En el autotransporte de carga es ampliamente reconocido que los operadores de vehículos pesados son pieza clave de la cadena logística. Enfrentan largas jornadas, riesgos constantes y extensos periodos lejos de casa. Sin embargo, poco se habla del papel fundamental que desempeñan sus parejas, quienes, en su ausencia, sostienen el equilibrio del hogar y la estabilidad familiar.

Para profundizar en este tema, Maribel García Trejo “Alfa”, especialista en formación de conductores en la Escuela Nacional del Autotransporte (ENA), explicó cómo esta institución promueve relaciones sanas como parte integral de la seguridad operativa.

Desde hace varios años, la ENA imparte el curso “La Pareja del Operador”, un programa de seis horas diseñado para fortalecer la relación de pareja y, con ello, contribuir al bienestar familiar y profesional del conductor.

Reconocimiento y conciencia compartida

La primera parte del curso está enfocada en reconocer la relevancia de la pareja del operador, quien asume responsabilidades esenciales como el cuidado de los hijos, la atención del hogar y la resolución de los desafíos cotidianos.

Al mismo tiempo, el programa busca que las esposas comprendan la dimensión profesional del trabajo que desempeñan sus parejas: una actividad que exige alto nivel de especialización, plena concentración y una toma de decisiones constante en entornos de riesgo.

De forma didáctica y dinámica, se les presentan aspectos clave de la operación de vehículos pesados, como el conocimiento de señalamientos viales, el funcionamiento de la unidad, los protocolos de acción y los principios de atención al cliente.

Durante el curso se enfatiza que la labor del operador se rige por tres principios profesionales: seguridad, servicio —una actividad 24/7— y vocación, ya que implica sacrificios, riesgos y grandes desafíos.

Maribel García Trejo.

La seguridad también empieza en casa

Maribel García destacó que diversas estadísticas revelan que muchos accidentes ocurren en carretera, pero pueden originarse en conflictos o desintegración familiar. “Cuando no hay estabilidad en el hogar, el operador no puede concentrarse plenamente en su labor”, explicó.

Por ello, el fortalecimiento del núcleo familiar se convierte en un factor indirecto pero determinante para la seguridad vial.

Recomendaciones para fortalecer la relación

Como parte del programa, se invita a las parejas a reflexionar sobre las razones que las llevaron a unir su vida con la del operador, reforzando el sentido de compromiso y proyecto compartido.

Asimismo, se les exhorta a sentirse orgullosas del trabajo que realizan sus esposos, ya que la admiración mutua constituye uno de los pilares más sólidos en la relación de pareja.

La especialista también subrayó la importancia de que las esposas se reconozcan como mujeres valiosas, seguras de sí mismas y merecedoras de amor y respeto. En sus palabras, ser pareja de un operador implica fortaleza, resiliencia y la capacidad de mantener la cercanía emocional pese a la distancia física.

Recomendó que al salir de casa, los operadores lo hagan en las mejores condiciones, lo que obliga a que los temas álgidos se aborden a la mitad de sus días de descanso, nunca cuando está a punto de emprender un nuevo trayecto. 

Maribel García invitó a las empresas de autotransporte a que conozcan este curso, el cual constituye una auténtica herramienta de prevención de accidentes, pues en la medida en la que los operadores estén mejor en su casa, funcionarán más productivamente, reducirán riesgos y tendrán una mayor disponibilidad laboral.