El golpe del COVID-19 en la salud y la economía es histórico. Y, aunque nadie tiene las claves exactas para recuperarse de su impacto, hay empresas y líderes que han encontrado la forma para sortear este difícil momento. 

A casi cinco meses del brote del SARS-CoV-2 en México, estos líderes empresariales que comandan a las empresas sólidas del autotransporte comparten cómo han trabajado en medio de la incertidumbre y lo que han hecho en sus operaciones para mantenerse en el camino y salir fortalecidos.

En medio de la crisis sanitaria y económica en el país, para Súper Transporte Internacional (STI) su siguiente paso es contar con dos divisiones adicionales enfocadas en transporte refrigerado y de materiales peligrosos. 

Esto significa para la empresa transportista –con operaciones en México, Estados Unidos y Canadá– capitalizar las oportunidades de la crisis.

De esta manera, la compañía, que lidera Felipe Gaytán, se encamina a atender a estos dos nuevos segmentos, y simultáneamente dar servicio a las industrias que han comenzado gradualmente su reactivación. 

Además, fortalecer su posición actual con los servicios que ya manejaba, como son puerta a puerta, cruce internacional, sobredimensionados, vehículo terminado, equipo abierto y carga general en caja seca de 53 pies.

Trancasa es una empresa transportista con tres décadas de operaciones, tiempo en el que ha construido su fortaleza con la participación en diversos mercados. 

Alfonso Fernández, Director de Operaciones, comparte que, desde hace varios años, ha entendido que para mantener la salud financiera en la compañía se debe diversificar el sector productivo y los clientes. Incluso, no destinar más del 15% de los servicios a un solo socio de negocio. 

Precisamente para Trancasa, con operaciones de transporte terrestre en México y Estados Unidos, el crecimiento se deriva de ofrecer servicios en varios sectores y dominar los requerimientos de cada uno de ellos. 

Actualmente, la empresa transportista atiende a clientes del sector automotriz, farmacéutico, retail, electrónico, alimenticio, entre otros. Y ofrece servicios puerta a puerta, transporte de carga internacional, servicio doméstico en México y EU, materiales peligrosos, cross border, y logística y gestión de carga. 

Durante la emergencia sanitaria, Setramex centró su tiempo en la planeación de su nueva división de logística, prevista para este segundo semestre del año. 

Esta nueva unidad de negocio estará cobijada por la experiencia y atributos de Setramex en el transporte, y con ello, posicionar a la compañía como un grupo más amplio, dinámico, fortalecido y con alcance internacional. 

Jorge Dávila, Director General de la compañía, compartió que el proceso para la construcción de este proyecto requirió de seis meses, y el periodo de contingencia por COVID-19 en el país ha servido para replantear las bases del servicio logístico, trabajar en la conceptualización y en la identidad. 

Por ahora, la nueva división de logística estará enfocada en operar como agente de carga, almacenaje y monitoreo, y posteriormente incursionar en la atención de servicio de eCommerce y entregas de última milla.   

Para Grupo GAL, su fortaleza está en sus centros de operaciones en Mérida, Celaya y Lagos de Moreno. Con estas bases atiende a numerosos clientes y ha logrado diversificar sus mercados. 

Su futuro está ahora en la incursión en el centro del país, con la apertura de una nueva base en el Estado de México, prevista para el segundo semestre de 2021.

Alejandro Vargas, Director General de la empresa transportista yucateca, comparte que, para esta expansión, utilizará el transporte de mercancías como punta de lanza y posteriormente instalará un almacén refrigerado.

Además, este proveedor logístico trabaja en la ampliación de 1,500 metros cuadrados de uno de sus almacenes refrigerados en Mérida. 

Estos planes de inversión y expansión, reconoce el directivo, se aceleraron con la pandemia. Debido a que su impacto es histórico y se prevé que las repercusiones no serán de corto plazo, la empresa transportista se prepara de esta forma para enfrentar la crisis.

Contar con finanzas sanas le permitió a Transmontes incursionar en otros sectores para enfrentar el embate de la pandemia. 

Previo a la emergencia sanitaria, la empresa tenía gran dependencia de la industria automotriz. Con el objetivo de explorar nuevos horizontes, empezaron a trabajar en otros sectores como el minero con en el movimiento de tolvas, en el que incursionó por primera vez. 

De acuerdo con Noé Montes, Presidente del Consejo Consultivo de Grupo TM, contar con salud financiera fue determinante, pues tuvo acceso a los recursos para arrendar el equipo aliado que requería y para instalar la infraestructura tecnológica que este tipo de operaciones demanda, como son GPS y cámaras que permitan el monitoreo del operador y la unidad en todo momento. 

La empresa mantiene sus esfuerzos en captar clientes de nueve diferentes segmentos productivos de la Comarca Lagunera, donde cuenta con su centro de operaciones. 

Con la pandemia, Transportes FEMA envió a casa a cerca del 45% de su personal, lo que requirió una serie de inversiones para garntizar que cada colaborador contará con herramientas para cumplir su labor a distancia.

En tanto, en su base de operaciones en Nuevo Laredo, realizó múltiples modificaciones físicas para evitar el contacto directo entre el personal y restringir la manipulación de objetos de uso común.

Producto de la reingeniería que están experimentando los espacios de trabajo, varios de los colaboradores que operan desde sus casas ya no regresarán a las instalaciones de la empresa, debido a que se adoptarán esquemas laborales mucho más flexibles que se verán reflejados en la disposición de los lugares y reducción de las áreas de oficinas, todo esto en favor de la eficiencia de la empresa transportista. 

Eleazar Ixba, Gerente de Mercadotecnia de la empresa, explicó que como parte de la reconfiguración de sus instalaciones, la compañía estudia las alternativas con las que cuenta para retomar la preparación de operadores a través del Instituto FEMA, destinado a la preparación de nuevas generaciones.

La pandemia aceleró los procesos de digitalización de numerosos sectores, incluidos los del autotransporte. Ya sea trámites o incluso documentos, su automatización es un paso obligado por el brote del nuevo coronavirus.

Rogelio Montemayor, Gerente Comercial de Transportes MonRo, considera que esta transformación tiene que ser compartida con los clientes y usuarios del transporte.

El directivo explica que la empresa transportista que representa, con operaciones en México y Estados Unidos, desarrolló sus propios protocolos, pero también son flexibles y se adaptan a los requerimientos de cada cliente, pues la transformación digital requiere de procesos más eficientes de ambas partes. 

Y, aunque reconoce que todavía falta mucha infraestructura para lograrlo –pues hoy, un operador sigue entrando a las plantas productivas, hace trámites, recolecta firmas y tiene que esperar–; tal vez, a fin de evitar los contactos y reducir el riesgo de contagio, las empresas de transporte no estén tan lejos de lograr que estos procedimientos también sean completamente digitales.