Tras algunas iniciativas para sobrerregular al transporte en diferentes partes del país y la falta de una Ley General de Seguridad Vial, Felipe de Javier Peña, Presidente de la Comisión de Transporte de la CONCAMIN, considera que es necesario buscar una “regulación inteligente”, a fin de hacer más eficiente toda la cadena logística.
Aunque el concepto pudiera parecer disruptivo, el directivo explica que hay que apelar al sentido común y la optimización de los procesos, específicamente al traslado de las mercancías.
“No solo se trata de no sobrerregular al transporte, sino de hacerlo en favor de todos los participantes del sector, considerando la conveniencia de todos los modos de transporte y sus partes: vida de anaquel, costo de distribución y logística entre otros”, señaló en entrevista para TyT.
De acuerdo con el Foro Económico Mundial, advierte el empresario, en México el principal factor contra la competitividad es la corrupción, seguido por la inseguridad, la burocracia y la falta de financiamiento e infraestructura.
Para solventar el concepto de “regulación inteligente”, Felipe de Javier Peña pone un dato en la mesa: en México el 12% del PIB está vinculado directamente con el costo logístico, mientras que en países competidores como Chile y Brasil es cercano al 11% y en Estados Unidos oscila en 8.3.
“La logística en México es más cara. Mientras más nos cueste la ineficiencia logística, más dinero estaremos destinando a los lastres del sector; con una regulación inteligente habrá más y mejores repercusiones para el país, la sociedad y el comercio”.
Y como la Ley General de Seguridad Vial fue uno de los grandes pendientes de 2018 y todo el sexenio pasado, la solución es sencilla: determinar que la Federación, Estados y Municipios homologuen sus disposiciones en esta materia.














