Con el objetivo de proteger el patrimonio de los mexicanos y evitar que automotores de procedencia extranjera sean utilizados en actos delictivos en los estados de la frontera norte, desde Comisión Permanente se presentó un exhorto a las secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Economía, así como gobernadores de dicha región a que implementen un programa de regularización definitiva de estos vehículos.

La iniciativa, presentada por la diputada Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo, destaca que las dificultades administrativas para la importación definitiva de estas unidades, llamadas chocolate, genera que la adquisición no se realice en los términos que marca la ley.

La legisladora priísta mencionó que esta situación ha provocado que no se tenga un padrón que señale la cantidad de dichos vehículos circulando en la franja fronteriza.

Además, carecen de placas o de algún tipo de registro que permita su identificación o la de su propietario, “situación que genera que se puedan utilizar en la comisión de actos delictivos, aumentando los problemas para brindar efectiva seguridad pública”, expresó.

Resaltó que al encontrarse dentro del territorio nacional de manera irregular, no cuentan con seguro de daños o responsabilidad civil y se desconoce si cumplen o no con las normas en materia ambiental vigentes.

Puntualizó, además, que por esta situación el Estado mexicano ha dejado de percibir ingresos por concepto de importación, registro vehicular, emplacamiento y verificación vehicular, entre otros trámites.

Recordó que para la importación definitiva de los automotores, existen diversos instrumentos jurídicos que la regulan, como son la Ley Aduanera, las Reglas Generales de Comercio Exterior y el “Decreto por el que se regula la importación definitiva de vehículos usados”, publicado el 1 de julio de 2011 en el Diario Oficial de la Federación, cuya vigencia se ha prorrogado en distintas ocasiones, siendo la más reciente el del 26 de diciembre del 2016, la cual se amplió hasta el 31 de marzo de 2019.

Mencionó que el costo para realizar la importación de dichos vehículos usados está compuesto por los impuestos General de Importación y al Valor Agregado, el Derecho de Trámite Aduanero, los costos de prevalidación y los honorarios del agente aduanal que realiza el trámite, entre otros.