México llega a la revisión del T-MEC con fortalezas estructurales como una mano de obra calificada, una amplia infraestructura logística y una economía altamente integrada al comercio internacional, factores que fortalecen su posición negociadora, aseguró José Antonio Meade, presidente del Consejo de Administración de HSBC México y Latinoamérica.
“Las ventajas que tiene México frente al mundo son muy importantes y difíciles de replicar. Sigue siendo un país que ofrece elementos muy atractivos, como mano de obra calificada, una plataforma logística construida durante décadas y un sector exportador altamente dinámico”, destacó durante un webinar sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), organizado por HSBC.
Para el exsecretario de Hacienda durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, estos factores permitirán que México enfrente en mejores condiciones la política comercial del presidente estadounidense Donald Trump.
“Los fundamentales de la economía mexicana siguen siendo sólidos y eso hay que ponerlo en juego en la revisión del tratado”, explicó.
La ventaja competitiva de México
Respecto al endurecimiento de la política comercial de Estados Unidos, Meade consideró que México ha quedado relativamente bien posicionado, ya que los aranceles que enfrenta siguen siendo considerablemente menores que los aplicados a otros países.
“Si uno ordena a los países de mayor a menor carga arancelaria, los que están más lejos son los que enfrentan las tarifas más altas, como los países de Asia. México, en cambio, se encuentra en el círculo más cercano de Estados Unidos, con menores porcentajes de aranceles”, indicó.
En este sentido, resaltó el desempeño del sector exportador.
“Las exportaciones mexicanas han crecido entre 7 y 8% desde 2018 y, en el último año, aumentaron alrededor de 15%, incluso en un contexto de mayores aranceles. México crece más rápido en exportaciones que economías como China e India”, expuso.

Añadió que México es un proveedor estratégico en cientos de fracciones arancelarias, no solo en la industria automotriz, sino también en electrónica, bienes de capital y otros sectores.
Para Meade, la relación entre México y Estados Unidos es de interdependencia, más que de dependencia unilateral.
“México compra a Estados Unidos muchos más insumos para producir exportaciones que otros países. La integración energética, particularmente mediante el suministro de gas natural por ductos, beneficia a ambas economías”, detalló.
La negociación del T-MEC
México y Estados Unidos realizan esta semana la tercera ronda de negociaciones bilaterales como parte de la revisión conjunta del T-MEC. En este contexto, Meade consideró que el tratado sigue siendo el principal instrumento jurídico que rige el intercambio comercial entre ambos países.
“En un entorno en el que Estados Unidos ha modificado gran parte de su política comercial, el T-MEC sigue vigente y continúa siendo el principal vehículo jurídico del intercambio comercial”, dijo.
Aunque consideró que México llega en una posición favorable, Meade señaló que el país aún enfrenta retos importantes que el gobierno debe atender, entre ellos fortalecer la seguridad energética, ampliar la capacidad de generación eléctrica y responder a la creciente demanda de energía derivada del desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y de los centros de datos.
Advirtió que la IA será uno de los principales motores del crecimiento económico mundial y requerirá enormes cantidades de energía.
Sobre la diversificación de mercados, Meade recordó que, aunque Estados Unidos continúa siendo el principal destino de las exportaciones mexicanas, el país ha ampliado gradualmente su presencia en otros mercados.
Asimismo, subrayó que existen oportunidades para fortalecer el comercio con América Latina, Europa, Asia-Pacífico y Centroamérica.
En particular, destacó que América Latina es una de las regiones con mayor potencial para incrementar el comercio intrarregional.
Meade reconoció que en los próximos meses persistirá la volatilidad por factores políticos y comerciales; sin embargo, insistió en que los fundamentos económicos del país son sólidos y terminarán imponiéndose sobre el ruido de corto plazo.
Respecto a las negociaciones encabezadas por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, consideró que México cuenta con un equipo negociador que ha actuado con prudencia durante el proceso.
“México tiene un buen equipo negociador que ha sabido ser prudente a no anticiparse y no aceptar algo a cambio de una mala negociación que nos cueste en el tiempo. Entonces, llega bien posicionado a la revisión del T-MEC”, afirmó.
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