La movilidad no es sólo trasladarse de un punto a otro, es lo que permite que la vida suceda: la infraestructura es una y debemos compartirla todas y todos para llegar al trabajo, ir a la escuela, al mercado, con la familia, acceder a servicios médicos y, algo fundamental, pero a veces invisible, recibir los productos que necesitamos todos los días.

Hoy vivimos en ciudades cada vez más grandes, dinámicas y demandantes. En México, casi ocho de cada 10 personas habitan en zonas urbanas, donde la movilidad diaria —de personas y mercancías— se ha vuelto más compleja y esencial que nunca.

En este entorno, la movilidad debe ser segura, eficiente y sostenible, no sólo para facilitar la vida cotidiana, sino para protegerla. No es menor el reto: los siniestros viales siguen siendo un problema de salud pública, y la convivencia en las vialidades exige reglas claras, infraestructura adecuada y una cultura de corresponsabilidad.

México ha dado pasos importantes al reconocer la movilidad como un derecho constitucional y al establecer una Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, que busca garantizar condiciones más seguras e incluyentes para todos los usuarios.

Pero hay un componente clave que sostiene esta dinámica y muchas veces pasa desapercibido: la movilidad de mercancías. Cada alimento, medicamento, insumo o producto que llega a nuestras manos depende de un sistema logístico en constante movimiento. Aquí es donde, desde la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), asumimos un papel estratégico: asegurar que esa movilidad de mercancías sea cada vez más segura, eficiente y sostenible para el país.

Impulsamos esta responsabilidad a través de la profesionalización de los conductores, el uso de tecnología, el análisis de datos, la mejora de infraestructura y la generación de espacios de diálogo en el sector.

Iniciativas como el Encuentro de Tecnología y Movilidad Sostenible, el Foro Nacional del Transporte de Mercancías y los programas de capacitación, reflejan un compromiso claro: hacer de la movilidad de carga un pilar de desarrollo, pero también de seguridad y bienestar social.

Porque al final, hablar de movilidad no es sólo hablar de transporte. Es hablar de cómo convivimos, cómo nos cuidamos y cómo hacemos que un país siga avanzando todos los días.

Y en ese movimiento constante, la ANTP tiene una responsabilidad central: que las mercancías lleguen, sí, pero que lleguen bien, seguras y en armonía con todos los que comparten el camino. 

Algunas de las soluciones que como asociación impulsamos para una mejor convivencia y poder contrarrestar dichas cifras, es compartir y mejorar la creación de infraestructura, implementar el uso de tecnología, mayor capacitación y la profesionalización de la conducción, a la par de una mayor educación vial.

Sin embargo, es importante resaltar que el transporte de carga genera una movilidad para atender la demanda de productos, por lo que los datos sobre el origen y destino de éstos, la cantidad y las características de las mercancías transportadas, son información básica para mejorar.

Desde la ANTP, tenemos programas que promueven una movilidad segura y eficiente, como los ya mencionados antes: el Encuentro de Tecnología y Movilidad Sostenible, el Foro Nacional del Transporte de Mercancías, el Congreso Nacional de Seguridad Vial, el Premio Nacional de Seguridad Vial, el TrackSIM y la capacitación Master en Seguridad Vial-MASVI.

“Juntos, sociedad, Gobierno, industria y transporte, debemos encontrar la mejor movilidad para todos”.

Leonardo Gómez Vargas, Presidente Ejecutivo de la ANTP.
LinkedIn
l.gomez@antp.org.mx

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: