Con el objetivo de destacar la importancia de utilizar urea automotriz de alta calidad y con trazabilidad, se celebró la Primera Cumbre Ejecutiva Noxguard Urea Automotriz 2026 para el Transporte.

El encuentro, realizado en las instalaciones de Noxguard en Cuautitlán, Estado de México, con la colaboración de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), destacó la necesidad de dejar de considerar la urea como un insumo secundario y reconocerla como un componente fundamental para mantener la disponibilidad de las unidades, controlar costos operativos y cumplir con las exigencias ambientales que enfrenta actualmente el autotransporte.

Rodrigo Berriochoa, director general de Noxguard, destacó que este evento reunió a los tres actores que hacen posible una operación eficiente del autotransporte: los usuarios de las unidades, representados por CANACAR; las armadoras, que acercaron sus vehículos y tecnologías de postratamiento; y los fabricantes de fluidos funcionales.

Ofreció una breve presentación de Noxguard: “Llevamos más de 16 años dedicándonos exclusivamente a la producción y distribución de urea automotriz y todos los componentes relacionados para su correcto funcionamiento; tenemos una instalación de urea y llevamos todo el proceso, desde el empaquetado, distribución, logística y todo lo que requiere el correcto funcionamiento de nuestro producto”.

El objetivo fue generar un espacio de diálogo directo para que los transportistas pudieran conocer de primera mano cómo funcionan estos sistemas y qué factores pueden marcar la diferencia entre una operación eficiente y una costosa detención en carretera.

Berriochoa precisó que esta cumbre destaca la importancia de la calidad, el manejo y la trazabilidad del producto. Además, presentó la infraestructura con la que atiende las necesidades del autotransporte y, al mismo tiempo, contribuye a resolver las dudas que operadores y empresas enfrentan diariamente respecto a los sistemas de postratamiento.

Rodrigo Berriochoa, director general de Noxguard.

Diagnóstico: clave para mantener la operación

En la intervención inicial, Javier Zugarramurdi, director de Operaciones, y los especialistas técnicos Raúl Romo y Rubén Díaz, expusieron las características de una urea de alta calidad y cómo su uso adecuado puede traducirse en ahorros operativos para los transportistas.

Señalaron que la evolución tecnológica de los vehículos pesados ha convertido al diagnóstico electrónico y al conocimiento de los sistemas de postratamiento en factores clave para mantener la operación eficiente de las flotas. Sin embargo, la falta de capacitación y la interpretación incorrecta de códigos y parámetros pueden llevar a reparaciones innecesarias, mayores costos e incluso daños severos en las unidades.

Uno de los principales llamados fue a utilizar equipos de diagnóstico adecuados para cada unidad, ya que se pueden presentar fallas técnicas y limitar la lectura de información en vehículos de última generación. Afirmaron que, si bien existen herramientas multimarca capaces de realizar diagnósticos completos, las funciones avanzadas, como calibraciones de módulos, actualización de parámetros y otras operaciones, requieren tecnología especializada.

Esta recomendación cobra especial importancia, ya que una lectura errónea puede conducir a un diagnóstico equivocado y provocar el reemplazo de componentes que no necesariamente son la causa de la falla. Por ello, insistieron en que los transportistas deben apoyarse en información técnica confiable y en personal capacitado.

Regenerar no significa “forzar” el sistema

Otro de los temas abordados por los expertos de Noxguard fue la regeneración del filtro de partículas diésel. Explicaron que antes de realizar una regeneración es indispensable determinar si realmente es necesaria y “escuchar” lo que está indicando la unidad mediante sus códigos, sensores y parámetros de operación.

En ese sentido, precisaron que el escaneo puede proporcionar información sobre el comportamiento del vehículo durante la ruta, incluyendo consumo de urea y posibles pérdidas de potencia. También alertaron sobre la práctica de realizar regeneraciones de manera preventiva sin que la unidad las solicite, ya que las altas temperaturas generadas durante el proceso pueden contribuir al deterioro de los componentes del sistema de postratamiento.

Otro factor a considerar es la presencia de ceniza dentro del filtro de partículas. A diferencia del hollín, que puede eliminarse mediante la temperatura durante una regeneración, la ceniza permanece en el filtro y puede reducir su vida útil.

Entre las fuentes de esta ceniza se encuentran los residuos inorgánicos provenientes de los aditivos del aceite, así como problemas relacionados con la combustión y el exceso de combustible.

Javier Zugarramurdi, director de Operaciones.

Llaman a no eliminar el SCR

Uno de los momentos más destacados de la presentación llegó al abordar la posibilidad de eliminar el sistema SCR de las unidades. La respuesta de los especialistas fue directa: “No lo hagan”.

Explicaron que retirar o alterar el sistema de postratamiento no sólo implica incumplir la regulación, sino que también modifica los parámetros con los que fue diseñado el motor. Al alterar las lecturas de los sensores, la computadora puede comenzar a trabajar con información incorrecta, afectando la dosificación de combustible, las temperaturas y otros parámetros fundamentales.

De acuerdo con los expertos, esta modificación puede traducirse en menor rendimiento de combustible, mayor exigencia térmica, reducción de la vida útil del motor y daños en el propio sistema de postratamiento.

Por ello, señalaron que muchas de las fallas atribuidas a la tecnología pueden tener su origen en una operación incorrecta, falta de mantenimiento, productos inadecuados o diagnósticos equivocados.

Ante este escenario, los representantes de Noxguard coincidieron en que la capacitación debe convertirse en una herramienta fundamental para las empresas transportistas.

El diésel seguirá siendo protagonista

En otra intervención, los expertos de Noxguard detallaron cómo el correcto funcionamiento del sistema de Reducción Catalítica Selectiva (SCR, por sus siglas en inglés) y el uso de urea automotriz de calidad son factores que pueden contribuir a una operación más eficiente, así como a prevenir fallas y evitar gastos innecesarios de mantenimiento en las unidades pesadas.

Javier Zugarramurdi subrayó que, pese al avance de tecnologías como la electrificación, los biocombustibles y el hidrógeno, los motores diésel continuarán teniendo un papel importante en el transporte pesado durante las próximas décadas.

Entre las principales ventajas del diésel mencionó su alta densidad energética, una eficiencia aproximada de entre 40 y 50% en motores diésel, así como la infraestructura desarrollada durante más de un siglo para su almacenamiento, distribución y abastecimiento.

Sin embargo, señaló que la combustión del diésel también genera contaminantes, especialmente material particulado y óxidos de nitrógeno (NOx), estos últimos relacionados con problemas ambientales y de salud pública.

En este contexto, resaltó la evolución de las regulaciones ambientales y destacó que tecnologías como Euro 6 han permitido reducir hasta 95% los óxidos de nitrógeno durante la operación de los vehículos. Además, explicó que la regulación EPA 2027 contempla reducciones adicionales respecto a los niveles actuales.

Zugarramurdi comentó que el sistema SCR no es una tecnología nueva, pues fue patentada en Estados Unidos en 1950 y originalmente se utilizó en instalaciones industriales. A diferencia del sistema EGR, que recircula gases de escape para reducir la temperatura de combustión y evitar la formación de NOx, el SCR funciona como un sistema de postratamiento: permite que el motor trabaje buscando obtener la mayor eficiencia posible y posteriormente trata los gases de escape.

El sistema utiliza urea automotriz para generar amoniaco, que posteriormente reacciona con los óxidos de nitrógeno dentro del catalizador SCR y los convierte principalmente en nitrógeno y vapor de agua.

La calidad de la urea es fundamental

Al hablar de la importancia de utilizar urea automotriz de calidad, Javier aclaró que la urea automotriz es un fluido funcional indispensable para los vehículos equipados con SCR, y no un aditivo opcional.

Explicó que la solución está compuesta por 32.5% de urea, concentración que permite alcanzar un punto de congelación cercano a -11 °C. Aunque puede congelarse en condiciones extremas, los vehículos cuentan con sistemas de calentamiento para descongelar el fluido y continuar con la operación.

También hizo énfasis en la calidad del agua utilizada en la solución. Los contaminantes presentes en una solución de urea que no cumple con la norma correspondiente, pueden acumularse progresivamente dentro del sistema de postratamiento.

Asimismo, expuso la diferencia entre cristalización y mineralización de la urea. Indicó que la cristalización de la urea, por sí misma, es un fenómeno normal cuando el agua de la solución se evapora y queda la urea. Sin embargo, una acumulación excesiva puede estar relacionada con condiciones inadecuadas de operación, como temperaturas incorrectas o una dosificación excesiva.

En cambio, la mineralización sí representa un problema asociado a la calidad del producto, ya que una urea que no cumple con los parámetros establecidos puede contener contaminantes como calcio, hierro y sílice, entre otros.

El directivo invitó a los transportistas a conocer a profundidad sus unidades, leer los manuales de operación y apoyarse en técnicos especializados antes de atribuir cualquier falla directamente a la urea.

Urea de calidad como aliada

En entrevista para TyT, Rubén Díaz, director de Mantenimiento de Noxguard, hizo un llamado a los transportistas a priorizar el uso de urea automotriz de alta calidad para proteger los sistemas de postratamiento de los motores diésel, evitar costosas averías y cumplir con las normas ambientales.

El directivo advirtió que utilizar urea de procedencia dudosa puede provocar saturación de los filtros, fallas en los inyectores y detenciones inesperadas en carretera, lo que incrementa significativamente los costos para las empresas transportistas.

Una unidad detenida por una urea de mala calidad implica servicio carretero, posible remolque al taller, además del riesgo para la seguridad del operador y de incumplir con el cliente”, señaló.

Adicionalmente, enfatizó que uno de los principales diferenciadores de Noxguard es la trazabilidad de su producto. Explicó que la empresa importa la materia prima, la procesa en instalaciones especializadas y utiliza equipos exclusivos para la producción y envasado de urea, evitando cualquier tipo de contaminación durante el proceso.

Aseguró que este control permite ofrecer un producto que cumple con los estándares de calidad establecidos de calidad y brindar confianza a las flotas sobre el origen y manejo de la urea.

Además de los beneficios operativos, Díaz subrayó el impacto ambiental del uso de urea certificada, ya que contribuye a reducir las emisiones contaminantes de los vehículos diésel y favorece el cumplimiento de la normatividad vigente en México.

Asimismo, destacó que Noxguard cuenta con plantas de producción en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, y Nuevo León, desde donde abastece a transportistas de todo el país. La empresa ofrece suministro en diferentes presentaciones, desde garrafas hasta pipas de 30 toneladas, con logística propia para atender las necesidades de las flotas.

Finalmente, Díaz destacó que la urea de Noxguard es compatible con cualquier vehículo diésel equipado con sistema SCR, independientemente de la marca o configuración del motor, al cumplir con las especificaciones requeridas para este tipo de tecnología.

La primera Cumbre de Noxguard marca el camino

La Primera Cumbre Ejecutiva Noxguard Urea Automotriz 2026 para el Transporte se convirtió en un hito, no solamente para la empresa, sino también para el sector transportista. Tras las conferencias y debates, una de las principales conclusiones fue la necesidad de reducir la brecha de conocimiento entre los transportistas sobre los sistemas de postratamiento, la tecnología SCR y el uso adecuado de la urea automotriz, con el fin de prevenir problemas operativos que impactan directamente en las unidades.

Entrevistado por TyT, Javier Zugarramurdi, director de Operaciones, comentó que uno de los principales retos del autotransporte es el desconocimiento que todavía existe alrededor del funcionamiento de los sistemas de control de emisiones. Por ello, la cumbre cobra especial importancia, pues compartió información útil para que los transportistas puedan tomar mejores decisiones frente a las situaciones que enfrentan cotidianamente.

“La intención de esta Primera Cumbre de Urea Automotriz para el Transporte, de la mano de la Canacar, es empezar a superar los retos y el desconocimiento que existe en el mercado acerca de los del sistemas de postratamiento, el sistema SCR, la urea automotriz y poder ayudar a la gente a superar los retos que se atraviesan todos los días en el sector transporte, y esperemos que sea la primera de muchas” declaró.

El encuentro también puso sobre la mesa que la información técnica debe estar acompañada de capacitación. Para Noxguard, explicar cómo funcionan estos sistemas y cuál es la importancia de utilizar correctamente la urea automotriz, resulta fundamental para evitar que los transportistas enfrenten problemas derivados de diagnósticos incorrectos, desconocimiento o malas prácticas.

Ms allá de los temas técnicos abordados durante el evento, una de las principales conclusiones fue la necesidad de dar continuidad a este tipo de espacios. Para Zugarramurdi, la primera cumbre representa un punto de partida para mantener abierta la conversación con los transportistas y profundizar en los retos relacionados con el postratamiento de emisiones.

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