A pesar de visualizar un entorno internacional complejo para el próximo año, la economía mexicana crecerá entre 1.5% y 2.5% en términos reales, de acuerdo con las previsiones incluidas en el Paquete Económico 2027 que la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso.
Este pronóstico de crecimiento es menor al rango de entre 1.8% y 2.8% previsto en abril en los Precriterios Generales de Política Económica.
El documento, que fue entregado por el secretario de Hacienda, Édgar Amador Lozano, también proyecta un gasto neto total de 10.6 billones de pesos, equivalentes a 23.2% del Producto Interno Bruto (PIB), del cual 18.5% será programable y 8.1% no programable.
También incluye cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) mediante mecanismos para combatir la elusión y la evasión fiscal, cerrando el camino al uso de factureras, además de continuar con la ruta hacia la consolidación fiscal, sin comprometer los recursos destinados a los programas sociales o a los proyectos de inversión.
“El Paquete Económico 2027 reafirma una política económica orientada a consolidar el crecimiento con bienestar, proteger los ingresos de las familias y ampliar las capacidades productivas del país, manteniendo al mismo tiempo finanzas públicas responsables”, destacó el secretario.
Los Criterios Generales de Política Económica, incluidos en el Paquete Económico 2027, muestran que la economía mexicana sorteará la incertidumbre global con un crecimiento impulsado por el consumo interno, la inversión pública y privada y una mayor contribución del sector externo.
Bajo este escenario, el Gobierno federal prevé que el PIB crezca entre 1.5% y 2.5% en 2027.
El secretario Amador detalló que esta previsión de crecimiento se basa en la solidez que ha tenido la economía mexicana, la cual descansa en cuatro fortalezas principales: un mercado laboral sólido, un sector externo más dinámico y diversificado, fortalecimiento de la inversión y una inflación controlada.
“La recuperación del salario real, la generación de empleo y los Programas para el Bienestar seguirán fortaleciendo el poder adquisitivo de las familias y la economía popular. Al mismo tiempo, condiciones financieras más favorables contribuirán a impulsar el crédito y la inversión”, estimó.
Para la inflación, los criterios incluidos en el Paquete Económico 2027 prevén que continuará su desaceleración hasta 3% para el cierre del año, mientras que la tasa objetivo del Banco de México (Banxico) se ubicaría en 6% para diciembre del próximo año.
Respecto al tipo de cambio, se prevé un dólar en 18.0 pesos al cierre de 2027, mientras que la mezcla mexicana se ubicará en 61.8 dólares por barril, inferior a los 78.4 dólares previstos para el año en curso.

Seguirán priorizando los programas sociales
El gasto público en 2027 mantendrá como prioridad los programas sociales. Además, aumentarán los recursos para educación, ciencia, salud y seguridad, y todos los Programas para el Bienestar tendrán incrementos superiores a la inflación. En conjunto, los programas prioritarios recibirán 1 billón 25.4 mil millones de pesos, equivalentes a 2.6% del PIB.
Destacan 543.5 mil millones de pesos para la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores; 37.4 mil millones para la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente; 5 mil millones para Salud Casa por Casa; y 210.6 mil millones para programas y becas educativas.
Respecto al presupuesto de 2026, aumentará la inversión en educación en 10.7%, ciencia en 13%, salud en 11.3% y seguridad en 11.5%.
La inversión física presupuestaria alcanzará 2.6% del PIB y se destinará a nuevos trenes, carreteras y caminos, obras hidráulicas, infraestructura energética y otros proyectos estratégicos. De acuerdo con el Gobierno, esta inversión no solo impulsará la actividad económica y el empleo en el corto plazo, sino que ampliará la capacidad productiva, mejorará la conectividad y abrirá nuevas oportunidades de desarrollo en las regiones del país.
Consolidación fiscal y mayor recaudación
Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal, fueron proyectados en 3.9% del PIB, lo que representará una reducción acumulada de 1.8 puntos porcentuales respecto de 2024. La estrategia fiscal permitirá preservar la estabilidad macroeconómica y mantener una trayectoria sostenible de la deuda pública.
Al mismo tiempo, los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9% del PIB, sin crear nuevos impuestos. Este resultado se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria, el combate a la evasión y la elusión, así como a las empresas que facturan operaciones simuladas. Con ello, el Gobierno contará con mayores recursos para financiar bienestar, infraestructura y desarrollo productivo.
En este sentido, la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación incorporará modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta y actualizaciones a la Ley Federal de Derechos, orientadas a fortalecer el control tributario y garantizar condiciones equitativas entre las empresas. Estas medidas incluyen ajustes para mejorar la fiscalización, cerrar espacios de elusión y facilitar el cumplimiento.
Como resultado de estas acciones y del dinamismo esperado de la actividad económica, los ingresos tributarios alcanzarán un nuevo máximo histórico de 15.9% del PIB en 2027.
Édgar Amador, titular de Hacienda, resaltó que, con el Paquete Económico 2027, el Gobierno de México continuará con un crecimiento con responsabilidad fiscal, inversión para el desarrollo y una política económica que ponga en el centro el bienestar y la prosperidad compartida de las familias mexicanas.
La Cámara de Diputados tiene como fecha límite el 20 de octubre para aprobar la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) del Paquete Económico 2027, mientras que la Cámara de Senadores tiene hasta el 31 de octubre como plazo máximo para validarla.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:














