Si bien hay diversas problemáticas que actualmente enfrenta el autotransporte, para Jahaziel Ginez, Director General de Grupo Ginez, hay tres temas fundamentales que deben resolverse para elevar la competitividad del sector.

El primero de ellos es la escasez de operadores, un desafío que ya no se resolverá sólo formando más conductores y que incluso ya se debe empezar a considerar tecnologías disruptivas para encontrar una solución.

“Yo mismo sufro la escasez de operadores. Es muy común iniciar procesos de reclutamiento constantemente y encontrar buenos operadores es muy difícil, si no es que casi imposible. Eso resta competitividad”, comentó.

Como una alternativa de largo plazo, consideró que México debe seguir de cerca el desarrollo de tecnologías como la conducción autónoma, aunque reconoció que antes deberán adaptarse a las condiciones de operación del país.

“El tema de las unidades autónomas, que en Estados Unidos no es que ya funcione plenamente, pero ya van más avanzados con este tipo de proyectos”, dijo, haciendo alusión a los corredores de camiones autónomos que empresas como Aurora ya han implementado. 

Por otro lado, el empresario también se refirió a la necesidad de fortalecer la seguridad en carreteras, tanto la seguridad vial como la patrimonial.

Y es que la cantidad de accidentes en los que se ven involucrados los vehículos de carga sigue siendo considerable, con más de 5,323 unidades que participaron en accidentes en carreteras federales durante 2024, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Mexicano del Transporte (IMT).

A ello se le suma uno de los flagelos para el autotransporte más discutidos en los últimos años: el robo en carreteras. 

“Es algo que nos pega a todos, porque cada que se roban un tractocamión hay mercancía perdida, operadores afectados, unidades que ya no aparecen y que, como empresa transportista, nos resta mucha competitividad”. 

En ese contexto, Jahaziel Ginez también se refirió a la complejidad de reponer unidades robadas, no sólo por el aspecto económico, sino por los retrasos en trámites: “Esto a veces toma meses”, comentó.

“Por ejemplo, si nuestra flotilla de 10 unidades de un día para otro se queda con ocho por robos, tendremos una capacidad limitada para dar servicio al cliente. Y no es tan fácil reinstalarla, a veces ni siquiera teniendo el dinero lo puedes hacer de forma inmediata. Eso también resta competitividad”, opinó.

Finalmente, Ginez sostuvo que elevar la competitividad del autotransporte pasa necesariamente por atender estos tres frentes, pues su impacto repercute directamente en la operación de las empresas y, en última instancia, en los costos que asume el consumidor final.

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