La industria aeroespacial mexicana podría convertirse en un importante generador de carga debido al incremento de sus exportaciones durante los últimos seis años y a las proyecciones de crecimiento hacia 2029, de acuerdo con estimaciones de la plataforma financiera Mundi.
“La mayor parte del comercio aeroespacial se mueve por tierra, ya que alrededor del 80% de las exportaciones tienen como destino Estados Unidos”, explicó en entrevista con TyT Carlos Missirian, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Mundi, empresa que ha financiado a compañías del sector.
El directivo agregó que el rápido crecimiento de esta industria posiciona a México como el cuarto exportador mundial y el quinto destino de inversión extranjera directa (IED) aeroespacial. “La industria aeroespacial mexicana exporta más que componentes; exporta precisión, confiabilidad y décadas de conocimiento técnico acumulado”, afirmó.
Una industria en expansión
De acuerdo con datos de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), México se ubicó en el lugar 12 a nivel mundial en manufactura aeroespacial y fue el cuarto mayor exportador de productos aeroespaciales en 2024, el dato más reciente disponible.
En 2021 las exportaciones alcanzaron un valor de 6,700 millones de dólares y para 2024 los envíos ascendieron a 10,700 millones de dólares.
La FEMIA proyecta para 2025 exportaciones por 12,000 millones de dólares, mientras que Mundi estima que superarán los 13,600 millones de dólares, lo que representaría un nuevo récord histórico.
Aunque esta industria aporta apenas el 1% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, la transferencia de tecnología, la innovación y la manufactura avanzada han permitido que crezca a tasas superiores al 10% anual, por encima del promedio mundial.
Las proyecciones de crecimiento anual para los próximos cinco años varían entre 2.76% y 25.5%, según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (ATA, por sus siglas en inglés).
Por su parte, Mundi prevé que para 2029 las exportaciones superen los 22,000 millones de dólares, casi el doble respecto a 2025.

Manufactura especializada
La manufactura aeroespacial es altamente especializada. La fabricación de estatores, rotores, armaduras, frenos magnéticos e inductores para aplicaciones comerciales y de defensa, bajo estándares internacionales como ISO 9001:2015 y AS9100D:2016 —considerado el estándar más exigente de la industria— implica ciclos de producción de varias semanas, materiales de alta especificación y rigurosos procesos de verificación.
Esta industria pasó de 100 empresas manufactureras en 2004 a 368 en 2023, distribuidas en 19 estados del país, donde generan alrededor de 60,000 empleos especializados. Su producción se concentra principalmente en componentes, piezas pequeñas, arneses, fuselajes, drones de pequeño tamaño y ensamblajes de aviónica.
Los proveedores de nivel 1, 2 y 3 están estrechamente integrados con los fabricantes de equipos originales (OEM) a nivel mundial.
Los principales clústeres se concentran en cinco regiones estratégicas, cada una especializada en distintos procesos de manufactura:
- Baja California: mecanizado de precisión, materiales compuestos y ensamblaje.
- Sonora: aviónica, componentes de motores, arneses de cableado y trenes de aterrizaje.
- Chihuahua: mecanizado aeroespacial y fabricación de subconjuntos.
- Querétaro: servicios de ingeniería, mantenimiento, reparación, revisión e interiores de aeronaves, con empresas como Airbus y Bombardier.
- Nuevo León: mecanizado de precisión y fabricación de materiales compuestos.
Estos polos han permitido desarrollar una cadena de suministro especializada que ha convertido a México en el quinto destino mundial de inversión extranjera directa aeroespacial. Estados Unidos y Francia son los principales inversionistas, al concentrar el 48% y el 10% de la IED, respectivamente.
Entre los principales actores del sector destacan Airbus, Boeing, General Dynamics, Bombardier, Safran, Thales, Daher, Honeywell, GKN, RTX, GE, Eaton y Mexicana MRO.
Revisión del T-MEC no frenará a la industria
Para Carlos Missirian, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) genera cautela, pero no modifica la perspectiva de crecimiento del sector debido a las fuertes inversiones ya realizadas.
“Los proyectos aeroespaciales requieren inversiones de largo plazo y no pueden trasladarse fácilmente; por eso las perspectivas siguen siendo favorables, a diferencia de otros sectores más sensibles, como el automotriz”, explicó.
Añadió que, incluso en un escenario conservador, el crecimiento anual podría moderarse del 10% al 6 o 7%, aunque continuaría siendo superior al de muchas otras industrias.
Desde la perspectiva del directivo, el principal desafío para acelerar el crecimiento no es la capacidad manufacturera, sino el acceso al financiamiento.
Los proveedores especializados que sostienen esa cadena de valor enfrentan ciclos de producción largos, estándares de certificación exigentes y plazos de pago extendidos, por lo que el financiamiento especializado se convierte en una condición para mantener su competitividad”, detalló.
Como empresa especializada en financiamiento para comercio internacional, Mundi acompaña a compañías del sector que requieren grandes montos de capital de trabajo.
“Buscamos financiar los activos, en lugar de incrementar los pasivos de las empresas; eso les brinda una ventaja competitiva”, aseguró Missirian.
Con una industria cada vez más especializada, inversiones de largo plazo y exportaciones que podrían superar los 22,000 millones de dólares hacia 2029, el sector aeroespacial mexicano perfila un crecimiento sostenido que no solo fortalecerá su posición en el comercio internacional, sino que también impulsará la demanda de servicios logísticos y de transporte de carga en los próximos años.
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