Para Jaime Tamez González, el autotransporte no fue un destino escrito desde el principio. Aunque creció entre oficinas, refacciones y conversaciones sobre camiones, como ocurre en muchas familias ligadas a esta industria, la decisión de dedicar su vida profesional al sector llegó con el tiempo, conforme fue comprendiendo su dimensión, su complejidad y su relevancia para el país.
Desde niño acompañó a su padre y a su abuelo a las instalaciones de la empresa familiar. Aquellas visitas de sábado, que inicialmente parecían una simple convivencia, terminaron convirtiéndose en las primeras lecciones de una trayectoria que años después asumiría de manera formal. Más tarde, durante sus veranos como estudiante, comenzó a involucrarse en distintas áreas del negocio, explorando incluso nuevas formas de comercialización digital cuando todavía no era común vender vehículos a través de internet.
Sin embargo, su camino no estuvo exento de cuestionamientos. Jaime reconoce que durante algún tiempo contempló otros intereses y aficiones, e incluso dudó sobre si su futuro estaba dentro del negocio familiar. Fue entonces cuando cobró sentido una frase que escuchó repetidamente de su abuelo: “No te va a gustar hasta que lo entiendas al 100 por ciento”. Con los años descubrió la verdad que había en esas palabras.
Ya incorporado de lleno a DIFRENOSA, Jaime recorrió diversas áreas de la organización antes de asumir mayores responsabilidades. Inventarios, compras, administración, ventas y desarrollo de productos formaron parte de un aprendizaje que fue fundamental para entender el negocio desde una perspectiva integral.
Jaime no define los momentos complejos como obstáculos, prefiere llamarlos aprendizajes. Particularmente, dijo, el último año ha representado una etapa de crecimiento acelerado al asumir un liderazgo más relevante dentro de la organización en un entorno de mercado desafiante. Desde su perspectiva, las circunstancias retadoras son las que más enseñan y las que obligan a desarrollar nuevas capacidades.
Parte de esa evolución también ha implicado encontrar un equilibrio entre generaciones. En una empresa donde el legado familiar tiene un peso importante, Jaime considera que el éxito de cualquier proceso de sucesión depende de reconocer fortalezas y áreas de oportunidad propias, entendiendo que la diversidad de perfiles enriquece la toma de decisiones. Para él, la clave está en la posibilidad de complementarse, el respeto y la madurez con la que se construyen los relevos generacionales.
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Quienes lo conocen suelen describirlo como una persona analítica, paciente y orientada a la innovación; todas ellas, características que él mismo reconoce como fundamentales en su estilo de liderazgo. Su apuesta consiste en impulsar organizaciones más ágiles, con procesos más eficientes y herramientas tecnológicas que permitan tomar mejores decisiones y responder con mayor rapidez a las necesidades del mercado.
Esa visión también se refleja en la evolución de DIFRENOSA. Modelos como los In House Parts, los servicios especializados dentro de las instalaciones de los clientes, la capacitación constante y la adopción de nuevas tecnologías forman parte de una estrategia orientada a mantener las unidades en movimiento y a fortalecer la competitividad de las empresas transportistas.
Pero quizá uno de los temas que más entusiasmo le genera es el desarrollo de las nuevas generaciones. A través de programas de formación dual con estudiantes técnicos y de iniciativas dirigidas a los futuros líderes de las empresas transportistas, DIFRENOSA busca contribuir a la construcción del talento que demandará la industria en los próximos años.
Con una combinación de aprendizaje constante, innovación y respeto por el legado que lo precede, Jaime Tamez González representa a una generación que busca honrar la historia del sector mientras construye las bases de su siguiente etapa de evolución.














