A raíz de la norma emergente publicada este martes por la Semarnat, que, entre otros temas, contempla que se aplique la verificación vehicular a las unidades de carga, Ignacio Montoya, gerente de Estudios Técnicos de la Dirección de Vehículos de Grupo Bimbo, cuestionó su viabilidad, principalmente, por la falta de infraestructura y la poca disponibilidad de diesel de ultra bajo azufre,

Durante su participación en el programa de radio emitido por la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), Montoya indicó que, de principio, hay un problema jurídico, ya que una entidad federativa no puede normar a una entidad local, además de que en este caso, una norma federal esté diseñada para ser aplicada solamente en una región del país.

Y ya entrando en el espíritu de la norma, agregó que no es tan sencillo cambiar una flotilla para apegarse a los niveles de emisiones permitidos, ya que, por un lado, el costo de los vehículos menos contaminantes no es accesible para todos los transportistas y, para los que sí, la disponibilidad del diesel UBA aún no está garantizada en todas las regiones.

Por otro lado, señaló la falta de infraestructura adecuada en los verificentros, que potencialmente no tendrían la capacidad para atender la demanda con los estándares ahora establecidos.

“Nos preocupa que en las entidades donde se aplica no encuentras infraestructura de verificentros adecuada. En la Megalópolis había 82 verificentros y ahorita se cerraron cerca de veinte. Entonces, no hay suficientes y se genera más contaminación. Si te vas a otras entidades, es peor que en el Valle de México.

“Hay muchos cabos sueltos. Es muy bueno que vayas a aplicar el OBD a los vehículos. Es excelente que puedas verificar que los 5 elementos que tienen que ver con la combustión estén bien, pero no nos queda claro a dónde se va a ir esa información y cómo se va a traducir en una lectura de emisiones”, puntualizó el directivo.