El 2025 mostró el alcance de los aranceles sectoriales en los distintos generadores de carga del país, incluido su efecto en la confianza y el consumo de los mexicanos. En un contexto de desaceleración económica, agudizada por una elevada incertidumbre, el Producto Interno Bruto (PIB) del autotransporte de carga acumuló una contracción de 0.4% a septiembre pasado, de acuerdo con estimados propios con cifras de las Cuentas Nacionales.
Los datos históricos no muestran una aceleración del autotransporte en la economía para el cierre del año, por lo que es probable que esta actividad haya concluido 2025 con números rojos en su desempeño. Sin embargo, los pronósticos indican un mayor dinamismo para el movimiento de carga en 2026, impulsado principalmente por el consumo interno, el comercio exterior mexicano y una mayor inversión.
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Cartas fuertes para el movimiento de carga
El comercio al por mayor, así como el comercio al por menor, son los que más movimiento de carga demandan en la economía; sin embargo, estos motores se mueven a distintas velocidades. Los ingresos por ventas del primero, profundizaron su caída de enero a septiembre de 2025, con una baja de 6.5% anual, frente a una contracción de 5.1% observada en igual lapso de 2024, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales (EMEC).
En el caso de los ingresos por ventas del comercio al por menor, éstos anotaron un crecimiento de 2.1% anual en los primeros nueve meses de 2025, refiere el último dato disponible de la encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este avance se dio tras un retroceso de 0.6% registrado en el mismo periodo de un año antes.
Para el comercio al por mayor, los ingresos cayeron en la mayoría de sus rubros, con excepciones como los productos farmacéuticos, así como la perfumería, cosméticos y joyería, que aceleraron a tasa anual, con crecimientos de 4.3 y 1.7 por ciento, respectivamente, entre enero y septiembre. Los abarrotes y alimentos crecieron 0.7% anual, aunque a un menor ritmo frente al 2.1% observado en igual lapso de 2024, de acuerdo con estimados propios.
Los ingresos de los establecimientos por las ventas al por menor, mostraron un mejor desempeño para el movimiento de mercancías, con incrementos más robustos. Destacaron las ventas por internet o catálogos impresos, con un crecimiento de 21.1 por ciento; las de motocicletas y otros vehículos, con una variación de 15.7 por ciento; muebles para el hogar y enseres domésticos, con 9.9% anual; así como artículos para la decoración de interiores, con un aumento de 8.8% entre enero y septiembre de 2025.

El efecto del Mundial de Futbol y la recuperación del empleo formal
Economistas visualizan un mayor consumo de los hogares mexicanos en la primera mitad del año, motivado por el Mundial de Futbol y la adquisición de diversos artículos asociados a esta fiesta deportiva, que en general inyecta optimismo en la población. En este contexto, Banamex prevé una recuperación del empleo formal, con un crecimiento promedio de 1.5 por ciento, lo que abonará a la economía de las familias.
Asimismo, se espera que la serie de recortes que ha realizado el Banco de México (Banxico) a su tasa objetivo comience a reflejarse en el consumo, al reducir el costo del crédito y motivar la inversión de las empresas en proyectos productivos. Otro elemento a favor es la expectativa de una recuperación de las remesas, luego de que en 2025 registraron su mayor caída en 12 años.
Estas divisas representan entre el 3.5 y 4.0% del PIB nacional, y hasta el 6% del consumo privado. En conjunto, estos factores apuntan a una aceleración de las compras de los hogares, con un crecimiento estimado de 1.8% para este año, de acuerdo con Iván Arias, Director de Estudios Económicos de Banamex.

Si bien la Inversión Extranjera Directa (IED) se mantuvo en niveles récord en 2025, el arribo de nuevos jugadores en las actividades productivas de México prevalece en la mira. Con la revisión o renegociación del T-MEC, se espera que la definición de las reglas atraerá más de este capital para la segunda mitad del año.
Exportaciones, otro motor del transporte de carga
El 37.8% del PIB de México corresponde a exportaciones de bienes, y el autotransporte es un protagonista clave en esta dinámica. La imposición de aranceles sectoriales a la industria automotriz y de autopartes, así como al acero, aluminio, cobre, madera blanda y aserrada, gabinetes de cocina, tocadores y productos tapizados, tuvo efectos en los envíos hacia Estados Unidos; no obstante, el comercio global con ese país se mantiene en expansión.
En general, se espera que las exportaciones mexicanas mantengan una desaceleración, con un crecimiento de entre 5 y 6% anual bajo un escenario de permanencia arancelaria. Sin embargo, la revisión del T-MEC alimenta las expectativas de que el Gobierno mexicano logre una reducción de tarifas o, al menos, evite la imposición de nuevos aranceles.
Analistas coinciden en que es poco probable un eventual endurecimiento de los cobros a la industria automotriz por parte de la administración de Donald Trump, ante la presión de las armadoras estadounidenses, que no pueden sustituir la proveeduría y el ensamblaje que hoy existen en México.
En entrevista, Gabriela Siller Pagaza, Directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE, advirtió que, de mantenerse los aranceles para la industria, “las cadenas de suministro se van desvinculando paulatinamente, y esa es una mala noticia, tanto en el corto como en el largo plazo para México”.
El movimiento de carga entre México, Estados Unidos y el resto del mundo no se detendrá, incluso frente a un nuevo orden del comercio global. El llamado para el sector es diversificar la cartera de clientes, en especial hacia aquellos rubros que se han posicionado como actores relevantes en la exportación, como el equipo de cómputo, la maquinaria y las partes eléctricas, entre otros.

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