Sin duda, la tecnología en la logística ya es un estándar que sí o sí está presente en las operaciones; sin embargo, no necesariamente todas las organizaciones están viviendo igual su implementación e incluso no están alcanzando los objetivos de rentabilidad y eficiencia que esperaban.

Para despejar dudas, el Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro (ConaLog) encabezó el panel “Apalancando la tecnología hacia la eficiencia de las operaciones logísticas”, un espacio en el que una empresa transportista, un generador de carga, un 3PL y un proveedor de estas soluciones compartieron sus experiencias.

TDR: operadores, seguridad y excelencia en el servicio

Para TDR Transportes, la tecnología no sólo es una herramienta, sino que conforma un ecosistema orientado principalmente al acompañamiento a sus operadores, la seguridad de sus operaciones y la excelencia en el servicio al cliente.

Así lo dio a conocer Carlos González, CIO de la empresa mexicana transportista, quien recalcó que la propuesta de valor de la compañía se basa justamente en la seguridad y excelencia en el servicio; por ello, con base en ello, la decisión de adoptar tecnología siguió este principio. 

A ello se le suma el enfoque de TDR en el cuidado de sus operadores: “Nuestra tecnología, lo que es la telemática y de seguridad, es para acompañar y dar seguimiento a nuestros conductores”, precisó.

“Para nosotros en TDR, la principal razón de integrar tecnología fue incrementar la seguridad y tener el acompañamiento con nuestros operadores”.

Y es que la empresa es consciente de que en cada viaje todo es posible y ya no podían seguir dependiendo de mensajes o llamadas para mantener la comunicación y mucho menos para reaccionar ante una eventualidad: ¿Qué impactaba esto? No le das la información al cliente o al operador lo tienes parado seis horas afuera de un almacén porque le falta esa información. Eso es una pérdida vital para nosotros”, explicó.

“Que la tecnología te dé información para tomar acción es lo que a nosotros como transportistas nos da valor agregado”, dijo Carlos González durante el panel. “La comunicación con nuestros operadores es vital, es fundamental. Al final, ellos son los que hacen el servicio. 

“Es un hecho muy real que el cliente no nos paga por la parte administrativa, paga por llevar un servicio y detrás de cada servicio están las personas”, enfatizó.

Agregó que en TDR no ven a la tecnología como una herramienta aislada de los operadores con respecto a otras áreas, como las administrativas; por lo que su implementación ha llevado a un ecosistema, un orquestador en el que centraliza toda la información. Así, está integrada en todo el ciclo order to cash: recepción de información del cliente, planificación, ejecución, seguimiento, cierre del servicio.

Sobre los beneficios que la empresa ha encontrado con el despliegue de tecnología, los resume en tres: seguridad, tiempo y servicio. 

Asimismo, reveló que TDR lleva más de 1,800 días sin robos consumados de tractocamiones y más de 1,200 días en remolques; así como un porcentaje de 0.28 siniestros por millón de kilómetros recorridos, muy por debajo del 0.70 de la industria.

Mira aquí la entrevista con Carlos González:

Bimbo: rentabilidad como una consecuencia de la seguridad y eficiencia

Por su parte, Miguel Ángel Rodríguez, Gerente Regional de Transporte en Grupo Bimbo, habló del reto logístico que enfrenta este generador de carga, que coordina más de 3,000 unidades con las cuales se realizan más de 26,000 viajes al mes, atendiendo a todo tipo de canales de distribución: tradicional (tienditas), conveniencia, mayoreo, cruce de andén, autoventa y consumo.

Para responder a este reto, la empresa ha implementado ERP, incluyendo interconexiones con sistemas de los grandes retailers para extraer información y generar pedidos, que llegan hasta los WMS y los TMS para que almacenes y transporte puedan cumplir con la demanda.

En la distribución también han desplegado telemática para el tracking de cada entrega y medir mantenimientos y control de los activos: “Esto con la intención de que los vehículos que salgan a ruta cumplan con las necesidades que se requieren tanto en capacidad y cubicaje, mandar la unidad más óptima que requiere cada cliente y, al mismo tiempo, para minimizar los costos”.

Y, al final, dijo todo eso converge en la rentabilidad de las operaciones. Asimismo, la intención de Bimbo es que la tecnología empodere a sus clientes, al brindarle la información en tiempo real para la toma de decisiones. 

“La planeación, la ejecución, el monitoreo y el tema de la liquidación prácticamente van conectados, precisamente para que el socio de negocio o el mismo operador llegue hasta su punto final y pueda obtener la liquidación. Llámese con transporte o tercerizado”.

Al igual que TDR, refirió que en Bimbo también la tecnología les ha abonado al enfoque en sus colaboradores, particularmente con los operadores: “Para nosotros, algo muy importante son las personas, los activos más importantes, porque puedes tener un camión, una flota optimizada, puedes buscar la rentabilidad, pero si no tienes a la persona, no tienes nada”.

Por ello, a través de sistemas ADAS buscan que su capital humano esté seguro, con buenos hábitos de conducción, profesionalizando al conductor y, al mismo tiempo, provea una mejor ruta para poder llegar al destino final.

Miguel Ángel Rodríguez comentó que el utilizar la tecnología ha impactado en la rentabilidad, minimizar y optimizar costos, “es un efecto prácticamente de lo que buscamos en cuanto a temas de seguridad y todo, porque al final, la consecuencia son algunos gastos evitados.

RECSOLOG: integración, reacción y eficiencia

Aportando la visión de un 3PL, Alejandro Pineda, Director de Soluciones Logísticas en RECSOLOG, dio a conocer que han incorporado la tecnología en sus diferentes procesos: almacenaje, distribución, transporte, logística inversa; con sistemas WMS, TMS y desarrollos inhouse.

“Se nos dificultaba integrar de punta a punta estos sistemas porque son muy especializados; por ello, desarrollamos un middleware central, que se encarga de interconectar todo y se interconecta con los ERP de los clientes”, explicó. 

Este esquema les ha permitido también integrar a clientes de todos tamaños, convirtiéndose en un operador logístico flexible, incluso para los diferentes marketplaces: “Logramos, con estos sistemas centrales, generar toda la batería de reportes de nuestros clientes. Antes era muy difícil hacer esos pequeños trajes a la medida”. 

Para Alejandro Pineda, además de la flexibilidad, estas integraciones les dieron capacidad de reaccionar ante las diferentes demandas de sus clientes: “Logramos ofrecer una gama más alta de productos, con mayor flexibilidad, mayor ventaja en el tiempo de tránsito y más control en nuestros procesos.

Reveló que RECSOLOG ha encontrado en la tecnología beneficios como mayor eficiencia en inventarios y en la gestión de capital humano en la revisión y validación de éstos, incrementando la eficiencia de sus operaciones.

“Esto nos ha ahorrado en personal y en infraestructura de 15 a 20 por ciento, que le hemos trasladado a nuestros clientes. En tema de distribución, también hemos elevado el servicio”, dijo pues también se apoyan el ruteo dinámico.

TSOL: inversiones más allá de los costos

Desde la trinchera del proveedor de soluciones de tecnología, Erik Markeset, CEO de TSOL dijo que la experiencia que han tenido con sus clientes es que justificar una adquisición de tecnología basando la decisión sólo con los costos es un error.

“Me alegró y me pareció muy interesante escuchar que en este panel que ninguno mencionó, el objetivo principal es reducir costos”, expresó en este espacio.

Y es que reconoció en TDR una motivación en proteger a los operadores en el contexto de inseguridad, la búsqueda de Bimbo por la eficiencia operativa y la mejora en el servicio a su cliente de RECSOLOG.

Markeset comentó que muchas veces sus clientes tienen las preguntas incorrectas a la hora de querer invertir: “¿Cuál es el error hoy? ¿Cuánto me voy a ahorrar? Me parece que esa perspectiva es muy limitada”.

Las inversiones, dijo, se justifican cuando las empresas piensan en la operación, en el control del inventario, la visibilidad, un mejor servicio a sus clientes, la optimización del uso de activos como los camiones, el consumo de diésel, tiempos de entrega. 

“Mi única solicitud o petición es que, por favor, tengan justamente una visión amplia de lo que les puede dar la tecnología. No estamos hablando únicamente de un rol reduciendo costos”, concluyó. 

El reto no es tecnológico, sino humano

Cabe destacar que los cuatro panelistas, moderados por Leonardo Mendoza, Consejero de ConaLog, coincidieron en que el principal reto de las implementaciones está en el capital humano y su natural resistencia al cambio. 

En el caso de TDR, tuvo que trabajar en convencer a los operadores de que las cámaras a bordo de sus unidades son para protegerlos; mientras que Bimbo, en un caso similar, tuvo que pasar de la sensación de vigilancia a la adopción voluntaria de la tecnología.

RECSOLOG, por su parte, ha trabajado en capacitar al personal para que los datos que alimentan los sistemas sean correctos. Y, en la perspectiva de TSOL, la clave está en trabajar bajo un enfoque de cambio organizacional durante la implementación.

Carlos González, Alejandro Pineda, Erik Markeset, Miguel Ángel Rodríguez y Leonardo Mendoza.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: