Hugo Morales no eligió la logística; fue la logística la que lo encontró cuando se cruzó en su camino un desafío que transformaría su carrera: desarrollar un proyecto en una de las cerveceras más importantes del mundo.
“Cuando comencé mis prácticas profesionales me presentaron varios proyectos, y el que más me llamó la atención fue el que consistía en optimizar un almacén que no había cambiado en 40 años”, recuerda el ingeniero industrial y de sistemas sobre el primer reto que asumió en la planta de Heineken en Orizaba, Veracruz.
El joven de 27 años explica que el proyecto consistía en rediseñar el layout del almacén para incorporar una nueva herramienta digital que automatizara las operaciones.
“Necesitaban una visión nueva que hiciera pruebas, hablara con la gente y revisara los procesos, porque la logística es una pieza que mueve todo el reloj. Eso me gustó, y fue cuando pensé: creo que aquí está mi camino”, evoca.
Ese proyecto fue apenas el inicio de una trayectoria que, más de cinco años después, lo ha llevado a asumir posiciones estratégicas dentro de la empresa.
Un camino de desafíos
Tras concluir con éxito la optimización del almacén, el ingeniero tuvo la oportunidad de crecer profesionalmente en un nuevo puesto: Coordinador de EWM (Extended Warehouse Management), donde el reto consistía en implementar un sistema digital en la planta de Orizaba y posteriormente, en otras dos.
“No sólo era el sistema, era entrenar a las personas para cambiar su forma de trabajar”, cuenta.
Permaneció dos años en esa posición antes de dar el salto al cargo de Business Lead EWM.
“Implementamos la misma herramienta digital en todos los almacenes primarios de la empresa y ya no sólo era responsable del sistema, sino también de la estrategia, que involucraba a todas las áreas, desde producción hasta la atención a clientes”, detalla.
Al concluir este proyecto, Heineken le ofreció un puesto clave en la dirección de la cervecera: Jefe de Almacenes Externos en la planta de Monterrey, Nuevo León.
Desde 2023 ocupa ese cargo, en el que es responsable de la operación de las bodegas satélite que forman parte de la cadena de suministro de la compañía. Éstas abastecen a la planta de envases y otros materiales, además de enviar productos a los centros de distribución y a clientes del extranjero.
Durante este periodo, Hugo también fue invitado a la planta de Heineken en Brasil para capacitar al personal en el uso de la nueva herramienta tecnológica.
“Durante seis meses estuve viajando a tres plantas de ese país para enseñarles que, para mejorar sus procesos, necesitaban un cambio de mentalidad y de enfoque”, refiere.
En todos los retos que ha enfrentado a lo largo de su carrera, hay un elemento que se repite: personas o grupos que se resisten al cambio: “Te ven como una posible amenaza a su statu quo”.
Profesionalizar la logística
Para el joven originario de Córdoba, Veracruz, el estudio y la capacitación continua son la clave para desarrollarse en la logística, sobre todo en México, donde hacen falta profesionales cada vez más competitivos.
“Vamos atrasados en la digitalización de las operaciones con respecto a otros países. Hay muchos proveedores que ofrecen soluciones, pero falta que las empresas las implementen”, menciona Hugo, quien cuenta con una certificación Green Belt Six Sigma para liderar proyectos de mejora de procesos.
Desde su posición de liderazgo en una de las empresas más relevantes del sector a nivel mundial, hace un llamado a las autoridades para impulsar la logística en los programas de formación dirigidos a los jóvenes.
“Se debe involucrar a las empresas porque necesitamos que las nuevas generaciones se apasionen por la logística”, concluye Hugo, quien a finales de este año dará un nuevo paso en su carrera al asumir un cargo en el área de digitalización de almacenes, un reto con el que seguirá impulsando la transformación logística desde la innovación tecnológica.
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