En la cancha de 2026 hay distintos jugadores con un papel clave en el desempeño de la economía mexicana. Entre ellos destacan la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) —que podría derivar más en una renegociación—, el Mundial de Futbol, así como las alzas arancelarias definidas por el actual Gobierno federal y el incremento del IEPS a bebidas azucaradas, entre otros elementos que, se estima, añadirán presiones a la inflación.
Los escenarios son múltiples y la incertidumbre es la constante. Las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México oscilan entre 0.8 y 1.5% para este año que recién inició. El rango es amplio; sin embargo, las proyecciones coinciden en que la economía se acelerará frente al estancamiento de 0.2% esperado para 2025, impulsada por la revisión del T-MEC en julio, el consumo interno y la fiebre mundialista. Además, no se descarta que el nearshoring retome fuerza.
Banamex y Grupo Financiero Ve por Más (Bx+) presentan los pronósticos más optimistas, con un crecimiento estimado de 1.5% del PIB en 2026. Sus analistas consideran que la actualización del tratado comercial reduciría la cautela y daría un impulso a la inversión, especialmente hacia la segunda mitad del año, como un factor central.
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Para 2026 vemos a la inversión subiendo de forma moderada y al consumo con un repunte por arriba de 1.5% anual”, planteó Sergio Kurczyn, Director de Estudios Económicos de Banamex. El especialista sostuvo que México ganará participación en el mercado estadounidense gracias a las ventajas que le otorga el T-MEC, incluso frente a la imposición de nuevos aranceles.
En el caso de Banco Ve por Más, además del entorno de política comercial en la región, el repunte de la economía mexicana estará impulsado por los efectos de una menor tasa objetivo del Banco de México (Banxico) sobre el consumo privado y por la fiebre mundialista, que incentiva mayores, explicó Alejandro Saldaña, economista en jefe de la institución.
En este arranque de año Estados Unidos y Venezuela ya se colocan bajo los reflectores en temas de geopolítica, con la detención de Nicolás Maduro. Hasta este lunes, no hay efectos relevantes en el tipo de cambio y los precios del petróleo; sin embargo, las declaraciones de Donald Trump serán relevantes para saber sus planes de intervención en otras naciones, así como sus planes con la producción petrolera venezolana.
Anclas para la economía de México
Con pronósticos menos optimistas se ubican Banco BASE y Citi, con estimaciones que van de 0.81% a 1.0% del PIB, respectivamente. Si bien se reconoce la resiliencia del consumo, apoyada en el crecimiento del empleo formal, las remesas y las transferencias gubernamentales —previas al ejercicio de revocación de mandato en 2027—, ambos coinciden en que México enfrenta una caída de la inversión que ha deteriorado su potencial de crecimiento.
Uno de los principales factores que explican que México crezca menos —sobre todo en 2025— es la inversión, que desde finales de 2024 comenzó a contraerse. Además, la incertidumbre asociada a la política comercial de Estados Unidos también ha afectado este componente”, afirmó Julio Ruiz, Economista en Jefe de Citi México.
El especialista señaló que, con una renegociación del T-MEC, la incertidumbre podría disiparse y derivar en una mayor inversión, tanto extranjera como nacional; sin embargo, las decisiones de capital toman tiempo y probablemente se materialicen hacia la segunda mitad del año.
Para 2026 creemos que habrá un crecimiento económico bajo, con un ligero impulso derivado del efecto optimismo por el Mundial de Futbol. Se ha dado un cambio estructural en la economía mexicana: con la caída de la Inversión Fija Bruta (IFB), el PIB potencial es ahora menor. El crecimiento máximo, sin presiones inflacionarias relevantes, podría ubicarse alrededor de 1.4 por ciento, pero hacia 2027”, advirtió Gabriela Siller, Directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE.
De enero a septiembre, la IFB acumuló una caída de 7.32 por ciento, la más pronunciada desde 2020 y, de acuerdo con Siller Pagaza, existe la posibilidad de que desde 2024 ni siquiera se haya repuesto la maquinaria y el equipo depreciados. Para este año, se anticipa un repunte del indicador, impulsado principalmente por una baja base de comparación en 2025.
El verdadero cambio llegará cuando se rompa el “círculo vicioso” de la inversión: empresas que no invierten ante la incertidumbre y un Gobierno que, por su meta de consolidación fiscal, tampoco incrementa el gasto. Banco BASE confía en que el recién creado Consejo para la Promoción de las Inversiones incentive al empresariado mexicano a dar el primer paso y dinamizar el crecimiento económico.
Precios más altos
A mayor inflación, mayor pérdida del poder adquisitivo. El incremento del IEPS a bebidas azucaradas y cigarros, el alza de aranceles a 1,463 fracciones de productos importados de países sin tratado comercial y el aumento de 13% al salario mínimo, son factores que presionarán los precios este año.
Banamex prevé que la inflación promedio del primer trimestre alcance 4.5% anual, periodo en el que se observaría el mayor pico. Posteriormente, la celebración del Mundial de Futbol 2026, entre junio y julio, también presionará al alza los precios de productos y servicios. Con estos elementos, la mayoría de los economistas anticipa que la inflación cierre por arriba de 4.0 por ciento.
Citi proyecta una inflación de 4.24% y explica que las alzas salariales han presionado los precios de los servicios, mientras que el repunte observado en los bienes podría agravarse por el aumento del IEPS. En el caso de los aranceles, se encarecerán los productos finales importados y, en los insumos intermedios, eventualmente se reflejarán mayores costos de producción.
En este contexto, Siller Pagaza explicó que, en 2025, pese al estancamiento económico, no se observó una reducción de precios debido a un cambio estructural que limita el potencial del PIB; por lo tanto, la demanda ya no define por completo el comportamiento inflacionario. A su juicio, la inflación no está fuera de control, pero se mantiene elevada, por lo que la tasa objetivo de Banxico debería permanecer en un terreno restrictivo. Banco BASE estima una tasa interbancaria de 6.25% para este año.
El año pasado, la tasa objetivo cerró en 7.0 por ciento, y las proyecciones apuntan a recortes de entre 50 y 75 puntos base, aunque Bx+ no descarta una pausa. Las presiones inflacionarias —especialmente en el componente subyacente— y el limitado margen de la Reserva Federal (FED) para reducir su tasa restringen el espacio de maniobra del banco central mexicano.
Peso-dólar para 2026
El tipo de cambio estará influido por un fortalecimiento del dólar, por lo que se anticipa un peso más débil respecto al año previo, sin descartar niveles cercanos a 20 pesos por dólar. Julio Ruiz, de Citi México, señaló que el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos presionará al tipo de cambio hacia niveles próximos a 19.40 pesos por dólar.
Banco BASE indicó que el peso dejó de ser un termómetro fiel de la economía mexicana, ya que el mercado cambiario está dominado por operaciones de carry trade, impulsadas por una tasa elevada y una fuerte especulación. En general, los analistas no prevén movimientos abruptos en el tipo de cambio.
Al desempeño económico se suman riesgos internos —como las reformas en materia judicial—, la evolución de la seguridad pública y los efectos logísticos de la reforma a la Ley Aduanera. En el ámbito externo, persisten tensiones geopolíticas derivadas de la política de seguridad de Estados Unidos, como los ataques realizados en Venezuela para detener a su presidente, Nicolás Maduro.
Cada factor en la cancha definirá su papel en el momento clave. Mientras la incertidumbre persiste, el llamado de los especialistas es a fortalecer la planeación, diversificar negocios, buscar nuevas oportunidades, institucionalizar las empresas familiares y, sobre todo, invertir.

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