A pesar del entorno retador que enfrenta la industria de vehículos pesados, Kenworth DAF del Este ha logrado mantener resultados financieros positivos. Para su Directora General, Charin Regules, este desempeño es resultado del esfuerzo de sus colaboradores y de una nueva dinámica de trabajo enfocada en potenciar las capacidades de cada integrante del equipo.
Esta transformación, explicó, no partió de una nueva meta comercial, sino de una reflexión sobre el liderazgo. Durante años, gran parte de las decisiones de la concesionaria estaban a su cargo, lo que llevaba a los equipos a recurrir a ella en busca de respuestas, en lugar de asumir un papel más activo en la resolución de problemas.
La necesidad de evolucionar se volvió más evidente conforme Kenworth DAF del Este amplió su presencia geográfica. La directiva compartió que mantener una cultura común entre colaboradores distribuidos en distintas regiones del sureste mexicano, exigía algo más que visitas frecuentes. Requería desarrollar liderazgos capaces de transmitir los valores de la empresa, comprender las particularidades de cada equipo y actuar con autonomía.
Empoderar también significa confiar
Uno de los pasos más relevantes fue trabajar con una asesoría especializada para identificar las necesidades de desarrollo de los líderes de la organización y revisar tanto sus habilidades como las áreas de oportunidad que percibían dentro de la empresa.
A partir de este ejercicio, 83 colaboradores con personal a su cargo recibieron formación en habilidades gerenciales y un diagnóstico individual para definir sus necesidades de capacitación. Con esa información, se elaboraron planes de desarrollo acordes con sus respectivos perfiles, mientras que el resto de la plantilla tuvo acceso a formación sobre la cultura y los valores de la concesionaria.
El proceso también llevó a definir el perfil del colaborador de Kenworth DAF del Este, sustentado en cinco valores: excelencia, integridad, cuidado, actitud y responsabilidad.
La intención, comentó, es que estos principios trasciendan al discurso y se reflejen en la manera de trabajar, relacionarse y atender a los clientes. Para Charin Regules, los resultados laborales no bastan para definir el desempeño de una persona si no están acompañados de integridad, respeto y disposición para aprender.
Explicó que la transformación más profunda implicó un cambio personal. La directora entendió que delegar no consiste solamente en asignar responsabilidades, sino en permitir que los equipos tomen decisiones, asuman sus consecuencias y aprendan también de sus errores.
Esta apertura ha comenzado a modificar la dinámica cotidiana. Hoy, los responsables de distintas áreas se reúnen por iniciativa propia para resolver problemas, intercambiar ideas y construir soluciones conjuntas, sin esperar a que la directora convoque a todos para intervenir.
También hay decisiones que antes pasaban necesariamente por su escritorio, y que ahora se resuelven en otros niveles de la organización, dentro de reglas y responsabilidades claramente definidas. De esta forma, la Directora General de Kenworth DAF del Este ha recuperado tiempo para concentrarse en la estrategia, identificar nuevas oportunidades y desarrollar proyectos para el crecimiento del negocio.
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Una cultura que se vive todos los días
Charin Regules compartió que la apuesta por los colaboradores también se expresa en acciones concretas de bienestar. En las instalaciones de la concesionaria se habilitó un servicio de alimentos preparados con opciones equilibradas, una respuesta a las limitadas alternativas para comer en la zona industrial donde opera parte del equipo.
La seguridad, dijo, es otra de las prioridades. Ante los riesgos que existen en algunas regiones donde tiene presencia la compañía, se ajustaron los horarios para procurar que el personal termine su jornada con luz de día. Asimismo, se promueve una cultura de cuidado mutuo que permite a los equipos actuar con autonomía cuando las condiciones de seguridad exigen resguardarse o suspender actividades.
Estas iniciativas, manifestó la directiva, parten de una visión en la que el desempeño no puede separarse de las condiciones en las que trabajan las personas: “Cuidar al equipo significa ofrecerle herramientas para desarrollarse, pero también procurar un entorno que favorezca su bienestar y seguridad”, enfatizó.
La reorganización de la empresa complementa este esfuerzo. La estructura se replanteó para fortalecer las responsabilidades administrativas y comerciales de sus principales áreas de negocio: Unidades, Servicio y Refacciones. El objetivo es contar con funciones mejor definidas y una operación en la que cada equipo tenga mayor claridad sobre sus responsabilidades y capacidad de respuesta.
Daruma: objetivos claros, resultados medibles
Kenworth DAF del Este también ha promovido la filosofía Daruma, donde los grandes proyectos tienen objetivos que se plasman en un amuleto japonés: se pinta un ojo en la figura al establecer el compromiso, y el segundo ojo al alcanzarlo.
Con ello, se ha logrado incrementar la venta de piezas de motor, medir con mayor precisión la estadía de las unidades en los talleres, mejorar el aprovechamiento de tecnologías como PACCAR Connect y mantener el volumen de facturación en este año de retos.
Resultados que van más allá de las ventas
La transformación interna coincide con una etapa en la que la concesionaria ha reforzado la disciplina operativa y el uso de información para detectar oportunidades comerciales y eficiencias.
Mediante herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial desarrolladas sobre una infraestructura propia, Kenworth DAF del Este genera alertas para identificar necesidades de los clientes, anticipar variaciones en el desempeño comercial y reconocer oportunidades de venta de productos y servicios que podrían pasar inadvertidas.
Al mismo tiempo, la empresa ha impulsado una mayor colaboración entre las áreas de Unidades, Servicio y Refacciones, de modo que las visitas a los transportistas permitan comprender sus necesidades de manera integral y ofrecer respuestas más completas.
El control del gasto también ha ganado relevancia, precisó. Para ello, la concesionaria ha involucrado a distintas áreas en la identificación de eficiencias, desde el consumo de energía hasta la mensajería entre sucursales, con el propósito de fortalecer la rentabilidad sin depender exclusivamente de mayores volúmenes de venta.
Para Charin Regules, estos avances están vinculados con una organización que distribuye mejor sus responsabilidades y aprovecha el conocimiento de sus colaboradores. El reto ya no consiste en que todas las decisiones pasen por una sola persona, sino en que cada integrante tenga las herramientas, los criterios y la confianza necesarios para contribuir a los objetivos comunes.
En Kenworth DAF del Este, poner a las personas en el centro consiste en reconocer que el crecimiento de la empresa no depende únicamente de una estrategia bien diseñada, sino de la capacidad de sus colaboradores para hacerla realidad. Y ese cambio comienza cuando el liderazgo deja de concentrar las respuestas para crear las condiciones que permitan encontrarlas en conjunto.















