Estefani Leal tiene una convicción que la ha guiado en la vida: hacer lo correcto y ser persistente en sus objetivos. Con esa visión decidió estudiar leyes y especializarse en temas de seguridad y anticorrupción.
A temprana edad formó parte de la primera maestría en inteligencia para seguridad nacional y, tras unos años en las aduanas y el sector privado, el destino la llevó al transporte marítimo como Gerente Jurídico de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC).
El transporte marítimo es un sector que obliga, además de mirar al mar, a conocer de buques, puertos, de un nuevo lenguaje de tecnicismos y de un mundo de convenios, tratados internacionales de los que México forma parte por sus relaciones comerciales.
Es un mundo que impone para Leal un reto, porque es un sector muy especializado, del que no existe una amplia oferta educativa en el país. No obstante, para una persona persistente como ella, es una oportunidad para aprender y empaparse del mundo naviero. Por ello, cruzó fronteras y estudió en la Universidad Marítima Mundial con sede en Suecia, así como diplomados en Derecho Marítimo y diplomados en comercio y de la AMANAC.
Estudios que se suman a su capacitación en prevención al lavado de dinero y financiamiento a terrorismo por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), así como por parte de las autoridades estadounidenses como el Customs Border Protection (CBP) de Estados Unidos en temas de seguridad.
Punto de inflexión Para Estefani Leal, el transporte y la seguridad no estaban en su plan de vida, pero en el temprano ejercicio de su profesión a los 19 años, como apoderada legal de empresas, se topó con la realidad.
Me enfrento con muchas problemáticas, funcionarios corruptos, que tenían vínculos con ciertos grupos de delincuencia organizada. Cuestiones así me hicieron abrir los ojos al contexto que se está viviendo desde entonces en el país.
“Fue preocupación mía y empecé a hacer gestión para combatir esa corrupción. Entonces, yo siempre tenía la política de no prestarme a dar dádivas a los ministerios públicos, a todos los funcionarios con los que yo tenía algún contrato o alguna diligencia que hacer. Y ésa siempre fue mi política”.
Tras hacer un recuento de momentos complicados tanto en el sector público como en el privado en el ejercicio de su trabajo, Estefani se muestra orgullosa de haber cumplido con su deber. Entre los pilares que destaca para lograrlo está: “Saber tomar decisiones, hay que tener la cabeza fría y ser muy estratégico para saber cómo reaccionar de manera inmediata.
Analizo mucho el entorno, veo qué elementos necesitas, si hay que estudiar más, reconocer si necesitas apoyo, aliarte con otros líderes, abrirte camino en el sector para que tengas más conocimiento y puedas aplicarlo.
Al formar parte de la AMANAC y del transporte marítimo, expone que es relevante analizar las circunstancias y cambios en el sector, a fin de dar respuestas, así como conocer a las autoridades y aliados estratégicos y comerciales para resolver los problemas que se enfrentan día a día en el comercio exterior.
Por ello, entre sus planes y tareas de todos los días está actualizarse en la nueva regulación nacional e internacional, estudiar, y: “Buscar nuevos horizontes en cuanto a la actualización porque nuestro sector todo el tiempo está en movimiento”.
Por su juventud y por ser mujer, en un sector dominado por hombres que llevan toda la vida en el sector marítimo, le implica el reto del doble esfuerzo: “Ponerme a estudiar mi doctorado, a irme a otros países a tomar cursos de especialización no lo veo como una desventaja, es una exigencia conmigo misma de ponerme cada vez retos más altos”.
Entre sus metas a corto plazo está concluir un doctorado para la inspección de buques y prepararse en torno a las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
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