El robo al transporte es, sin duda, el principal problema que enfrenta el sector en los últimos años. El año anterior se registra ya como el más inseguro para esta industria, y 2018 se proyecta para rebasarlo sin miramientos.
Los índices delictivos en el país no son distintos, y aunque se trata de un problema que aqueja a todas las industrias, el transporte es particularmente vulnerable no solo por el robo de las mercancías, sino también del tractocamión, el remolque y, en ocasiones, por el secuestro del operador.
“Se trata de un problema multifactorial y complejo. Además, no olvidemos que habrá cambio en el Gobierno federal y en algunos locales. Un gran reto será platicar con las autoridades para ver de qué forma podemos unir esfuerzos a fin de ser más efectivos y encontrar soluciones a este terrible problema”, afirma Theissen Long.
En tanto, agrega, la ANTP sigue trabajando en el Comité de Seguridad que ha establecido lazos muy estrechos con las policías municipales, estatales y federal, y si bien no ha resuelto este problema, sí ha logrado avances importantes, principalmente en la acción oportuna tras un incidente.
Cabe recordar que la Asociación no es un órgano del Estado y, por tanto, sus funciones en este tema están más bien relacionadas con un órgano de consulta, una fuente de información y un ente gestor entre sus agremiados y la autoridad.
Es por eso, dice Theissen, que cuando se detecta un robo, primero la víctima y después el comité, actúan de inmediato y acuden a las autoridades correspondientes para solicitar apoyo, dar seguimiento y proporcionar la mayor cantidad de información posible, a fin de solventar la emergencia de la mejor forma.
En este sentido, el concepto criminal compliancese ha posicionado como una cultura de cumplimiento y prevención al interior de la ANTP, ya que al cumplir la ley y estandarizar los procesos de cada empresa, también se pueden prevenir y resolver distintos incidentes relacionados con la inseguridad.
“Existen todo tipo de empresas: unas muy profesionales, otras no tanto, y las que apenas empiezan en estos temas. La ANTP está impulsando y fomentando buenas prácticas entre sus agremiados y proveedores, no solo para elevar la calidad en su servicio, sino en pro de la seguridad vial”.
En busca de la certificación
Es por eso que desde hace unas semanas, la ANTP ha estado trabajando para crear una certificación para el autotransporte. Justo ayer les adelantamos sobre este proyecto llamado Marketplace. El objetivo: establecer requisitos claros tanto para las flotas privadas como para sus proveedores de transporte.
“Se trata de unificar criterios y lograr procesos mejor controlados, a fin de tener un estándar de servicio de acuerdo a las nuevas necesidades del sector. Y si bien se puede aspirar al cumplimiento de las normas que rigen al autotransporte, esta certificación tendrá una visión integral alineada a los valores de la ANTP: seguridad, cuidado de la infraestructura, del ambiente y en pro de la eficiencia y la competitividad”, explica Theissen.
Por esta razón, adelanta el directivo, la mayoría de los socios del organismo, más buena parte de sus proveedores de transporte, siguen generando sinergias para aportar conocimiento técnico, orientación y a veces hasta capacitación, para que cumplan con las normas que se han colocado en la agenda del sector.
Tales son los casos de la NOM-087 sobre horas de conducción, la actualizada NOM-012 sobre pesos y dimensiones e, incluso, lo referente a la NOM-044 para nuevas tecnologías en los motores. No hay que esperar a que las leyes alcancen los tiempos, sino al revés, hacer todo lo posible para cumplir desde ahora.
De hecho, la propia ANTP participó de forma activa en la elaboración de estas disposiciones. “Nosotros somos promotores de estas normas y no solo el Consejo de la Asociación, sino todos sus agremiados estamos conscientes del espíritu de seguridad que las justifica”.
Vehículos menos contaminantes, configuraciones más seguras, mejores tecnologías, operadores capacitados y más descansados y al final, procesos más rentables. De eso se trata.
Aunque eso sí, aclara el presidente de la ANTP, en específico la NOM-044 elevará el estándar en materia ecológica, exigirá la disponibilidad de diesel de Ultra Bajo Azufre en todo el país y sin duda, aumentará significativamente el costo de los vehículos nuevos.
Para esto es indispensable contar con incentivos verdes por parte del Gobierno. Por un lado, es importante concientizar a los transportistas en cuanto a que esta inversión mayor repercutirá en menor consumo de combustible y a la larga, en un mejor costo total de propiedad.
Pero por otro, si en la actualidad no todo el gremio tiene acceso a vehículos nuevos ni seminuevos, al elevar los costos, indiscutiblemente será más notoria la falta de incentivos gubernamentales.
Es importante aclarar que aun cuando la ANTP puede tener una postura clara a favor de la renovación vehicular, la profesionalización y la rentabilidad del sector, cada una de las empresas afiliadas toma sus propias decisiones en cada renglón y sus estrategias comerciales y de negocio son independientes.
Y, una vez más, al aprovechar las sinergias con la CANACAR y la CONATRAM, la ANTP estaría buscando que, a través de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), se logre un estímulo gubernamental para que el cumplimiento de la norma sea más factible.













