La segunda edición de este evento envió mensajes muy claros: la seguridad vial es responsabilidad de todos –incluidos, por supuesto y principalmente, los vehículos particulares–, urge un nuevo paradigma en torno al marco normativo y el uso de la tecnología para disminuir riesgos es imprescindible.
Luego de dos días de teoría y uno más de práctica en torno a cómo se pueden adoptar mejores prácticas en materia de seguridad vial, Leonardo Gómez, director general de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), señaló que este tema requiere de la participación y compromiso de los diferentes actores.
Fabricantes de vehículos pesados, desarrolladores de tecnologías complementarias, autoridades, usuarios y proveedores de transporte, todos desde su trinchera tienen mucho qué aportar.
“Por eso desde la ANTP promovemos este tipo de eventos, para provocar sinergias que permitan aterrizar acciones concretas a favor de la seguridad vial. Pues de poco sirve que una empresa tenga buenas prácticas si no las comparte, y ésta es un buena oportunidad para hacerlo”, dijo.
Particularmente el tema del marco normativo tuvo un lugar preponderante en el Congreso, ya que la recién implementada NOM-012 sigue dando de qué hablar y, mucho más fresca, la NOM-087 sigue teniendo pendientes, sobre todo en temas de seguridad, para lo que es necesario la pronta atención de las autoridades y el compromiso de los usuarios y proveedores del transporte.
Y en este sentido, MarketPlace, la certificación que está preparando la ANTP, supondrá un nuevo estándar de calidad en el servicio de transporte relacionado con las flotas privadas.













