Hoy comienza una nueva realidad en el panorama internacional, una realidad que muchos pintan catastrófica y otros, los menos, esperan con una visión más optimista. Lo cierto es que la incertidumbre sigue siendo el principal ingrediente de esta transición presidencial que tiene los ojos del mundo puestos en Estados Unidos.
Con el fin de tener un panorama más claro de lo que le depara esta nueva administración a la industria del autotransporte en México, recurrimos al testimonio de algunos de sus principales protagonistas, los empresarios del transporte que a diario ponen en marcha al país.
Es cierto que los retos son muchos, no obstante, los transportistas concuerdan en que haciendo más eficientes sus recursos, conduciéndose con prudencia, privilegiando el servicio, creando sinergias con clientes y proveedores, así como manteniendo su apuesta por la profesionalización del autotransporte, encontrarán las oportunidades que requieren para continuar su desarrollo.
Si bien la cercanía con la nación norteamericana nos ha convertido en socios naturales, los transportistas nacionales coinciden en que es tiempo de que México abra su panorama comercial, pues aunque no es una tarea fácil ni a corto plazo, es momento de voltear la vista hacia Europa y Asia, a fin de dar a conocer nuestras ventajas competitivas, entre las que Carlos Tellería, Director General de Transtell, destaca la mano de obra, que se distingue por ser buena, calificada y barata; factor de gran relevancia para atraer a los inversionistas.
Esta coyuntura representa también la oportunidad de fortalecer el mercado interno. En palabras de Fernando Moreno, Socio de Tresguerras: “Ser cada vez más competitivos en precio y calidad, así como promover lo que se produce en México para el consumo al interior del país”.
Los entrevistados también destacaron la relevancia de no sentirse en desventaja frente a otras naciones. “Es importante que los mexicanos dejemos de sentirnos menos y que ofrezcamos a otros países los servicios y productos que tenemos”, precisó Noé Paredes, Director General de UNNE.
Como parte de las repercusiones negativas que podría provocar la disminución de la actividad comercial con Estados Unidos, algunos de los entrevistados destacan un incremento en la oferta de camiones, situación que podría desencadenar una guerra de precios en aras de conseguir carga para seguir operando.
Enrique Vilchis, Director General de Transportes Mineros del Cobre, expresó su preocupación por este tema, pues considera que el transportista sin carga irá en busca de nuevos clientes, a quienes querrá conquistar bajando sus tarifas. “No hay peor enemigo para un transportista que otro transportista”, precisó el entrevistado, al tiempo que explicó que a estas alturas, las tarifas no están para bajarse más, pues el cliente tiene que ver lo que vale el servicio de manera objetiva.
En tanto, Nazario González, Director Administrativo de Nor y Caribe, manifestó que el objetivo es mantener su ritmo de crecimiento. “No queremos ser pesimistas: si nuestros clientes nos han ido respondiendo como en el caso de Walmart, debemos estar en esa misma ola de desarrollo”.













