La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) puede convertirse en la «medalla» que el presidente estadounidense, Donald Trump, necesita de cara a las elecciones intermedias de noviembre. Ese escenario abre una ventana de oportunidad para que México negocie estratégicamente, reduzca la incertidumbre comercial y fortalezca su competitividad, sostuvo Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía.
Durante el XXVI Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), Guajardo impartió una conferencia magistral patrocinada por Motive, plataforma integral para la gestión de flotas. Ante participantes del sector, afirmó que el Gobierno de México debe aprovechar el contexto político en Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que otorgue mayor certidumbre al comercio regional, particularmente para la industria automotriz.
Donald Trump está ansioso por tener una medalla y podría adjudicarse que él hizo el nuevo tratado comercial de América del Norte. Pero para aprovechar esa ventana, México debe tener muy claras sus líneas rojas, aquello que no podemos cruzar porque nos dejaría lesionados desde el punto de vista competitivo en el largo plazo», afirmó.
El exnegociador del T-MEC consideró que existe margen para alcanzar un acuerdo. Entre los posibles ajustes mencionó el endurecimiento de las reglas de origen del tratado, lo que podría incentivar una mayor inversión en México y el aceptar mayores restricciones a las importaciones provenientes de China.
Sin embargo, advirtió que esta última medida solo deberían aplicarse a insumos o productos finales que efectivamente puedan producirse en México o en América del Norte, ya que aún existen componentes estratégicos que dependen de Asia.
«El 6% del valor de un vehículo todavía depende de Asia. Hay que tener cuidado porque no nos podemos dar un balazo en el pie encareciendo y haciendo menos competitiva a la industria automotriz. México también exporta vehículos a Sudamérica y a otros mercados del mundo», señaló.
Guajardo propuso que México, Estados Unidos y Canadá impulsen una estrategia regional inteligente de sustitución de importaciones para atraer inversiones en la fabricación de semiconductores, componentes electrónicos y baterías.
Las prioridades de Estados Unidos
El exsecretario de Economía señaló que la Casa Blanca mantiene su estrategia de imponer aranceles a las importaciones mexicanas como mecanismo para reducir su déficit comercial. Al mismo tiempo, funcionarios cercanos a Trump han planteado endurecer las reglas de origen para la industria automotriz e incorporar requisitos de contenido exclusivamente estadounidense.
Lo que he escuchado hasta ahora es que los negociadores están dispuestos a modificar la regla automotriz, elevar el contenido regional del 72 al 80% y aumentar el número de partes esenciales que deben fabricarse en América del Norte. Sin embargo, también insisten en exigir un contenido exclusivamente estadounidense, algo que no existe en ningún tratado regional del mundo y que sería un error», aseveró.
Guajardo, quien encabezó la Secretaría de Economía entre 2012 y 2018, consideró que los acuerdos alcanzados recientemente por Estados Unidos con Japón, Corea del Sur y países europeos colocaron a parte de la industria automotriz instalada en México en una posición de desventaja, con excepción de empresas como General Motors y Stellantis.
Incluso afirmó que, bajo el actual esquema arancelario, resulta más barato exportar un vehículo Mazda desde Japón que desde México, debido a los aranceles de 25% que enfrentan la industria establecida en México.
El exfuncionario también calificó de errática la política comercial de Donald Trump. Explicó que México compra entre 40 y 50 centavos de productos estadounidenses por cada dólar que exporta hacia ese país, mientras que Japón adquiere menos de cinco centavos por cada dólar exportado, una diferencia que, dijo, los negociadores mexicanos pueden utilizar a su favor.
La revisión anual no dará mayor certidumbre: Guajardo
Respecto al mecanismo de revisión anual previsto durante los próximos diez años en el T-MEC, Guajardo consideró que no aportará mayor certidumbre, debido a la forma en que Trump ha conducido su política comercial, pues cambia las reglas cuando quiere.
La cláusula de revisión es un mecanismo de disciplina para que los tres ministros responsables del tratado se reúnan cada año y definan si mantienen vigente el acuerdo. Eso no significa que debamos esperar doce meses para seguir negociando o buscar cambios que permitan alcanzar un consenso«, explicó.
Finalmente, reconoció que el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta a un presidente estadounidense más empoderado, con mayor margen de maniobra política y que ha utilizado temas como la seguridad y la migración para presionar a México en el ámbito comercial.
En ese contexto, insistió en que México debe acelerar las negociaciones y buscar concluir la revisión del T-MEC antes de las elecciones intermedias de noviembre. De lo contrario, advirtió, Trump perdería el incentivo político para cerrar un acuerdo y la incertidumbre podría prolongarse.
Asimismo, consideró que será el propio presidente estadounidense quien buscará «palomear» el acuerdo en una conversación directa con la presidenta Claudia Sheinbaum, por lo que el equipo negociador mexicano debe reservar algunos temas para esa etapa final.
Los negociadores mexicanos deben quedarse con canicas en la bolsa para que la Presidenta tenga margen para cerrar la negociación. Si creen que ya terminaron de negociar con Greer y con Lutnick, este nuevo Trump va a tratar de obtener todavía más ventajas en la conversación con la Presidenta», concluyó.
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