Prácticamente sin cambios, como ha ocurrido en los últimos años, la Cámara de Diputados aprobó el Paquete Fiscal para 2027, que contempla modificaciones a los estímulos fiscales aplicables al sector de autotransporte de carga y pasaje. En la Ley de Ingresos para 2027 se modifica el límite de ingresos anuales para efectos de ISR para que las empresas puedan aplicar el incentivo fiscal por uso de infraestructura carretera de cuota, “Estímulo Autopistas”, que pasa de 300 a 250 millones de pesos de ingresos en el ejercicio donde se aplica.
La mediana empresa
El límite de ingresos de 300 millones de pesos se incorporó para el ejercicio fiscal de 2020. Su origen estuvo en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, y no como propuesta del Ejecutivo. Inicialmente, se buscaba restringir la aplicación del estímulo a empresas con ingresos de hasta 60 millones de pesos; sin embargo, mediante una reserva de última hora, el límite se modificó a 300 millones de pesos, monto que se mantuvo hasta este 2026.
En aquel momento, durante la discusión del Paquete Económico 2020, el límite de 300 millones permitía que empresas de distintos tamaños, incluidas micro, pequeñas y medianas transportistas, con flotas de hasta 100 unidades, pudieran acceder al beneficio. La intención fue excluir sólo a las de mayor tamaño, sin dejar fuera a aquéllas en crecimiento.
Siete años después, contrario a actualizar el umbral de ingresos para reconocer la inflación acumulada, el Ejecutivo lo recortó a 250 millones de pesos. Esto ocurre pese a los planteamientos de las organizaciones del sector transporte, que pidieron actualizar ese umbral a 420 millones.
La reducción no es menor. El monto de 300 millones ha perdido valor con el paso del tiempo y, por tanto, ya no representa la misma dimensión de empresas que en 2020. Si en ese entonces el límite permitía incluir flotas de hasta 100 unidades, la nueva restricción podría dejar fuera a transportistas con 60 vehículos o más. La medida golpea particularmente a las compañías medianas que están en proceso de crecimiento.
Análisis aislado
Hacienda justifica la reducción señalando que son pocas las empresas afectadas. Sin embargo, esta valoración resulta incompleta si no se considera la relación que existe entre este beneficio y el estímulo fiscal por adquisición de diésel.
En la práctica, ambos estímulos se complementan y, en determinadas circunstancias, las empresas optan por utilizar uno u otro, de acuerdo con las condiciones fiscales y operativas que enfrentan. Por ello, el hecho de que el estímulo de autopistas haya tenido una menor utilización en los últimos años, no necesariamente significa que haya perdido relevancia para el sector.
Una parte de esa menor utilización puede explicarse precisamente por la disponibilidad del Estímulo Diésel. No obstante, en las últimas semanas éste ha permanecido en cero la cuota de acreditamiento, lo que vuelve a colocar al Estímulo de Autopistas como una alternativa relevante para las empresas transportistas. Por ello, reducir el límite de ingresos sin evaluar conjuntamente ambos mecanismos, puede llevar a una conclusión equivocada sobre el alcance real de la medida.
Consecuencias
Evidentemente, el ajuste obedece a la necesidad de incrementar los ingresos públicos, pero deja de lado los fines extrafiscales del incentivo. El Estímulo Autopistas no debe valorarse exclusivamente como una renuncia recaudatoria: es necesario considerar sus efectos sobre la seguridad vial, la eficiencia logística, la conservación de la infraestructura y la competitividad del transporte.
Si bien el número de empresas que quedan fuera de este beneficio no es representativo según Hacienda, el número de unidades que dejan las autopistas puede llegar a ser mucho más importante de lo que se espera; con esto la circulación en las carreteras libres se vería en aumento y, con ello, la incidencia de accidentes podría ir al alza, así como el costo de mantenimiento.
Este recorte también podría traer impacto en las tarifas; con esto el incremento de las mercancías y, en consecuencia, un alza en la inflación. Las empresas afectadas mueven mercancías del sector industrial y comercial. Podríamos esperar para el 2027 un incremento en los fletes mínimo del 3 o 4% solamente atribuibles a esta medida.
¿Política fiscal correcta?
Una ruta compleja para amortiguar este recorte es la segmentación de empresas, totalmente contraria al espíritu de Los Coordinados que buscan crear economías de escala. Este recorte en el tamaño de las empresas con derecho a aplicar el estímulo de autopistas fomenta optar por no incrementar la flota, incluso en algunos casos incentiva la reducción de unidades para poder conservar este beneficio fiscal.
Una política fiscal eficaz no debe limitarse a recaudar más a corto plazo; también debe evitar medidas que encarezcan la logística, desalienten la inversión y debiliten a las empresas que generan empleo y sostienen el movimiento de mercancías.
Orlando Reta Leal, socio fundador de Reta Leal & Asociados
Contacto: o.reta@me.com
LinkedIn
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:













