Los bloqueos carreteros, la desaceleración de la economía, el incremento de robo al autotransporte, el tipo de cambio, la edad de la flota, la profesionalización del sector, el déficit de operadores, la norma de emisiones, los pesos y las dimensiones… tantos temas en la agenda nacional.

Para conocer con lupa el contexto de cinco regiones fundamentales para el gremio transportista en México, platicamos con cinco delegados de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), quienes nos contaron qué están haciendo y qué falta por hacer para solventar sus realidades.

Se trata de los representantes de León, Guanajuato; Tampico, Tamaulipas, la Aduana del Aeropuerto de la Ciudad de México; Jalisco, y el Valle de México. Si bien el espíritu y el discurso del trabajo son comunes, las acciones emprendidas requieren atender asuntos muy particulares.
Solo para dimensionar de qué tamaño es el tema de la inseguridad revisemos este dato: en 2014 se registraron 568 robos al transporte de carga; un año más tarde, la cifra fue de 986 atracos. La cifra es 73% mayor. Al primer semestre de 2016 ya han sido reportados 663 asaltos, 40% más que el mismo periodo de un año antes.

¿Qué tiene que suceder?, ¿qué hace falta por hacer?, ¿de quién es la responsabilidad?, ¿qué medidas hay que tomar?, ¿hasta dónde es jurisprudencia de unos y obligación de otros? Los delegados entrevistados así lo explican.

Guanajuato: la fuerza automotriz del bajío
La llegada de nuevas fábricas de la industria automotriz a Guanajuato no es casualidad. La ubicación geográfica, la mano de obra calificada y la conectividad con el resto del país son aspectos que han posicionado a la entidad como un ejemplo a seguir para otros estados de México.

Desde la trinchera del autotransporte, Enrique González Muñoz, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) en León, explica que si bien Guanajuato es una de las entidades con empresas de gran trayectoria en el sector, las pequeñas y medianas son las que han alzado la mano para fortalecer tanto al gremio como a la región.

A través del certificado Marca Guanajuato, por ejemplo, el gobierno estatal ha dado un sello de garantía a las empresas que buscan ofrecer sus servicios a las empresas que están invirtiendo en el estado. En sentido inverso, los que buscan proveeduría y transporte de calidad, ven en éstos seguridad y confiabilidad.

Por otro lado, el distintivo Transportando al País, ofrecido por la misma Cámara, ya está cosechando sus primeros resultados: un total de 38 empresas de la región ya han sido certificadas con este sello, además de que 11 transportistas de Guanajuato recientemente adquirieron la 9001.

“Como Cámara, en León y en todo el bajío, estamos apostando para desarrollar empresas medianas que se vuelvan grandes, micro que se vuelvan pequeñas y pequeñas que se vuelvan medianas. Lo importante es concientizar al empresario para que cumplan con los requisitos de la industria y puedan sumarse al boom de la industria automotriz”, asegura.

Capacitación para la profesionalización

A fin de contar con operadores mejor calificados y personal administrativo de primer nivel, el delegado explica que, en colaboración con el Gobierno estatal e instituciones educativas, han podido hacer frente al déficit de conductores que aqueja al sector.

Armadoras de vehículos pesados y marcas como Cummins han donado camiones, simuladores y ofrecido en comodato un motor. Por su parte, la CANACAR en León ha ofrecido 100 becas a operadores de tractocamión, que se suma a las iniciativas de empresas guanajuatenses que ya están desarrollando sus propios semilleros de conductores.

Y sobre la renovación del parque vehicular, el empresario señala que a pesar de que los guanajuatenses han adquirido unidades nuevas por convicción, el estímulo fiscal que ofrece la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a través del programa de chatarrización, no es accesible para todos, y una forma de poder acercarlo más al hombre-camión sería ofreciendo un porcentaje del valor total de la unidad, pues el tipo de cambio sigue siendo volátil y el apoyo se sigue dando en pesos.