Amazon está impulsando la electrificación del transporte de mercancías en Europa mediante inversiones a gran escala en vehículos eléctricos, infraestructura de carga y energías renovables, con el objetivo de acelerar la descarbonización de toda la cadena logística.
Por medio de un artículo publicado por la Unión Internacional de Transporte por Carretera (International Road Transport Union, IRU), Andreas Marschner, vicepresidente de Operaciones Sostenibles a nivel mundial de Amazon, explicó las acciones que la empresa de comercio electrónico está llevando a cabo para electrificar su flota.
Andreas Marschner comentó que la adopción de vehículos eléctricos de batería sigue concentrada en los grandes operadores y en rutas de corta distancia. Sin embargo, un despliegue a gran escala puede contribuir a crear las condiciones necesarias para que otros sigan el mismo camino.
De acuerdo con la encuesta «Green Compact» 2026 de la IRU, las inversiones previstas en vehículos eléctricos de batería se concentran, en gran medida, en las empresas de mayor tamaño. En Europa Occidental, el 87% de los operadores con una facturación anual superior a los 100 millones de euros (mde) planean realizar inversiones, frente al 26% de las empresas más pequeñas.
Inversión de 1,000 mde para descarbonización
El caso de Amazon es relevante, tanto por las inversiones como por la modernización de la flota. En 2022, Amazon se comprometió a invertir 1,000 mde a lo largo de cinco años para avanzar en la electrificación y descarbonización de su red de transporte europea.
Esta inversión le ha permitido a la compañía contar con más de 10,000 vanes eléctricas, así como más de 200 camiones eléctricos pesados operando en toda su red europea.
«Nuestras inversiones en Europa contribuyen a impulsar la transición de la región hacia una economía baja en carbono, al tiempo que fomentan el crecimiento económico, la competitividad y la resiliencia a largo plazo», aseguró Marschner.

Importancia de la electrificación va más allá de las emisiones
Andreas Marschner afirmó que el valor de la electrificación de la flota va mucho más allá de la reducción de emisiones dentro de la propia red de Amazon. Explicó que este proceso aporta confianza a los fabricantes y a los proveedores de infraestructuras de que existirá una demanda, además de que los pedidos grandes y sostenidos pueden ayudar a reducir el riesgo de inversión y acelerar el despliegue tanto de vehículos como de infraestructuras de recarga.
Sin embargo, el precio de los vehículos eléctricos se ha convertido en uno de los principales obstáculos para su adopción, un factor citado por el 66% de los operadores en Europa Occidental y por el 78% en Europa Oriental.
Los operadores más pequeños disponen de menos capital para invertir, tienen mayores dificultades para acceder a financiamiento y cuentan con una menor capacidad para absorber los costos de pruebas fallidas o interrupciones operativas. Amazon ha tratado de reducir esa barrera para algunas de las empresas externas que operan dentro de su red.
En ciertos casos, Amazon colabora con empresas de gestión de flotas para definir los requisitos de los vehículos eléctricos. Estas empresas adquieren los vehículos y los arriendan a los operadores que cubren las rutas de Amazon. Esto reduce las necesidades de capital inicial de los operadores y permite que toda la red se beneficie de la experiencia operativa acumulada a través del sistema de transporte más amplio de Amazon.
Infraestructura de carga, el otro factor a considerar
Amazon reconoce que el vehículo es solo una parte de la transición. La infraestructura de carga sigue siendo un desafío importante, especialmente en el transporte de vehículos pesados.
En ese sentido, Amazon ha instalado miles de puntos de carga para vehículos eléctricos en Alemania y el Reino Unido, además de cientos más en Francia, Italia y España. Asimismo, trabaja en el reto más amplio de las infraestructuras, más allá de sus propias instalaciones.
Un ejemplo es CHALET, una herramienta de planificación de código abierto que agrega y anonimiza datos de los operadores para ayudar a identificar dónde es más necesaria la infraestructura pública de carga para vehículos comerciales en las carreteras europeas.
Amazon también está apoyando el desarrollo de un corredor de transporte de mercancías eléctrico en Polonia. Este proyecto piloto, previsto para 2027, tiene como objetivo agregar la demanda de transporte de mercancías con cero emisiones directas a lo largo de las principales rutas logísticas.
«Electrificar el transporte implica reconocer cómo las inversiones en vehículos, infraestructura de carga y redes eléctricas deben complementarse entre sí. Necesitamos invertir con determinación en todo el ecosistema logístico eléctrico para acelerar la transformación del sector», agregó el directivo.
Parte del compromiso de Amazon
Amazon destacó que la electrificación de su flota forma parte de su compromiso ambiental, en el marco de «The Climate Pledge» (El Compromiso Climático), de alcanzar cero emisiones netas de carbono en todas sus operaciones para 2040.
«Nuestras inversiones no solo reducen nuestra propia huella medioambiental; también ayudan a mitigar los riesgos de invertir en las tecnologías e infraestructuras que sustentarán la transición ecológica de Europa y su competitividad industrial a largo plazo», afirmó Andreas Marschner.
Desde 2021, Amazon ha invertido 17,000 mde en empresas europeas pioneras en tecnologías de bajas emisiones en los sectores de la energía, el transporte y el embalaje.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:















