, para abordar las presiones sobre la fuerza laboral sigue siendo necesario atraer a más jóvenes y mujeres, mejorar el acceso a la formación y a la obtención de licencias, optimizar las condiciones en los puntos de carga y descarga, y hacer que la profesión resulte más atractiva.

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