En Estados Unidos (EU) se presentó una Ley de Prevención del Fraude de Accidentes Provocados (S. 5058), un proyecto de ley que tipificaría como delito federal la provocación deliberada de un choque contra un vehículo comercial.

La American Trucking Associations (ATA) reconoció el trabajo de la senadora Ashley Moody por presentar esta iniciativa de ley.

De acuerdo con ATA, esta modalidad delictiva pone en riesgo a automovilistas inocentes con el fin de manipular el sistema legal de EUy obtener acuerdos fraudulentos millonarios de empresas de transporte de carga de buena reputación.

Scott Perry, presidente y director ejecutivo de la Florida Trucking Association, señaló que la industria del transporte de carga de Florida no solo traslada mercancías, sino que también soporta los costos del fraude organizado. 

Se trata de prácticas de accidentes simulados que ponen en peligro a automovilistas inocentes y a operadores profesionales de camiones, al tiempo que elevan los costos de los seguros para las empresas de transporte, los negocios y los consumidores.

Estafadores

Cuando los estafadores que buscan un gran beneficio económico chocan deliberadamente contra vehículos comerciales, su imprudente desprecio por la seguridad pone en peligro a transportistas inocentes y al público en general. 

Este tipo de demandas infundadas contra empresas de transporte honestas contribuyen al aumento desmedido de las primas de seguros y elevan los costos de los bienes de consumo, apuntó Henry Hanscom, director de Defensa de Intereses y Asuntos Públicos de la ATA.

En este sentido, destacó que ATA celebra este tipo de iniciativas destinada a cerrar los vacíos legales que los delincuentes aprovechan para atacar a los operadores del transporte de Estados Unidos. 

Al establecer sanciones penales claras y aplicables, por fin podremos poner fin a esta práctica peligrosa y costosa.

Ee estima que en los últimos años, numerosas tramas delictivas han tenido como objetivo a empresas de transporte de carga, y los sofisticados estafadores que las llevan a cabo suelen tener vínculos con el crimen organizado.

Un caso reciente se descubrió el Luisina, donde un estafador chocó deliberadamente contra un camión perteneciente a una empresa familiar de transporte de tercera generación.

En este caso, los investigadores federales destaparon una vasta conspiración en la que participaban decenas de individuos encargados de provocar colisiones (*slammers*), observadores que identificaban los objetivos (*spotters*) y abogados corruptos que orquestaban múltiples operaciones contra diversas empresas. 

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: