El sector logístico y de transporte de mercancías llega a 2026 con una hoja de ruta clara: consolidar su papel estratégico en el desarrollo económico, social y territorial del país. Tras un 2025 marcado por la digitalización, la electrificación de flotas, la sostenibilidad, el fortalecimiento del capital humano y la búsqueda de cadenas de suministro más resilientes, el reto ahora es transformar estas tendencias en ventajas competitivas reales para quienes han trabajado en todo esto.
Desde la ANTP, visualizamos un entorno donde la aceleración tecnológica —particularmente la adopción de Inteligencia Artificial— debe integrarse como un habilitador del talento, no como un sustituto. La IA será clave para optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y elevar la productividad, siempre poniendo al colaborador en el centro de la operación.
En el plano regulatorio, 2026 estará marcado por una intensa agenda legislativa. Destaca la discusión sobre la reducción de la jornada laboral, así como la necesidad de avanzar en la armonización de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial en estados y municipios, evitando la sobrerregulación del autotransporte federal de carga, y fortalecer al transporte intermodal.
En paralelo, la ANTP continuará trabajando con la SICT y la DGAF para la autorregulación, simplificación y agilización de trámites, así como para fortalecer la operación de las empresas afiliadas.
La seguridad vial y la seguridad patrimonial seguirán siendo ejes estratégicos. A través de la capacitación —con herramientas como el Manual de Instructores para Operadores— y de la colaboración con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la FGR, se impulsarán estrategias de prevención del delito, uso de nuevas tecnologías y protocolos ágiles para la liberación de unidades robadas, mitigando así impactos operativos y financieros.
El crecimiento urbano, la alta motorización del país y la proximidad del Mundial de Futbol 2026, colocan sobre la mesa la urgencia de invertir en infraestructura multimodal, energía, corredores logísticos y gestión inteligente de la información.
La electromovilidad y el transporte multimodal se consolidan como aliados estratégicos para reducir la huella ambiental y fortalecer la sostenibilidad de la cadena de suministro.
La agenda de 2026 también es social. La inclusión y la diversidad —particularmente la incorporación y desarrollo de mujeres operadoras y líderes— no sólo responden a una responsabilidad ética, sino a una visión de productividad y competitividad basada en el mejor talento disponible.
Finalmente, en un contexto de crecimiento económico moderado, presión en costos e incertidumbre global, el llamado es claro: priorizar la eficiencia operativa, fortalecer la planeación financiera, gestionar riesgos y acelerar la digitalización, el capital humano y la seguridad logística.
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El 2026 no será un año de expansión acelerada, sino de consolidación inteligente. Un año para construir, desde la logística y el transporte, un sector más fuerte, resiliente y comprometido con México.
Leonardo Gómez Vargas, Presidente Ejecutivo de la ANTP.
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