En medio de los altos índices de contaminación que se han disparado en la megalópolis durante las últimas semanas, Stefan Kürschner, Presidente y Director General de Daimler Vehículos Comerciales México, aprovechó este hecho para hablar de la postura de la compañía ante las modificaciones a la NOM-044.
El directivo dejó en claro que Daimler está preparado para producir unidades que incorporen la tecnología Euro VI o su equivalente EPA 13. No obstante, a partir de su experiencia en otras latitudes, a la inestabilidad del peso frente al dólar que ha afectado la comercialización de vehículos nuevos, y al alto costo que implicaría su adopción, Kürschner expresó que lo ideal sería dar un paso intermedio hacia Euro V/ EPA 07, lo cual permitiría una transición mucho más amigable que aliviaría en un amplio porcentaje la problemática ambiental y no encarecería los vehículos significativamente.
«Nosotros contamos con cualquiera de las tecnologías de emisiones que se establezca. Ya producimos y exportamos vehículos que las incorporan. Lo que solicitamos es claridad por parte de las autoridades en cuanto a las fechas en que entrarán en vigor las nuevas regulaciones, así como la confirmación de la disponibilidad de diesel UBA de 15 parte por millón (ppm) en todo el territorio nacional», puntualizó.
Añadió que Daimler Vehículos Comerciales México está en línea con la postura de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), la cual se basa en tres puntos clave. El primero hace referencia a la adopción simultánea de los estándares Euro V/ EPA 07 y Euro VI/ EPA 13. El segundo, habla de la necesidad del otorgamiento de incentivos fiscales para los transportistas, los cuales se incrementen en el caso de que éstos opten por la tecnología más avanzada.
Finalmente, la ANPACT marca como prioritario el hecho de que se garantice la disponibilidad de diesel de Ultra Bajo Azufre (UBA) en todo el país, ya que solo así podrán funcionar las unidades que incorporen los estándares Euro VI / EPA 13.
Kürschner señaló que es de vital importancia que las autoridades establezcan a la brevedad las reglas del juego, porque la transición para poner en marcha un cambio de emisiones es un proceso que toma tiempo.
Puntualizó que los países de primer mundo que han llevado a cabo este tipo de transiciones, han requerido alrededor de 36 meses para su preparación, pues aunque ya se cuenta con la tecnología, es preciso capacitar al personal técnico y comercial de la Red de Distribuidores, brindarles la instrucción pertinente a los operadores, así como hacer las adecuaciones requeridas en sus complejos productivos e invertir en el herramental y refacciones necesarias para brindarles soporte a los vehículos.
Agregó que adicional a este lapso, es necesario que una vez establecida su entrada en vigor, se conceda un periodo mínimo de 12 meses para ultimar detalles y sacar el inventario existente con la tecnología actual.













