El sector automotriz y de autopartes se encuentran entre las industrias prioritarias de Estados Unidos para activar su mecanismo de resolución de controversias, en el caso de violaciones de derechos laborales en México, de acuerdo con las modificaciones firmadas en el T-MEC.

 

El addendum del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) firmado la semana pasada busca reparar los derechos a la libertad de asociación y negociación colectiva, explica Hugo Romero, miembro de la International Chamber of Commerce México (ICC).

 

Cuando una empresa estadounidense detecte anomalías, el gobierno de ese país podrá activar la resolución de controversias, en el que actúa el Mecanismo de Respuesta Rápida. Para lo cual, Estados Unidos fijó industrias prioritarias a la aeroespacial, automotriz y autopartes, cosméticos, acero y aluminio, vidrio, cerámica, plástico, forjas y cemento.

 

“Claro que indica algo (la existencia de una lista de sectores prioritarios): dónde están las preocupaciones (…) se trata de  sectores en donde Estados Unidos ha tenido diferencias en el intercambio de mercancías con México y Canadá”, expone el experto.

 

El addendum también incluye como instalación cubierta – nombre que reciben aquellas empresas que permitan iniciar el derecho de Mecanismo de Respuesta Rápida – a quien produce mercancías o es prestador de servicios transfronterizos, así como a las compañías que manufacturan productos o suministran servicios que no se exportan pero compiten con los del país vecino en el comercio local.

 

Al respecto, Ricardo Ramírez Hernández, presidente de la Comisión de Comercio y Políticas de Inversión de la ICC México, advierte que se pueden agregar sectores, pese a que exista una lista de industrias prioritarias. “Es prácticamente una lista, infinita. Y además, no hay algún criterio que indique cuándo estás adentro y cuándo afuera”, dijo.

 

Los expertos explicaron que habrá un panel de respuesta rápida, visitas de verificación y observadores – medida que no es extraordinaria en los tratados comerciales y que ya se aplica en México –, para actuar al detectar un solo caso de denegación de los derechos a la libertad de asociación y negociación colectiva.

 

“Si se detecta una violación por parte de alguna empresa se le pondrá un trato arancelario preferencial; el segundo elemento es establecer sanciones – no dice más en el T-MEC– o incuso denegar la importación”, explica Hugo Romero.

 

Las modificaciones hechas al T-MEC establecen una reparación «apropiada», de acuerdo con la gravedad de la violación, y se tomará en cuenta la opinión del panel.

 

¿Hay algo que debe preocupar a las empresas mexicanas?

 

Entrevistado por TyT, Hugo Romero evalúa que, la idea es tener una mejor observancia de las leyes laborales en todos los sectores, pues se trata de leyes que ya están establecidas en México, solo hay que respetarlas.

 

Lo preocupante sería en el momento que haya una violación y el Estado no tengo los remedios adecuados, porque el primero que hará cumplir la ley es el Estado.

 

También será un llamado a las empresas, a todas, a que se respeten estas obligaciones.

 

Dado que, de momento, solo son negociación colectiva y libertad sindical los derechos que se reconocen para iniciar el mecanismo rápido, me parece que no habría, necesariamente y de momento, algún problema.

 

¿Qué repercusiones tendrá para las empresas?

 

Hay que ver cómo funciona en cinco años o más para detectar si ese tipo de reclamos se expanden, responde el abogado.

 

El primer mecanismo es que inicialmente se suspenda la liquidación final de cuentas. Esto significa que cuando una empresa exporta hacia Estados Unidos, llegando a la aduana van a poder realizar el espacio o levante y después se hace la determinación final.

 

Esas exportaciones van a estar suspendidas  – no dice el T-MEC qué pasa después – pero pondrán entrar, lo que sucedería es que le aumenten el arancel, derivado de una determinación de violación. Esa es la primera afectación.

 

Una vez que hay un incumplimiento se pueden suspender las concesiones, pero todas son prospectivas, si hay una y el Estado cumple, las mercancías podrían seguir pasando, a la tercera ya se suspendería.

 

Se prende un foco, porque si una empresa mexicana exporta a Estados Unidos, y le inician una investigación, tal vez su cliente estadounidense tratará de irse con más cuidado o irse con una fuente alterna, concluye.