En Tula, Hidalgo, donde el olor a asfalto se respira en cada rincón, la historia de Transportes Kanguroo’s no inició en la mesa de una oficina, sino que se forjó al volante, entre el rugido del motor diésel y el cansancio de las largas jornadas en carretera.
Carlos Sandoval, fundador y director de la empresa, conoce el negocio del autotransporte desde la base más pura: la cabina. Inició su camino profesional como operador en empresas de la región.
Durante años no sólo manejó: observó, aprendió las entrañas del negocio y albergó la constante inquietud de ir por más. Con disciplina y ahorro, juntó el capital suficiente para adquirir su primera unidad, dando el primer paso de un viaje que transformaría su vida.
«Siempre tuve la inquietud de hacer más. Había ocasiones en que me decían ‘te vendo un camión’, y yo decía ‘no tengo dinero’, a lo que me respondían ‘te lo fío’. Así agarraba todo lo que me daban», recuerda Carlos con la sencillez de quien se hizo a base de confianza y palabra.
Al momento de bautizar a la naciente empresa, Carlos no buscó tecnicismos sofisticados. Recurrió a un recuerdo de su juventud: su afición por una famosa marca de tenis de la época, KangaROOS.
Así nació Transportes Kanguroo’s, un nombre que hoy es sinónimo de trabajo y cumplimiento en el estado de Hidalgo y con servicio a todo el país.
Haber sido operador moldeó de forma definitiva su filosofía empresarial. Carlos entiende de primera mano el valor del factor humano y ha construido una cultura laboral basada en la equidad y el respeto mutuo en el patio de maniobras.
«Aquí si gana uno, ganan todos. No me gusta pelearme con mis operadores; al contrario, si me va bien a mí, les tiene que ir bien a ellos», afirma firme, convencido de que la lealtad de la tripulación es la columna vertebral de cualquier flota exitosa.
Si algo distingue a las unidades de Transportes Kanguroo’s en las carreteras del país es su impecable estado visual y mecánico. Lejos de verlo como un lujo o un gasto superficial, Sandoval considera que el cuidado de la flota es una estrategia operativa y de seguridad.
Para Carlos, un camión bien presentado proyecta respeto y previene contratiempos: es menos propenso a fallas mecánicas, reduce la fricción con las autoridades en ruta e incluso hasta podría decirse que inhibe los actos delictivos. Cada una de sus unidades cuenta con un toque personal, reflejo del orgullo que siente por su equipo de trabajo.
Transportes Kanguroo’s cuenta con una flota consolidada de 11 unidades operando al 100% en términos mecánicos y estéticos. La compañía se ha especializado en un segmento altamente exigente: el transporte de asfalto y derivados del petróleo.
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Con todos los permisos y normativas en regla, la empresa atiende operaciones para Petróleos Mexicanos (Pemex) y colabora como aliada logística para la firma transnacional Ergon, demostrando que una empresa nacida del esfuerzo local puede competir con estándares de clase mundial.
Tras años de camino recorrido, la ambición de Carlos Sandoval permanece intacta. La historia de Transportes Kanguroo’s es el vivo testimonio de que, cuando la experiencia operativa se combina con la lealtad al equipo y el cuidado por el detalle, el único destino posible es seguir creciendo sobre el asfalto.
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