La «importación desmedida” de vehículos pesados usados está afectando el empleo en la industria establecida en México y mantiene deprimido el mercado interno, por lo que es necesario que el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum implemente acciones estratégicas para impulsar al sector, señalaron representantes de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
En enero, las ventas al menudeo y al mayoreo de vehículos pesados cayeron 46.3% y 35.7% a tasa anual, respectivamente, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Estos retrocesos se dan en un contexto de elevada incertidumbre arancelaria y de diversos factores internos que frenan el desempeño del mercado, entre ellos la alta importación de unidades usadas que, además, ingresan subvaluadas al país.
Desde aquí hacemos un llamado a implementar acciones estratégicas para impulsar a la industria automotriz de vehículos pesados establecida en México en 2026, a la luz de estos resultados, pues hay varios factores que están confluyendo en los bajos niveles de venta”, expuso Alejandro Osorio, director de Asuntos Públicos y Comunicación de la ANPACT, en conferencia de prensa.
El representante del organismo detalló que por cada 100 vehículos nuevos comercializados en el mercado interno se importan 65.4 usados. Tan solo el año pasado ingresaron a México 26,064 unidades de este tipo, 148% más que lo registrado cinco años atrás, lo que representa un crecimiento exponencial.
ANPACT expone la pérdida de empleos en la industria
Osorio afirmó que las cifras evidencian que el acuerdo ambiental firmado a finales de 2025 entre las secretarías de Medio Ambiente y de Economía para contener la importación de vehículos pesados usados no ha dado resultados. Advirtió que esta práctica ya impacta el empleo, con la pérdida de alrededor de 6,000 puestos de trabajo en la industria de pesados.
A la fecha estamos reportando que la plantilla laboral de la industria automotriz de vehículos pesados cayó 20%. Estas cifras de enero de 2026 ya tienen un impacto no solo en los números, sino en familias, en personas y en oportunidades para la gente”, aseveró.
Por su parte, Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la AMDA, sostuvo que además del empleo en las plantas productoras, también se afecta a los distribuidores, al impactar la rentabilidad de los negocios y los ingresos de la plantilla laboral vinculada a la comercialización de unidades nuevas.
Añadió que estas unidades ingresan subvaluadas al mercado mexicano, por lo que insistió en que el Gobierno federal eleve el arancel de importación definitiva de vehículos pesados usados del actual 10% a 50%, como medida para fortalecer el mercado interno.
Propuestas para fortalecer la industria
Además de endurecer las reglas para la importación de vehículos pesados usados, ANPACT y AMDA plantearon una serie de medidas para apuntalar la industria y reactivar el mercado interno:
- Considerar la situación del sector en las decisiones de compra gubernamentales y en los planes y programas de movilidad de las ciudades.
- Impulsar a la industria establecida en México, al asegurar que las compras de flotas por parte del Gobierno federal no provengan de países sin tratados de libre comercio, a fin de generar valor en las cadenas de suministro locales.
- Fortalecer el arrendamiento de vehículos pesados, dado que muchas microempresas carecen del capital inicial para adquirir una unidad.
- Modernizar el Código de Comercio para agilizar la recuperación de bienes arrendados en caso de impago, lo que reduciría las primas de riesgo y abarataría el acceso al financiamiento.
- Establecer programas de renovación vehicular tanto en el transporte de carga como en el de pasajeros, con una participación más activa de la banca de desarrollo, como Nafin y Banobras.
- Ampliar la participación de instituciones financieras bancarias y no bancarias para acercar productos y educación financiera a micro y pequeños transportistas, ayudándoles a construir historial crediticio para adquirir unidades nuevas o del mercado secundario.
- Fomentar la educación financiera en las micro y pequeñas empresas del autotransporte, para que conozcan los distintos instrumentos disponibles y fortalezcan su expediente crediticio.
Rosales subrayó que la importación de vehículos pesados usados también ha impactado negativamente el mercado secundario, al mantenerlo deprimido junto con la incertidumbre en materia arancelaria y la falta de instrumentos financieros en el autotransporte.
“Hacemos un llamado al Gobierno federal, que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, para que esta industria continúe manteniendo el liderazgo mundial”, concluyeron.
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