Consciente de los altos costos de operación que representa el consumo de combustible, Scania apuesta por la incorporación de tecnología amigables con el medio ambiente y que permitan incrementar la rentabilidad de las unidades.

Una de las principales alternativas aplicadas con éxito por la firma sueca es la tecnología híbrida, que en ciertas rutas con paradas frecuentes, resulta la mejor opción en términos de economía de combustible, reducción de carbono y otras emisiones.

Durante su participación en el Busworld 2017, Scania presentó al integrante más reciente de su gama: el autobús híbrido Scania Interlink Low Decker, esta unidad complementa la familia Scania Interlink de pisos bajos, medianos y altos.

«Con el híbrido Scania Interlink LD como una extensión adicional de nuestra cartera de productos, ahora ofrecemos una gama totalmente completa para operaciones suburbanas, que constituyen la mayor parte del transporte público urbano», dice Karolina Wennerblom, directora de gestión de productos y preventa de autobuses Scania.

Otra de las novedades presentadas por la compañía fue el Scania Citywide Low Floor, el cual iniciará pruebas en las próximas semanas para garantizar que cumpla con los estándares más altos antes de su lanzamiento comercial en 2018.

Entre la gama de vehículos con los que la armadora asistió a la muestra fue el Scania Touring de 12.9 metros, capaz de ofrecer un consumo de combustible de menos de dos litros por cada 10 kilómetros. Este vehículo foráneo puede operar con biodiesel, reduciendo así las emisiones de carbono en más del 60% en comparación con el diesel convencional.

También fue exhibido el nuevo autobús interurbano High Decker Scania Interlink de 12.8 metros, que con combustible HVO alcanza una reducción de carbono de hasta 90 por ciento. Está equipado con motor Scania de 410 hp, elevación de silla de ruedas y amplio espacio.

Entre las innovaciones presentadas destacan los tanques de gas de fibra de carbono, caracterizados por ser más livianos que antes, lo que da la posibilidad de aumentar la capacidad de pasajeros.

Scania Citywide Low Floor y Scania Citywide Low Entry con tanques de 1.575 litros tendrán un alcance de entre 40 y 450 kilómetros, dependiendo de la situación del tránsito, la topografía y la calidad del combustible de gas. Los tanques de 1.875 litros de la gama superior beneficiarán principalmente a los autobuses articulados, que pueden alcanzar un rango de 600 a 700 kilómetros, también dependiendo del tráfico y la calidad del combustible.

Para el chasis del autobús, la armadora ofrece tanques con volúmenes de 1.260, 1.575 y 1.875 litros.

La compañía mantiene su apuesta por la conectividad, por ello, presentó Scania Fleet Care con garantía de tiempo de actividad, este servicio permite que los operadores seleccionen el tiempo de actividad de la unidad, de tal forma que la firma sueca se asegure que el mantenimiento y las reparaciones se lleven a cabo en los momentos en los que las unidades están en los patios.