El peso cotiza con una ganancia de 0.71%, para ubicarse en 18.6842 unidades por dólar, luego de que el Partido Demócrata ganó el control de las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos en las elecciones intermedias.
Los resultados electorales en Estados Unidos mantienen debilitado al dólar, mientras se reduce el temor a una disputa por los resultados, luego de que el presidente Donald Trump felicitó a los demócratas y se dijo dispuesto a trabajar con ellos durante lo que resta de su mandato.
En las últimas horas, el tipo de cambio ha alcanzado un máximo de 18.8701 pesos por dólar y un mínimo de 18.5756 pesos por unidad. La moneda mexicana se ubica como la quinta divisa más apreciada en el mercado cambiario.
Hasta esta mañana, los demócratas habían conseguido 228 escaños en la Cámara de Representantes, por arriba de los 218 necesarios para obtener el control. En el Senado han ganado siete escaños, para totalizar 54. Además, consiguieron cinco nuevas gubernaturas, mientras que Kansas y Alaska aún están por definirse.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE, el debilitamiento del dólar se debe a la incertidumbre que genera el posible actuar de los demócratas en cuanto al impulso de proyectos de inteligencia artificial, que se ha convertido en uno de los principales motores del crecimiento económico de Estados Unidos.
La victoria demócrata en distintas gubernaturas podría derivar en mayores restricciones para la construcción de centros de datos, debido a las preocupaciones por su elevado consumo de electricidad y agua, así como por sus efectos sobre los costos energéticos de los hogares”, expuso en su análisis.
En específico, expuso el caso de Texas, donde los demócratas ganaron la gubernatura después de 36 años, con la elección de Gina Hinojosa. La próxima gobernadora ha propuesto suspender temporalmente la aprobación de nuevos centros de datos hasta establecer un marco regulatorio más estricto. Esto cobra relevancia debido a que Texas concentra cerca del 30% de la capacidad de los centros de datos con los que contará la nación para 2028.
Asimismo, los nuevos gobiernos demócratas de Ohio y Georgia han planteado restricciones similares, por lo que la mitad de la expansión proyectada de centros de datos en Estados Unidos podría enfrentar mayores obstáculos regulatorios, añadió.
Estas medidas representan un factor de riesgo para las perspectivas de crecimiento económico estadounidense, considerando la importancia que ha adquirido la inversión tecnológica durante 2026”, detalló Siller Pagaza.
Sobre este punto, Siller también señaló las posibles implicaciones para el comercio con México, pues las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo y productos tecnológicos han impulsado el desempeño del intercambio comercial con Estados Unidos, en medio de la imposición de aranceles a sectores clave como la industria automotriz, el acero y el aluminio.
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