El pasado 17 de julio, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) informó a través de un comunicado que su titular, Héctor Alonso Romero Gutiérrez, sostuvo una reunión de trabajo con representantes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), en el marco de la colaboración que existe entre ambas oficinas. Su propósito fue iniciar los trabajos para establecer mecanismos de validación e intercambio de información en tiempo real sobre los pedimentos de exportación e importación en ambos países, con el objetivo de evitar el tráfico ilícito de combustible, armas, drogas, así como del contrabando, a través de la frontera entre México y Estados Unidos. 

Si bien ambos países tienen celebrados Acuerdos de Intercambio de Información y de Reconocimiento Mutuo para diversos temas como: las certificaciones de Operador Económico Autorizado y el programa CTPAT, administradas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la CBP, respectivamente. El objetivo derivado de la reciente visita por parte de la CBP a nuestro país está, a todas luces, focalizado en fortalecer la seguridad de la frontera con México, en donde el intercambio de pedimentos de importación y exportación “en tiempo real” juega un papel clave. 

Sin embargo, me parece que, al priorizar el tema de la seguridad en la frontera, con la finalidad de mitigar y evitar el tráfico ilícito de combustible –ante el denominado huachicol fiscal–, no sólo se buscará el intercambio de información, como sucede con el pedimento de importación y exportación. Esto va más allá. Es decir, si lo que en el fondo se busca –a través de estos mecanismos de validación entre las agencias de aduanas– es la trazabilidad de la operación y en consecuencia, de la mercancía, sin duda el transporte también juega un papel decisivo; de ahí que el complemento Carta Porte muy seguramente formará parte de estos mecanismos. 

Esto nos llevaría a presumir que no sólo se trataría de un intercambio de información con la ANAM, pues tendrían que sumarse dependencias como el SAT, la SICT, la Sedena e incluso la Semar. Y es aquí donde vale la pena recordar cuál fue el objetivo de la implementación del complemento Carta Porte: acreditar la legal tenencia, transporte y manejo de mercancías nacionales y de procedencia extranjera en territorio nacional, y con ello, combatir el contrabando. No obstante, su efectividad ha sido muy cuestionada ante esquemas de contrabando y fraude aduanero como el “huachicol fiscal”, en donde no sólo han participado importadores, comercializadores, agentes aduanales, transportistas y demás integrantes de la cadena de suministro, sino también personal de la ANAM e incluso gobernadores.

Esta visita por parte de la CBP, también se desarrolla en el marco de la tercera ronda de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos para la revisión del T-MEC. Recordemos la reunión celebrada entre Administradores Generales del Servicio de Administración Tributaria y una delegación de empresas de la U.S. Chamber of Commerce, como parte del seguimiento a las acciones que el SAT ha implementado para brindar certidumbre jurídica, así como para asegurar y facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales en nuestro país. 

El contexto de este encuentro es la queja que, recientemente, presentaron ante Hacienda más de 300 empresas multinacionales que forman parte del Consejo Nacional de Comercio Exterior de Estados Unidos (NFTC, por sus siglas en inglés), sobre la existencia de prácticas abusivas por parte del SAT.

En este contexto, una de las grandes incógnitas es si, con motivo de este intercambio de información y colaboración entre ANAM y CBP, ¿se priorizará la seguridad en la frontera ante la facilitación aduanera?, porque tal pareciera que todos los frentes que tenemos abiertos van en el mismo sentido, y me refiero tanto a la revisión del T-MEC como a la digitalización de las aduanas y de los trámites –a cargo de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones–, y ahora esta colaboración entre agencias de aduanas de ambos países. 

El tiempo es quien nos confirmará, por un lado, la efectividad de los mecanismos de validación que ya se han establecido entre ambos países y, por otro, si la seguridad está peleada o no con la facilitación aduanera, de la cual hemos hablando en diversas ocasiones en este espacio, y que hoy en día, lamentablemente, es escasa en nuestras aduanas y va en detrimento del crecimiento de nuestro comercio exterior.

Brenda Angeles Romero
Abogada especialista en comercio exterior en CASADUANA
Red X @BrendaAngRom 
bangeles@casaduana.com
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