El 10% de los conductores con mayor riesgo son responsables del 47% de los accidentes, mientras que el 30% con mayor riesgo representan el 76%, reveló el Informe de Riesgo Acumulado elaborado por Samsara, investigación que se realizó a nivel mundial y que muestra a los líderes dónde priorizar las iniciativas de capacitación para aumentar la seguridad vial.

El reporte evalúa aproximadamente 50 factores que abarcan el comportamiento al volante, la exposición, el contexto y el desarrollo del operador. Al analizar cómo interactúan estos factores a lo largo del tiempo, el modelo ofrece a los responsables de seguridad una forma de priorizar los patrones recurrentes en lugar de reaccionar ante incidentes aislados.

La investigación alerta que las combinaciones de comportamientos proporcionan una señal más fuerte. Por ejemplo, los operadores que utilizan el celular por sí solos tienen 2.7 veces más probabilidades que el resto de pertenecer al nivel de mayor riesgo. Si se añade el frenado brusco, esa cifra aumenta a 4.5 veces. Cuando el uso del celular, la distracción y el frenado brusco se presentan juntos, el riesgo alcanza las 5.4 veces.

Otro de los hallazgos del informe señala que, al comparar a un operador que posteriormente sufre un accidente con otro que no, el modelo prioriza al operador accidentado aproximadamente tres de cada cuatro veces. Esto se mantiene tanto en las evaluaciones del día siguiente como en las de los siete días posteriores.

Modelo impulsa Coaching Priority

«Al concentrar su capacitación más intensiva en solo el 10% de los conductores, los administradores pueden llegar al grupo asociado con casi la mitad de los accidentes», afirmó Arpan Podduturi, director de Productos de Seguridad en Samsara. «A partir de ahí, una sólida cultura de seguridad y la autoformación pueden reforzar las decisiones más seguras en toda la plantilla, lo que permite a los gerentes enfocar su tiempo limitado donde puede tener mayor impacto».

El informe reveló que los riesgos más importantes son susceptibles de ser abordados mediante capacitación, así, un análisis causal independiente identificó la conducción agresiva, la conducción distraída y los patrones relacionados con el exceso de velocidad como los factores de comportamiento más consistentes y creíbles que contribuyen al riesgo de accidente.

Asimismo, condiciones como la conducción nocturna, las temperaturas bajo cero y la exposición a entornos urbanos pueden aumentar el riesgo, pero no constituyen objetivos de capacitación por sí solas.

En este escenario Samsara destacó que su Modelo de Riesgo está diseñado para clasificar a los conductores según su riesgo relativo, no para predecir si un operador específico sufrirá un accidente en un día determinado.

El modelo impulsa Coaching Priority, la función de Samsara basada en IA para identificar y priorizar oportunidades de capacitación en toda la flota. Coaching Priority evalúa aproximadamente 50 factores de riesgo y consolida estas señales en una vista única que muestra a los gerentes dónde la atención puede tener mayor impacto, mientras que el autoentrenamiento automatizado ayuda a reforzar hábitos más seguros en toda la plantilla.

Recomendaciones

Con base en los resultados obtenidos, el Informe de Riesgo Acumulado elaborado por Samsara, plantea cinco cambios para los programas de seguridad:

  • Capacitar sobre patrones de comportamiento y no sobre eventos aislados.
  • Priorizar conducción agresiva, distracción y velocidad como principales objetivos de intervención.
  • Utilizar el contexto para interpretar el riesgo, pero no como objetivo de capacitación.
  • Usar la clasificación de riesgo para priorizar conductores y concentrar recursos donde puedan tener mayor impacto.
  • Medir los resultados a escala, porque los accidentes son eventos poco frecuentes y los efectos de una estrategia de seguridad pueden requerir suficiente número de conductores, kilómetros y tiempo para hacerse estadísticamente visibles.

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