Los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podebis) generarán las condiciones de infraestructura que el autotransporte necesita para crear rutas logísticas que reduzcan costos y tiempos, coinciden representantes de empresas exportadoras y expertos en comercio y logística.
“Para los transportistas, los polos de desarrollo darán certidumbre y estrategias de conectividad multimodal”, asegura Luis Messe, Vicepresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior (IMECE).
En ello coincide Guillermo Guzmán, catedrático de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
“Por la geografía del país, el principal beneficiado será el transporte terrestre, seguido del marítimo y el aéreo, porque justo el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) está considerado como uno de estos hubs”, detalla el también experto en comercio, logística y negocios internacionales.
Como parte del Plan México, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo impulsa el desarrollo de los Polos del Bienestar, que en una primera etapa se pusieron en marcha los primeros 15 en los estados de Campeche, Chihuahua, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Sonora.
De acuerdo con el Gobierno federal, el objetivo de estos hubs logísticos es impulsar la manufactura y fortalecer las inversiones.
Los retos logísticos
Por su ubicación geográfica, México es de los países más atractivos para atraer capital. De acuerdo con el Índice de Oportunidad Global 2025 del Milken Institute, ocupa el puesto 62 a nivel mundial y la cuarta posición en América Latina, sólo por detrás de Chile, Uruguay y Costa Rica.
Tan solo el año pasado, la Inversión Extranjera Directa (IED) marcó récord al llegar a los 41,000 millones de dólares al tercer trimestre, monto 15% superior al mismo periodo de 2024.
A pesar de estos datos y de que México cuenta con una red de 14 tratados comerciales, es de los países con más rezago en infraestructura logística: ocupa el lugar 66 en el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, por debajo de Brasil, Chile y Perú.
Para los expertos y empresarios, estas zonas generarán las condiciones para la competitividad logística.
“Toda la infraestructura destinada a facilitar la instalación de empresas en el país es bien recibida y, en tanto estén alineados con la seguridad y certeza jurídica, estos polos serán un factor que ayude a las regiones”, considera Samuel Campos, Presidente del Comité de Promoción y Atracción de Inversión del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE).

La Secretaría de Economía define a los Polos del Bienestar como zonas delimitadas en entidades, en donde concentrarán esfuerzos públicos y privados para impulsar la actividad productiva, generar empleo y mejorar la calidad de vida de la población.
En estos espacios se busca combinar la inversión, innovación y planeación territorial con una visión de justicia social y sustentabilidad, ofreciendo incentivos fiscales y facilidades administrativas para las empresas.
Los especialistas concuerdan en que el desarrollo de estos polos subsanará una parte de la deuda de los Gobiernos en materia logística, aunque falta complementarlo con políticas públicas que aseguren la transparencia y la continuidad de estos hubs.
“Es un acercamiento inicial que era necesario, pero requiere retroalimentación de los sectores y debe ser aterrizado en programas gubernamentales”, destaca Guillermo Guzmán.
Más movimiento de carga
Si tomamos en cuenta que las exportaciones de México crecieron 6.76% anual de enero a noviembre de 2025, la expectativa es que, una vez que concluyan estos polos, el movimiento de carga crecerá de manera exponencial.
“Esperamos que alrededor del 75% de la carga nacional se siga moviendo por tractocamiones y que se requiera mayor soporte para agilizar los cruces aduanales en la frontera norte, replicando proyectos como el de la Garita de Otay II, ubicado en Tijuana y San Diego”, refiere Samuel Campos como representante de las empresas exportadoras.
Luis Messe agrega que para el volumen de carga que se espera en los puertos se requerirán inversiones continuas y complementarias en infraestructura de última milla y en patios de contenedores.
“Hablamos de tecnología, Inteligencia Artificial y todas las herramientas digitales para evitar cuellos de botella operativos y agilizar los cruces fronterizos y portuarios”, explica el también socio director de Lead Time, una firma especializada en cadena de suministro.
Incentivos
Al formar parte del Plan México, los Polos del Bienestar implican sectores como la agroindustria, aeroespacial, automotriz, bienes de consumo, farmacéutica, electrónica y semiconductores, energía, química y petroquímica, textil y calzado, y economía circular.
Las empresas que se instalen en estos espacios podrán acceder a los siguientes beneficios:
- Deducción inmediata del 100% de inversión en activos fijos nuevos para promover el financiamiento en maquinaria y equipo.
- Fomentar programas de capacitación dual con una deducción adicional del 25 por ciento.
- Impulsar la innovación a través de iniciativas de investigación con deducción adicional del 25 por ciento.
Los expertos y empresas concluyen que los Polos del Bienestar son la gran apuesta del Gobierno federal para impulsar la manufactura nacional y atraer inversiones, lo que a su vez se complementará con los tratados de libre comercio que México tiene, como el T-MEC, que en julio próximo será revisado.
“Estos hubs buscan inversión nacional e internacional y, en esta última, se prevé que no sólo sea regional con Estados Unidos y Canadá, también que llegue capital de todo el mundo”, estima Luis Messe.
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