La industria automotriz está avanzando hacia un modelo en el que el software adquiere un papel central en el desarrollo y la operación de los vehículos. Los llamados vehículos definidos por software (SDV, por sus siglas en inglés) sustituyen buena parte de la dependencia de sistemas físicos independientes por arquitecturas computacionales centralizadas, conectividad y plataformas capaces de actualizarse durante todo el ciclo de vida de la unidad.
De acuerdo con el artículo “¿Qué es un vehículo definido por software?”, publicado por IBM, los SDV permiten incorporar nuevas funciones, mejoras de rendimiento y actualizaciones de seguridad mediante actualizaciones inalámbricas (OTA), sin necesidad de modificar físicamente el vehículo ni acudir al concesionario. Esta evolución también implica pasar de decenas, o incluso más de 100 unidades de control electrónico (ECU), a un menor número de computadoras centrales de mayor capacidad.
Este cambio también está modificando la manera en que los fabricantes conciben los vehículos. Un análisis de Carlos Zegarra, Advanced Manufacturing and Mobility Partner Leader de EY Latin America, señala que los nuevos fabricantes con un perfil tecnológico están impulsando modelos en los que primero se define la arquitectura de software y posteriormente se integra el hardware, en contraste con el enfoque tradicional, basado inicialmente en la plataforma mecánica.
Es de destacar que la arquitectura centralizada permite que distintas funciones del vehículo trabajen de manera coordinada y que el software pueda evolucionar después de la compra. Navegación, eficiencia energética, sistemas avanzados de asistencia al conductor, entretenimiento y mantenimiento predictivo son algunos de los servicios que pueden beneficiarse de este modelo.
Para EY, esta transformación también está reduciendo la brecha entre la ingeniería automotriz tradicional y las capacidades digitales. Sin embargo, el desarrollo de software no elimina la importancia de aspectos como la durabilidad, la dinámica vehicular y la calidad de conducción.
La conectividad se convierte así en un componente fundamental. Los SDV pueden comunicarse con la nube, la infraestructura, otros vehículos y dispositivos, mientras que tecnologías como la inteligencia artificial permiten procesar información de sensores en tiempo real y habilitar funciones de asistencia, mantenimiento predictivo y automatización.
Transformación que llega a los vehículos comerciales
En el caso de los vehículos comerciales, este cambio se aplica a un gran número de soluciones de seguridad y operación, como quedó de manifiesto en la reciente edición de IAA Transportation. Bosch, por ejemplo, presentó una cartera orientada a vehículos comerciales definidos por software, que incluye soluciones para propulsión, gestión térmica, chasis, automatización, conectividad y servicios digitales. Entre sus desarrollos se encuentran arquitecturas eléctricas y computadoras de vehículo de alto rendimiento para centralizar funciones.
La compañía también mostró tecnologías relacionadas con la asistencia a la conducción. Su cámara multipropósito MPC4 incrementa 20 veces la potencia de procesamiento respecto de la generación anterior y utiliza inteligencia artificial para mejorar sistemas como la alerta de cambio involuntario de carril y la asistencia a la frenada de emergencia.
ZF, por su parte, planteó en la feria de transporte alemana que el vehículo comercial definido por software debe traducirse en beneficios operativos como mayor tiempo de actividad, eficiencia y optimización continua del rendimiento. Su estrategia incluye herramientas para gestionar actualizaciones de software, realizar diagnósticos y monitorear el estado de los vehículos.
Entre las soluciones que ZF lanzó al respecto se encuentran el Sistema de Gestión de Actualizaciones de Software (SUMS), ZF [pro] Diagnostics y ZF Health Check. La firma también explicó que trabaja en la integración de distintos sistemas del vehículo y en la comunicación entre camión y remolque mediante su concepto Truck Trailer Link, que permite el intercambio bidireccional de datos en tiempo real.
El software como plataforma común
Otro ejemplo se encuentra en TRATON Group, que planea incorporar el sistema operativo para vehículos de Red Hat a TRATON ONE OS, su plataforma estratégica de software para los futuros vehículos de Scania, MAN, International y Volkswagen Truck & Bus.
La plataforma se basa en Linux, tecnologías abiertas e interfaces estandarizadas, con el objetivo de crear un entorno común para proveedores, socios tecnológicos y equipos internos. Esta arquitectura busca facilitar la incorporación de nuevas capacidades y agilizar las actualizaciones de software en los vehículos comerciales de las distintas marcas del grupo.
La tendencia muestra que el software comienza a convertirse en una capa transversal dentro del vehículo comercial, capaz de conectar sistemas que anteriormente funcionaban de manera independiente.
Evolucionar después de la fábrica
La digitalización también genera nuevos retos. En ese sentido, la principal diferencia frente al modelo tradicional está en la posibilidad de que el vehículo continúe evolucionando después de su producción. Las actualizaciones OTA permiten corregir errores, mejorar sistemas e incorporar nuevas funciones sin sustituir componentes físicos.
En los vehículos comerciales, esta capacidad adquiere una dimensión operativa: las actualizaciones, el diagnóstico remoto, la monitorización del estado y la integración entre sistemas pueden utilizarse para mantener el cumplimiento normativo, optimizar el rendimiento y mejorar el tiempo de actividad.
Así, el vehículo definido por software está dejando de ser únicamente una tendencia asociada a los automóviles de nueva generación para convertirse también en una arquitectura sobre la que fabricantes y proveedores están construyendo el transporte comercial del futuro.
El futuro automotriz será definido por software
En este escenario, un reciente estudio de FedEx y Reuters Events, basado en una encuesta a 81 profesionales del sector a nivel global, reveló que 73% de los participantes considera que los SDV serán muy o extremadamente importantes para sus negocios durante los próximos cinco años.
El avance tecnológico también está modificando las necesidades logísticas. Casi ocho de cada 10 encuestados aseguraron que la evolución de los vehículos ya ha cambiado sus modelos logísticos, mientras que 37% señaló haber modificado durante el último año sus modos de transporte de entrada o salida.
El informe señaló que, entre los principales retos asociados con los SDV, destacan la ciberseguridad y la integridad de los datos, la mayor dependencia del firmware y las actualizaciones inalámbricas (over-the-air), así como una creciente demanda de semiconductores.
El estudio también identifica un giro hacia cadenas de suministro más flexibles, regionalizadas y visibles. Para los próximos tres años, las principales prioridades de inversión son el nearshoring o la regionalización, con 46%; la diversificación de proveedores, con 44%; y la visibilidad y el seguimiento integral de la cadena, con 37%.
Además, 45% de los participantes prevé aumentar el uso de materiales avanzados en los próximos cinco años, aunque advierte desafíos relacionados con la disponibilidad de proveedores, los tiempos de validación y los costos de abastecimiento.
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