Aún sin haberse dado a conocer un nuevo programa de chararrización para este año, Miguel Elizalde, Presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, A.C. (ANPACT), compartió en entrevista para TyT que la renovación vehicular en México es un tema que debe ser abordado desde un punto de vista integral para ofrecer todas las condiciones que se requieren para que los transportistas tengan acceso a un parque vehicular joven y en óptimas condiciones.

La fórmula necesaria para concretar un programa de renovación exitoso, dijo, debe basarse en: supervisión del cumplimiento de las normativas, otorgamiento de incentivos para el transportista, profesionalización de las empresas del sector y financiamiento.

Respecto a la supervisión, expresó que lo óptimo sería garantizar que los que están en operación, cumplan con las condiciones físico-mecánicas requeridas para garantizar la seguridad de todos los que transitan por las carreteras y vialidades.

“Sigue habiendo más de 170,000 vehículos con más de 21 años de antigüedad, por lo que es necesario implementar mayores controles y garantizar su cumplimiento”, aconsejó.

Explicó que, con la puesta en marcha de las actualizaciones a la NOM-012, referente a los pesos y dimensiones de los vehículos pesados y la NOM-044, correspondiente a los niveles de emisiones de los mismos, será fundamental la labor de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de la Policía Federal (PF) para garantizar su cabal aplicación.

El siguiente eslabón de la cadena, es el otorgamiento de incentivos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), mismos que se vean reflejados al momento de sustituir sus vehículos usados por nuevos.

Otro de los aspectos que Elizalde considera de gran relevancia en este proceso es la profesionalización, la cual consiste en dotar a las empresas de las herramientas pertinentes para hacer más eficiente su operación, lo que repercutirá en mayor rentabilidad para ellas y en un sector más competitivo, capaz de impulsar el desarrollo de la economía nacional.

Para cerrar el proceso, dijo, el financiamiento es fundamental para apoyar a los micro, pequeños y medianos transportistas para dar el paso hacia la compra de vehículos nuevos. En este renglón, resaltó la importancia de la colaboración de Nacional Financiera y la Banca de Desarrollo.

Explicó que, a fin de lograr la articulación de estos cuatro ejes, será necesaria la unión de todos los actores de la industria del autotransporte, principio que también deberán poner en práctica las diferentes áreas del Gobierno involucradas.