Hablar de una red de distribución implica tener la capacidad de imaginar de qué manera un producto puede llegar del punto A al punto B en las mejores condiciones: tiempo, seguridad, costo y eficiencia. Estas cualidades suelen ser asociadas al concepto de servicio de calidad, pero ¿de qué depende lograrlo?

Si, además, nos ajustamos a la máxima de que “todo se mueve”, podríamos revisar con lupa cómo lo hace una empresa que si bien no es transportista, ocupa, sabe, gestiona y administra una flota de cerca de 1,200 vehículos para atender la demanda de sus clientes.

Platicamos con Alejandro Del Castillo, Director de Logística de Cementos Moctezuma, quien nos explicó cuáles son, desde su punto de vista, las principales áreas de oportunidad del autotransporte nacional, las claves de la eficiencia y lo que le hace falta al sector para ser más competitivo.

A pesar de que la empresa mexicana no cuenta con flota propia, el abastecimiento de sus productos corre por cuenta de los más de 80 proveedores de transporte que todos los días ponen a rodar sus camiones a fin de desplazar cerca de seis millones de toneladas de cemento cada año.

Desde sus tres plantas de producción, ubicadas en Morelos, San Luis Potosí y Veracruz, Cementos Moctezuma abastece los 26 centros de distribución que le permiten tener presencia en todo el territorio nacional. Y al ser usuarios del autotransporte, la relación con sus proveedores va más allá de la transportación.

El directivo señala que la estrategia logística y, particularmente, de transporte, es una responsabilidad conjunta: “Nuestros clientes y/o proveedores son quienes ponen los vehículos y emplean a los conductores, pero nosotros nos encargamos de capacitarlos y certificarlos para garantizar una operación segura y eficiente, además de que en nuestras tres plantas también gestionamos y verificamos las condiciones de las unidades”.

La edad promedio de la flota que les provee servicio es de cinco años. La habilidad para atender mantenimientos preventivos ha permeado en sus socios estratégicos, al grado de que cuando un vehículo ya no está en condiciones de prestar el servicio, tanto Moctezuma como su proveedor se acercan a las armadoras de vehículos a fin de encontrar una opción adecuada para la operación.

“Hemos desarrollado configuraciones específicas para nuestros transportistas. Cuando llegan a comprar un camión, los fabricantes ya tienen conocimiento de nuestras especificaciones, de tal manera que la renovación de su parque vehicular es más ágil. En algunos casos, incluso participamos para desarrollar líneas de crédito y apoyar a los transportistas para que puedan tener acceso a la renovación vehicular”.

Aun cuando todavía no están dentro del plan de autorregulación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), sí hacen esfuerzos importantes para que los vehículos, remolques y operadores que les proveen el servicio cuenten con las reglamentaciones necesarias.

Entre otros aspectos, hacen una revisión periódica de las condiciones físico-mecánicas de cada vehículo, dan mantenimiento oportuno a los remolques, y todos los días realizan pruebas sobre consumo de sustancias a los operadores. En materia de transporte limpio, la apuesta por vehículos con mejores tecnologías y con estándares de menos emisiones es un paso que se está dando paulatinamente.

“Dentro de cada planta revisamos los camiones, los remolques, y hacemos la inspección de 10 puntos de seguridad. Verificamos el estado de salud de los operadores y hacemos pruebas antidoping de forma aleatoria, todos los días, en las tres plantas. Ellos son responsables de nuestros productos, de tal manera que procuramos que circulen en las mejores condiciones”, afirma.

Más competencia, mayor rentabilidad

Hay muchos factores que podrían favorecer la rentabilidad de las empresas transportistas y, en consecuencia, a los usuarios del transporte; sin embargo, no todos están en sus manos ni dependen de ellos, como el tema de regulaciones, normas oficiales y los distintos estándares que deben cumplir de acuerdo a sus propias operaciones.

Un punto que sin duda será crucial para este tema, es la apertura a más proveedores de combustible, ya que: “Al tener más competencia, quienes empiecen a comercializar más gasolinas tendrán la responsabilidad de ofrecer mejores combustibles y, por qué no, mejores precios. O pensar en una red de combustibles alternos para satisfacer la demanda de quienes apuesten por otras tecnologías, confiamos en que será una realidad con la apertura que se ha dado”.

De esta manera, agrega, los costos de operación de los transportistas serán más eficientes y simultáneamente más rentables, ya que éste representa el principal gasto en este sector. Y si hay mejores combustibles, el desempeño de las unidades será mejor y así se podrá mejorar en distintos aspectos.

Del Castillo añade que también es fundamental que haya mayor inversión en la infraestructura carretera, y no solo en la construcción de más kilómetros de vialidades, sino en el mantenimiento de las ya existentes.

“No olvidemos que se trata de esfuerzos de ganar-ganar: mientras las autoridades cumplen con su función, los transportistas contarán con carreteras mejor conectadas, bien señalizadas, más seguras y, por lo tanto, más eficientes. Esto se traducirá en mejores costos para ellos y también para los usuarios del transporte, ya que el costo logístico cada vez es más relevante en toda la cadena de suministro” enfatiza.

“Falta claridad en las reglas del juego”

Por último, y hablando específicamente de la norma emergente de la Semarnat sobre el programa de verificación para el transporte de carga, Alejandro Del Castillo espera que ahora que entre en funcionamiento, quede claro en qué va a consistir este procedimiento, ya que cuando la norma fue anunciada no había sido del todo clara.

Es por eso que, desde la óptica del transporte privado o del sector cementero, es importante que las autoridades y agrupaciones involucradas establezcan acuerdos y difundan la información para que todos sepan en qué consisten las reglas del juego.

“En Cementos Moctezuma, junto con nuestros proveedores y socios estratégicos, estamos listos para cumplir con los requerimientos que la ley establezca, solamente necesitamos que nos digan cómo van a funcionar las cosas. Celebramos las alternativas y que cada vez haya más opciones tecnológicas, pero siempre será fundamental para todos que las condiciones estén dadas y su funcionamiento sea completamente claro”, remata el directivo.