El peso bruto vehicular (PBV) máximo permitido aumentó de 34 a 77.5 toneladas, la longitud máxima permitida aumentó de 18.3 a 22 metros. Se permitió la circulación de las combinaciones denominadas como “fulltrailers” , compuestas por un tractor -tractocamión-, un semirremolque y un remolque. Por el uso y desuso de la palabra, hoy se conoce simplemente como full y se eliminó el trailers.
Entre 1980 y 1991 el reglamento evolucionó principalmente en las dimensiones permitidas, en el transcurso de este periodo se observaron cambios como: un incremento en el ancho máximo permitido de 2.5 a 2.6 metros, las longitudes máximas permitidas de semirremolque hasta de 48 pies en los “semi-trailers” (combinaciones de tractor y un semirremolque). Un incremento en la longitud total máxima permitida hasta de 30.6 metros, el uso del semirremolque hasta de 40 pies en las combinaciones denominadas “fulltrailers”.
Varias de estas modificaciones en su momento fueron transitorias y experimentales, lo que sí es cierto es que desde 1960 se carece de un sistema adecuado de control de pesos y dimensiones que ha traído como consecuencia innumerables violaciones a la reglamentación vigente. Los sobrepesos de los vehículos han ocasionado un mayor deterioro en los pavimentos y puentes, así como muchos accidentes, los excesos de longitud han ocasionado un mayor nivel de inseguridad en carreteras.
Foto cortesía: TRUCKZO
Desde 1960 la normatividad gubernamental reguló los pesos y las dimensiones de los vehículos de carga en México. Eran otros tiempos. Hasta 1980 se realizaron mayores cargas por ejes, de cinco toneladas para el delantero sencillo de dos llantas; a 5,5 toneladas de 9 a 10 toneladas para el eje sencillo con cuatro llantas; y de 14,5 a 18 toneladas para el eje doble con dos ejes sencillos de cuatro llantas cada uno; además se reglamentó el uso del eje triple con tres ejes sencillos con cuatro llantas cada uno, con una carga máxima de 22.5 toneladas.











