La Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtió que el conflicto en Oriente Medio está lastrando aún más las perspectivas de desaceleración del comercio mundial hacia 2026, al generar presiones sobre los costos energéticos, interrumpir corredores logísticos estratégicos y afectar tanto al transporte como al turismo internacional.
De acuerdo con el informe Perspectivas y estadísticas del comercio mundial, publicado el 19 de marzo, el comercio global moderará su crecimiento tras el dinamismo observado en 2025, impulsado por la demanda de productos vinculados a la inteligencia artificial. En un escenario base —sin disrupciones energéticas adicionales—, el comercio de mercancías crecería 1.9% en 2026, frente al 4.6% del año previo, mientras que el comercio de servicios se expandiría 4.8%.
Sin embargo, el recrudecimiento del conflicto introduce riesgos relevantes para la industria del transporte. El encarecimiento del petróleo y del gas natural licuado (GNL) podría reducir aún más el dinamismo del comercio, al elevar los costos operativos de las flotas, las tarifas de flete y las primas de seguros. Bajo un escenario de precios energéticos altos, el crecimiento del comercio de mercancías caería hasta 1.4% en 2026, con efectos más severos en economías dependientes de las importaciones de energía.
Preocupa bloqueo en estrecho de Ormuz
En el frente logístico, uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un tercio de las exportaciones globales de fertilizantes. Su bloqueo ha reducido drásticamente el tráfico marítimo —de 138 embarcaciones diarias a prácticamente cero—, afectando el suministro de insumos clave para la agricultura y encareciendo productos básicos a nivel mundial.
Además, las disrupciones en la región han tenido un impacto directo en la conectividad aérea y el turismo: más de 40,000 vuelos han sido cancelados, lo que no solo limita el flujo de pasajeros, sino que también encarece el transporte de carga aérea y altera las cadenas de suministro de alto valor.
La directora general del organismo, Ngozi Okonjo-Iweala, subrayó que, si bien el comercio mundial ha mostrado resiliencia gracias a la digitalización y la reorganización de las cadenas de suministro, las tensiones geopolíticas actuales podrían traducirse en mayores riesgos para la seguridad alimentaria y en presiones adicionales sobre consumidores y empresas.
Perspectivas económicas
A nivel regional, Asia y América del Sur liderarían el crecimiento del comercio de mercancías en 2026, mientras que Europa y el propio Oriente Medio mostrarían avances marginales o incluso retrocesos en exportaciones, reflejo de un entorno más incierto para las rutas comerciales tradicionales.
Para el sector transporte, el escenario plantea un ajuste estructural: mayores costos de combustible, rediseño de rutas, menor actividad de transbordo y cambios en los patrones globales de movilidad. En turismo, la incertidumbre geopolítica podría reconfigurar los flujos internacionales hacia destinos alternativos.

No obstante, la OMC señala que las perspectivas podrían mejorar si el conflicto se resuelve en el corto plazo y se mantiene el impulso del gasto en tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, lo que permitiría una recuperación más dinámica del comercio global hacia 2027.
En este contexto, la industria logística y turística enfrenta el reto de adaptarse a un entorno más volátil, donde la resiliencia operativa, la diversificación de rutas y la gestión de riesgos serán determinantes para sostener el crecimiento.
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