La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como la prolongación del proceso de revisión del T-MEC, han elevado la incertidumbre para las decisiones de inversión y limitado la recuperación de sectores estratégicos, como el automotriz. Luego de crecer 2.2% a tasa anual en el segundo trimestre del año, por arriba de lo esperado, analistas prevén que la economía de México modere su ritmo para lo que resta del año y que 2027 ofrecerá un panorama más favorable.

Transcurrido el primer semestre, las estimaciones de crecimiento para la economía mexicana se ubican entre 0.9 y 1.4% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, de acuerdo con distintos grupos financieros y analistas. El desempeño estará marcado, principalmente, por la velocidad con la que se recupere la inversión y la evolución de la relación comercial con Estados Unidos.

Vimos un mal arranque de año, y originalmente asumimos que a finales de 2026 se tendría la actualización del T-MEC, pero no será así. El 1° de julio, el Presidente Donald Trump decidió que no se renovaría el acuerdo por otros 16 años y que, en cambio, se mantendría un esquema de revisiones anuales durante los próximos 10 años. Esto prolongará la incertidumbre comercial, por lo que ajustamos nuestro pronóstico de crecimiento del PIB para 2026 a 0.9 por ciento, desde el 1.5% previsto anteriormente”, explica Alejandro Saldaña Brito, Economista en Jefe de Grupo Financiero Ve por Más.

Para el especialista, las exportaciones continuarán siendo el principal motor de crecimiento de la economía mexicana. Sin embargo, el impulso provendrá principalmente de las manufacturas no automotrices, donde identifica oportunidades en sectores como maquinaria, equipo de cómputo y aparatos eléctricos. En conjunto, estima un crecimiento cercano a 10% nominal en las exportaciones, este 2026.

No obstante, los indicadores más recientes sugieren que la segunda mitad del año podría mostrar una recuperación moderada. Banamex anticipa una mayor resiliencia del consumo interno y una recuperación más acelerada de la inversión privada, factores que, combinados con una expansión de 2.1% de la economía estadounidense, permitirían que México alcance un crecimiento de 1.3% en 2026.

Uno de los factores que a principios de año se perfilaba como un detonador de la actividad económica era la celebración del Mundial de Futbol. Sin embargo, BBVA considera que la debilidad estructural de la demanda interna ha reducido significativamente el potencial impacto económico de este evento.

Alejandro Saldaña coincide con esta evaluación, y estima que el efecto del Mundial será menor al esperado. Aun considerando la llegada de alrededor de 75,000 visitantes vinculados con el evento, el impacto sobre el PIB nacional sería de apenas 0.1 por ciento, una contribución positiva, aunque insuficiente para modificar la tendencia general de la economía.

El consumo privado y la Inversión Fija Bruta son dos indicadores relevantes de la economía que, a partir del segundo trimestre, mostraron una mejoría, pues su comportamiento alimenta la expectativa para la evolución del PIB de 2027, sin dejar la relación México-Estados Unidos de lado. 

Alejandro Saldaña estima un crecimiento de 1.7% para la economía mexicana  en el próximo año: “Para 2027, tenemos el supuesto de que haya mayor claridad en materia comercial; tal vez algunos proyectos de inversión asociados al nearshoring se podrían reactivar, y una mayor inversión, a su vez, podría generar mayor empleo, mayores ingresos para los hogares y, en consecuencia, condiciones más favorables para el consumo”.  

Las piezas 

El tema de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en contra de Irán, se convirtió en la principal amenaza para el alza de precios a nivel global, y para la inflación general en México, Ve por Más prevé un cierre en 4.1% para este 2026, y que se ubique en 3.9% en 2027. En esta línea, la previsión es que la tasa objetivo del Banco de México (Banxico) concluya el año en su nivel actual de 6.5 por ciento, y tenga un recorte de 25 puntos base en 2027. 

Ante la complejidad del conflicto en Oriente Medio, analistas prevén que no se llegará a un acuerdo a corto plazo, presionando los precios petroleros. Saldaña comparte un pronóstico de 78 dólares por barril para el cierre de 2026, y de 70 dólares para 2027. 

Para el tipo de cambio, un acontecimiento relevante que influirá en el apetito por el dólar, son las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos. Si el partido de Donald Trump pierde espacios en el Congreso federal, se estima una apreciación para el billete verde. Hasta el momento, se prevé que cierre el año en los 18.20 pesos por dólar y que se fortalezca en 2027 hacia los 18.80 pesos por unidad. 

Los pronósticos sobre el PIB y los distintos indicadores clave de la economía pueden cambiar de un momento a otro; sin embargo, de fondo, los especialistas advierten que México ha perdido potencial debido a la baja inversión pública y privada en los últimos años, limitada por la elevada incertidumbre y al proceso de consolidación fiscal del Gobierno. 

Así, las piezas clave que hoy mueven el tablero económico de México siguen siendo las mismas y avanzan con movimientos limitados. El PIB mantiene una trayectoria de crecimiento moderado que requiere un mayor impulso mediante inversión productiva tanto pública como privada, reglas claras y un entorno de certidumbre que permita enfrentar un escenario internacional cada vez más complejo, marcado por un nuevo orden comercial, conflictos geopolíticos y disrupciones en las cadenas globales de suministro.

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