Invertir en servicios de seguridad permite a las empresas transportistas no sólo disminuir los riesgos logísticos, sino también mejorar su reputación y atraer más clientes. Por ello, todo lo relacionado con la protección de la mercancía debe basarse principalmente en los resultados y no en el costo, coinciden expertos.

Los profesionales del sector señalan que, en muchos casos, los productos y servicios más económicos suelen ofrecer menor calidad; aunque no siempre es así, generalmente existe una relación entre el costo y el beneficio.

Ante este panorama, los especialistas destacan cuatro puntos clave que deben considerarse al contratar una empresa o servicio de seguridad:

  1. Confirmar que la empresa esté regulada por el Estado para la prestación del servicio y se encuentre registrada en el Sistema Nacional de Seguridad, a fin de que tenga las
    capacidades de recuperación, comunicación y los lazos necesarios con las autoridades.
  2. Verificar que sus costos se encuentren dentro del promedio del mercado; evitar escoger la opción más barata, ya que esto podría afectar la calidad del monitoreo, la seguridad o la disponibilidad de personal para el rastreo de las unidades.
  3. Revisar los servicios incluidos en el paquete contratado, ya que de ellos dependerá la posibilidad de recuperación de la mercancía en caso de un incidente delictivo.
  4. Incluir la mayor cantidad posible de dispositivos y servicios, ya que esto incrementa la probabilidad de hacer efectiva la póliza de seguro.

Cada empresa debe determinar el nivel de seguridad que necesita, considerando el tipo de activos que transporta, la temporada y la zona. Para ello, es fundamental realizar un análisis con el apoyo de especialistas que conozcan los indicadores de riesgo y, con base en ello, planificar estrategias de protección adecuadas.

Hay productos que son ‘calientes’, vinculados a ciertas temporadas; por ejemplo, durante El Buen Fin, los tres principales objetivos son ropa deportiva, electrónicos y electrodomésticos. Otros dependen de la zona, como en San Luis Potosí, donde los principales incidentes afectan al transporte de aceros, metales o bebidas alcohólicas”, indica Luis Villatoro, Director de Seguridad e Inteligencia de la Cadena de Suministro para LATAM de Overhaul.

Además, los transportistas deben mantenerse informados sobre todos los aspectos relacionados con el sector. Conocer tendencias delictivas, horarios críticos, mercancías más
vulnerables y modos de operación es clave para evaluar los riesgos y tomar decisiones estratégicas.

Zonas como Cocotitlán, Nepantla y Naucalpan, así como rutas como México-Puebla, Puebla-Veracruz, México Querétaro y Arco Norte, representan altísimos niveles de riesgo. Toda esta información se encuentra disponible en las asociaciones del sector y en el Sistema Nacional de Seguridad, incluyendo todos los focos rojos. Con ella, los
transportistas pueden diseñar estrategias más seguras y fundamentadas”, comenta Raymundo Mancera Sandoval, Presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS).

De esta manera, el costo de la seguridad deja de percibirse como un gasto y se convierte en una inversión estratégica para la empresa, ya que garantiza la continuidad operativa, protege la carga, genera confianza para futuros proyectos y fortalece la competitividad al ofrecer certidumbre.

Cuando las empresas tienen un nivel de protección más alto, son más atractivas para los clientes por los niveles de respuesta y de protección. Sobre todo, si eres capaz de obtener la información en tiempo oportuno”, refiere Mancera Sandoval.

El papel de la tecnología

Los especialistas coinciden en que ésta desempeña un papel clave en la seguridad de las mercancías, pues no sólo facilita la trazabilidad de las rutas y el monitoreo en tiempo real, sino que también permite anticipar riesgos y responder de manera oportuna.

Al momento de contratar un servicio de seguridad tecnológica, es fundamental considerar tres aspectos clave:

  1. Software: conviene evaluar si la empresa utiliza uno propio o de terceros. Cuando es propio, es más sencillo realizar las adecuaciones que cada cliente requiere, lo que permite un crecimiento constante y adaptado a las necesidades de la operación.
  2. Hardware: los expertos señalan que, si las plataformas no son concentradoras, es más difícil que reciban actualizaciones y que puedan adaptarse a los avances tecnológicos. Por ello, es importante mantener una adecuada relación entre software y hardware.
  3. Factor humano: el personal debe estar capacitado y regulado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, ya sea a nivel federal o estatal.

Si el factor humano no está capacitado, probablemente no pueda analizar ni interpretar los riesgos, ni brindar el soporte necesario ante algún incidente. Por ello, es fundamental verificar las certificaciones del personal antes de contratar cualquier empresa o servicio de tecnología”, detalla Luis Villatoro.

Los consultores destacan que la calidad de los servicios contratados influye directamente en la salud de la cadena de suministro y en el costo de la póliza de seguro. Al mismo tiempo, advierten sobre la importancia de evitar gastos innecesarios en servicios que no se requieren, por lo que resulta fundamental realizar un análisis previo para determinar qué es realmente necesario.

Finalmente, recomiendan que, tras contratar un servicio, se revisen periódicamente todos los indicadores de seguridad generados en los reportes, se realicen auditorías a los proveedores y se trabaje en reducir la rotación de personal dentro de la empresa transportista, con el fin de evitar repetir constantemente los procesos de capacitación e instrucción.

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