El Congreso de Chihuahua aprobó una reforma para endurecer las sanciones contra quienes conduzcan en estado de ebriedad y provoquen lesiones o la muerte, con penas de hasta 13 años de prisión para operadores de transporte público o de carga.

La iniciativa, presentada por la diputada del PAN Xóchitl Contreras, busca incrementar las consecuencias legales para este tipo de conductas, en atención a la gravedad de los accidentes ocasionados por conductores bajo los efectos del alcohol.

Con la reforma, la pena máxima por homicidio imprudencial para operadores de transporte público o de carga aumentó de 12 a 13 años de prisión.

Asimismo, cuando un conductor con tercer grado de ebriedad o intoxicación provoque la muerte de dos o más personas, la sanción pasará de 3 años y 6 meses a un rango de entre 8 y 10 años de prisión, además de las multas correspondientes.

En los casos de lesiones ocasionadas por operadores del transporte público o de carga, las penas serán de entre 3 y 11 años de prisión, con el propósito de fortalecer la protección de las víctimas.

La reforma también incorpora un supuesto que no estaba previsto expresamente en la legislación. Ahora, quien conduzca con primer o segundo grado de ebriedad y provoque lesiones u homicidio, además de abandonar a la víctima o circular a más de 30 kilómetros por hora por encima del límite de velocidad, enfrentará penas de entre 1 y 7 años de prisión, además de multas de 40 a 120 días.

Xóchitl Contreras afirmó que la reforma busca prevenir nuevas tragedias y enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.

Ninguna sentencia devolverá la vida de una persona, pero sí podemos dejar claro que en Chihuahua quien provoque una tragedia por conducir ebrio enfrentará consecuencias mucho más severas», enfatizó.

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